Es el único que ha demostrado públicamente sus intenciones de volver a contar con las posibilidades, de ser el precandidato por el Partido Colorado para las elecciones departamentales. Sergio Perrone, del sector ‘Vamos Uruguay’ expuso a HOY CANELONES su interés de ser parte de la lucha electoral en los próximos comicios para la Intendencia.
¿Éste año tiene un contenido especial para usted a nivel político?
Sí, indudablemente. De acuerdo a una reglamentación interna que tenemos en ‘Vamos Uruguay’, la lista de diputados no la arman los candidatos sino que la confecciona la propia gente. Se hace en función del resultado de la elección interna del 1º de junio. Tenemos muchas aspiraciones y una agrupación muy bien conformada en todo el departamento, con los cuales estamos abocados al trabajo de seguir recorriendo el departamento, localidad por localidad y tratar de entender la problemática de la gente y elaborar una propuesta que esté acorde con cumplir con esas necesidades. Por lo tanto, nuestro primer paso en este año es la elección del 1º de junio y luego abocarnos a lo que será la elección nacional, en la que tenemos grandes esperanzas y convencidos de que vamos a poder ingresar en el balotaje final con el Frente Amplio.
¿Le gustaría formar parte de gabinete de Pedro Bordaberry si eventualmente alcanza la presidencia de la República o siente que este es el momento para ser candidato a la Intendencia de Canelones? ¿Y en el caso de integrar el Gobierno Nacional, dónde rendiría más a su juicio?
Jamás pensé en la posibilidad de integrar un gabinete de Bordaberry por el solo hecho de que nunca me lo he planteado. Pedro ya ha demostrado cómo conformaría su equipo de trabajo y su equipo de gobierno cuando le tocó elegir a distintas personas para ocupar los eventuales cargos que se negociaron con el gobierno del Frente Amplio. Lo que Pedro buscó fue personas, que manejan muy bien la materia en la que iba a estar. Con respecto al cargo a candidato a la Intendencia, en realidad tuve el honor de haber sido el candidato en la elección anterior. Eso como que me generó una cierta inercia para seguir trabajando y elaborando junto con nuestros compañeros una propuesta o alternativa viable para los ciudadanos del departamento. Uno, cuando se prepara no lo hace para ser candidato a intendente, sino que en mi caso me preparo para ser intendente, que es muy distinto. Por lo tanto, luego que pasen las instancias de este año de las elecciones nacionales indudablemente vamos a tener mucho trabajo para comenzar a elaborar una propuesta que sea atractiva para los habitantes de Canelones y que nos posicione uno de los principales candidatos para jugar de igual a igual con el FA.
¿Cuántos piensa que pueden llegar a ser los precandidatos del Partido Colorado para la próxima elección departamental?
Pienso que cuanto más sean, mejor. Igualmente, acá estamos en un tema regido por la Constitución, donde solo puede haber hasta tres candidatos por partido. Cuanto más seamos los precandidatos es mejor, porque se abre más el espectro y el abanico. Y cada vez que me lo han preguntado, si yo pretendo ser el candidato de «Vamos Uruguay» del Partido Colorado, digo que sí, que lo quiero ser siempre y cuando no entienda que haya uno mejor que yo. Si entre todos consideramos que hay un candidato mejor que yo, soy el primero en apoyarlo. Por lo tanto me parece muy bien para el partido que siguiera existiendo renovación, no solo en nombres y edades sino también en la manera de pensar, en la idea de hacer política, porque es lo que nos va a ayudar a todos para pelear las posibilidades de poder ganar la elección.
¿Imaginándonos que mañana asume como intendente, que tipo de acciones tomaría como gobernante y cuales serían de inmediato?
Lo primero es salir a recorrer el departamento punto por punto para entender de primera mano cuáles son las problemáticas que tiene el departamento hoy, para trabajar sobre ellas. Creo que hay en Canelones algunas que saltan a la vista y que son las que en mayor grado afectan a los ciudadanos del departamento que en principio es el nivel de inseguridad que se vive, si bien esto parece que es un tema exclusivo del Ministerio del Interior. Si me tocara ser intendente, no me quedaría afuera de trabajar en ese tema. Otro gran tema que ha quedado a la vista en estos últimos días, es la gran problemática que se vive en Ciudad de la Costa, que a propósito de esto he realizado alguna propuesta en cuanto a que, me da la sensación, que al día de hoy no hay ningún partido o equipo de gobierno municipal que pueda solucionar ese tema, el que a esta altura ya se debería nacionalizar.
¿Eliminaría cargos de confianza en un eventual gobierno si le toca ser intendente o mantendría la misma cantidad que dispone el intendente Carámbula?
No. Carámbula cometió el mismo error que el mismo Frente Amplio criticaba con respecto a las gestiones de Hackenbruch y Andujar. Me parece que un intendente debe de contar con pocos cargos de confianza, mínimos necesarios para poder funcionar. Pero el resto se debe de manejar de acuerdo a cada dirección. Máxime aún darles también mayor autonomía a los alcaldes del departamento, de forma tal descentralizar la gestión para que la intendencia esté más cerca del ciudadano. Ahí considero que tenemos un gasto excesivo, con acuerdos políticos que se van cubriendo con esos cargos y que a la larga le hace muy mal a la propia gestión, como también a la cantidad de recursos que se gastan en esos cargos. Ni que hablar de si esos cargos son ocupados por los familiares directos e indirectos de quien le toque ser intendente.
¿Qué cambiaría dentro de las políticas municipales y que no ha compartido con esta gestión actual?
Para mí es clave que las políticas municipales sean claras, que los presupuestos quinquenales sean reales y no ficticios como sucede ahora, donde se proyecta recaudar equis cantidad de millones de pesos y después cuando cierra el año se termina recaudando bastante menos. El problema es que cuando se proyecta recaudar esa cantidad de dinero, también gasta esa misma cifra. Al final del año resulta que se recauda menos y se gasta lo que se proyectó. Las obras y los servicios no han mejorado. Si es cierto que se ha hecho algo de obras, muy poco, en Ciudad de la Costa. Se han colocado varios miles de picos de iluminación, pero queda mucho más por hacer y vemos que el tiempo pasa, los recursos se gastan y mal. Hay que colocar profesionales en cada una de las áreas de la gestión para que mejoren los resultados, incluso profesionales como lo ha planteado Pedro Bordaberry, que tengan sus metas y objetivos, que estén obligados a cumplirlas para mantener sus cargos. Por ahí va la cosa. La gestión municipal tiene que parecerse cada vez más a lo que sería una empresa. Hay que manejarlo desde ese punto de vista, de manera que las cosas se puedan hacer. Por suerte en Vamos Uruguay tenemos un ejemplo precioso de cómo se hace eso, que es la Intendencia de Salto. No en vano es una Comuna que tiene un altísimo nivel de aprobación y que en pocos años que lleva al frente Germán Coutinho ha transformado a la ciudad y el departamento.
¿Considera que de lo que se habla hoy en día de cómo está posicionado el Partido Colorado en Canelones en el plano de las encuestas, le daría bastante intranquilidad alejándolo de las posibilidades de alcanzar el gobierno departamental? ¿Y, por otra parte, también esto le da cierta tranquilidad al Frente Amplio porque los competidores estarían lejos de quitarle la chance del tercer gobierno en Canelones?
Creo que eso un poco sucede pero también ocurre que hay un alto porcentaje de votantes frenteamplistas que hoy están disconformes con la gestión municipal. Me parece que está comenzando a suceder exactamente lo mismo que se da en Montevideo. Por eso he sido el precursor de llevar adelante el lema de la concertación porque esta es una manera de que todos los partidos nos obligamos a poner a los mejores hombres como candidatos. También al Frente Amplio y el que llega al gobierno verá su poder amenazado si la elección es pareja. Si no sucede lo que me plantea, el FA se siente como tiene una amplia mayoría, entonces se puede dar el lujo de colocar al candidato que se le antoje, o de instalar una heladera, es un término propio de los que sucedió en Montevideo y de gestionar como se le ocurra porque sabe que no ve en riesgo su posibilidad de ganar las elecciones.
¿Cómo piensa que culminará el dígito del déficit del gobierno departamental al cierre de la gestión de Carámbula?
Va a terminar muy mal. Se va a triplicar con respecto a la última administración de Hackenbruch y consideremos que dicha gestión colorada culminó con más del 70% de morosidad en plena crisis. Con lo cual si ese momento la Intendencia estaba endeudada y que significaba unos U$S 100 millones. Cuando finalice la gestión Carámbula estaremos superando los U$S 300 millones de déficit. A la vista está: cada poco se está emitiendo obligaciones negociables y eso es deuda, créditos en el Banco República y eso es deuda, un montón de pasivos más que ni siquiera conocemos. Por lo tanto, el que asuma en el próximo gobierno si quiere hacer las cosas bien, lo primero que tendrá que hacer será equilibrar la balanza a nivel económico financiero. Como en cualquier hogar, si usted gasta más de lo que recibe se empieza a endeudar y tarde o temprano termina en no poder funcionar más.
Eduardo Castro

