A los 60 años falleció Diego Armando Maradona: Un repaso por una leyenda mayor del fútbol

A primera hora de la tarde de ayer se confirmó el fallecimiento del ex futbolista argentino Diego Armando Maradona, luego de sufrir una complicación de salud cuando se encontraba en su casa en San Andrés, en la zona de Nordelta.

A pesar de que varias ambulancias llegaron al lugar para atender la urgencia, la situación no se pudo revertir a tiempo y el astro sufrió un paro cardiorrespiratorio, que fue la causa final de su muerte. Maradona había estado en una situación muy complicada algunas semanas atrás, luego de haber pasado por una operación por un edema en la cabeza, que en el momento fue catalogada como exitosa. Luego de pasar varios días transitando el postoperatorio en un estado que preocupaba a sus allegados, se terminó confirmando en el mediodía de ayer la noticia de su fallecimiento, a poco menos de un mes de haber cumplido 60 años.
Las repercusiones de la noticia son incontables, superando obviamente las fronteras del deporte, ya que la figura del ‘10’ significa mucho más de lo que puede haber hecho dentro del campo de juego. Muy poco puede ser comparado con el amor y la idolatría que despierta Maradona en el mundo del fútbol, sobre todo en el pueblo argentino, pero también en gran parte del mundo. Sin ir más lejos, el presidente argentino Alberto Fernández decretó tres días de duelo nacional y se ha puesto a disposición la Casa de Gobierno argentina para rendirle homenaje al ex futbolista fallecido.

Símbolo
Diego Armando Maradona es considerado por muchísima gente como el mejor futbolista de todos los tiempos, y difícilmente vuelva a haber una figura como la del ‘10’, no solo en el fútbol sudamericano, sino en el deporte mundial. El ‘Diego’ representó siempre la llegada de un pibe pobre de una villa argentina al éxito mundial, cumpliendo su sueño y viviendo el sueño de otros millones de jóvenes que lo miraban.

Héroe
En Italia, defendiendo al Napoli, fue ídolo de la clase obrera del Sur y fue el símbolo máximo de aquel equipo que, contra todo pronóstico, fue campeón de la Serie A en dos oportunidades y de la Copa UEFA. Los napolitanos siempre tuvieron una rivalidad tremenda con los italianos del norte, a quienes consideraban como ricos y opresores, por lo que a través del fútbol, Maradona pasó a ser ídolo de Napoli, no solo del club, sino de la ciudad.

Dios
Con la selección argentina Maradona llegó dos veces a la final del mundo y se coronó campeón con la albiceleste en el Mundial de México 1986, certamen que quedaría para la historia del fútbol mundial. En aquella gesta, el ‘10’ fue la gran figura de una selección campeona del mundo, tres años después de haber salido de una dictadura atroz como la argentina. No solo eso, sino que en cuartos de final Argentina venció a Inglaterra a pocos años de la Guerra de las Malvinas, con dos goles de Maradona. Pero no fueron dos goles cualquiera, sino que uno, el primero, fue con la mano, y el segundo fue el mejor de la historia de los mundiales, tan solo con cuatro minutos de diferencia entre uno y otro.
Esto significó la segunda copa mundial para Argentina, la primera en suelo visitante y una alegría enorme para su pueblo luego de años de oscuridad; pero sobre todas las cosas, resaltó la figura de Diego y lo convirtió en leyenda más allá del fútbol, en un dios.

Villano
Claro está, con todo lo positivo que puede tener ganarse ese lugar en la gente, vienen muchas cosas negativas, y Maradona sí que las tuvo. Como se sabe, tuvo muchos capítulos con la droga, siendo más remarcables en 1991 y en 1994, cuando dio positivo de cocaína en Italia y cuando fue suspendido el Mundial de Estados Unidos 1994 por doping, respectivamente.
Además, el ex futbolista tuvo denuncias de abuso, violencia doméstica y pedofilia, aparte de malas relaciones con familiares, que van mucho más allá de la drogadicción. Muchas razones hicieron que Maradona, fuera del campo de juego, no cumpliera con sus estándares de ídolo, como los estragos que puede hacer la fama, el dinero y sobre todo las malas decisiones a la hora de rodearse. Al día de hoy, a muchas personas no les importa el mal que el ex astro haya provocado en otros, y lo siguen idolatrando como si fuera un dios, actitud que describe la forma en la que nos relacionamos como sociedad. Igualmente no se trata de blanco o negro, de ser bueno o malo, pero la realidad es que la alegría que trajo al mundo el Diego con la pelota, es opacada por el daño que provocó fuera del deporte.
Martín Romego