La educación, como cualquier otro aspecto de la sociedad, se ha visto afectada por la pandemia de COVID-19 que en nuestro país se instaló a partir de marzo de este año.
Habiendo retomado la presencialidad de las clases, todavía siguen implementándose nuevas medidas, alguna marcha atrás en determinadas decisiones y cambios por una cuestión lógica, al estar en una situación dinámica que así lo requiere. En este contexto, los centros educativos canarios, que no escapan a esta actualidad, afrontan esta realidad de la mejor manera posible, dadas las herramientas con que se cuentan,
En diálogo con HOY CANELONES, la directora de la Escuela Técnica Canelones (UTU), Lourdes Guardia, definió el presente como una instancia de cambio y aprendizaje permanente. Guardia habló sobre la actualidad del centro educativo en la ciudad de Canelones y los detalles que conlleva esta forma de trabajo.
¿Cómo viene siendo el trabajo del centro en el marco de la pandemia?
Estamos trabajando en la presencialidad, en algunos casos con los grupos de forma total, de manera diaria, y en otros casos con grupos que están divididos en dos subgrupos, que vienen una semana una parte del grupo y otra semana el otro. Eso depende del número de estudiantes y de la capacidad locativa. Estamos constantemente atentos al cumplimiento del protocolo y a las alertas que surgen de personas que han estado en contacto con un positivo. Entonces nos avisan y les pedimos que guarden aislamiento hasta que podamos tener la seguridad de que no estamos en una situación de riesgo. Venimos con mucho cuidado en ese aspecto. Exige un trabajo constante de relevamiento, pero venimos llevando adelante los cursos, yo diría que de la mejor manera que se puede, con el apoyo de todos los integrantes.
¿Ha habido problemas para llevar adelante las medidas?
El protocolo cuesta más cuando hay días de intenso calor y es complejo sostener el uso del tapabocas, pero no queda otra porque estamos trabajando para cuidarnos entre todos. Obviamente hay cosas, pero no son quejas, son situaciones normales en las que tenemos que llamar la atención… pero forman parte de la dinámica. Estamos trabajando con adolescentes, a veces los adultos sentimos que no aguantamos más, así que me parece que no es nada del otro mundo tener que insistir en estas cosas.
¿Se sabe algo sobre la muestra de fin de año?
En este caso, una muestra presencial es imposible que se pueda dar porque no estamos en una situación para abrir el centro educativo en la forma que lo hacemos habitualmente. Estamos pensando en alguna forma virtual, para poder difundir todo o una parte de lo que se ha hecho.
¿Qué novedades hay para el año que viene?
Todavía no tenemos fecha, aunque sí tenemos planificado el comienzo de los cursos para el 1° de marzo. En la primera semana de noviembre vamos a confirmar nuestro planillado. Pensamos dar continuidad a los cursos que tenemos en la Escuela y vamos a tener dos tecnicaturas que no están. Una es una innovación total: la tecnicatura de Logística, que creemos que está muy acertada por la zona en la que nos encontramos geográficamente, en el eje de la Ruta 5, donde hay muchas empresas que van a poder desarrollar un buen campo laboral para los egresados. Por otro lado, (se suma) la tecnicatura de Administración en dos años.
¿Cuál es la mayor dificultad que ha presentado la pandemia para la UTU o la educación en general?
Creo que hay un factor que tiene que ver con la sensibilidad que la gente está teniendo en este momento, que la lleva a reaccionar de diferentes formas y que, evidentemente, es producto de lo que estamos viviendo. Hay una sensación de inseguridad; requiere de un doble esfuerzo de parte de la institución educativa porque no solamente tenemos que trabajar desde lo conceptual, sino desde lo humano, como siempre se hizo, pero en este caso mucho más. Hay que atender las diferentes situaciones y problemáticas, para estar atentos a quienes están precisando un poco más de apoyo. Creo que ese ha sido uno de los aspectos más importantes hablando a todo nivel, no solo de los estudiantes sino también de los docentes y los demás funcionarios que integran la institución. Como seres humanos, nos hemos impactado muchísimo con esta situación y se requiere de una readaptación constante por las nuevas resoluciones que llegan y cambian la manera de trabajar y otras que surgen. Es un aprendizaje y un cambio continuo.
¿Qué espera para el futuro cercano?
Lo que se prevé es que empezamos el 2021 con una situación similar. Esto es una instancia de aprendizaje para poder organizarnos mejor para el año que viene, o para cualquier otra situación. A nosotros nos afectó en algo que, creo yo que es importante, que la escuela cumplió cien años en el mes de octubre y la verdad es que no hemos podido tener esa instancia de celebración por el protocolo. Estamos viendo cómo podemos hacer para no estar en falta en celebrar el cumpleaños del centro, pero teniendo claro que no podemos permitir que nos acompañe esa gran cantidad de gente para la cual significa algo la escuela.
Martín Romego

