El ex presidente José Mujica estuvo en Canelones: “No hay que estar enfermos de sectarismos”

El pasado miércoles estuvo marcado por la visita del ex presidente José Mujica a la ciudad de Canelones, en el marco del lanzamiento de campaña de la Lista 609, en apoyo a Yamandú Orsi, candidato único del Frente Amplio para las elecciones departamentales.

El ex presidente fue el encargado de cerrar la parte oratoria del acto, luego de las palabras de Estefanía Díaz, candidata a edila, y el candidato a intendente, Yamandú Orsi.
“Yo creo que hace treinta y tres años que te conozco, aproximadamente, eras un pibe. Nos fuimos llenando de canas, de mataduras y me siento orgulloso de haberte conocido y haberte podido acompañar”. Con esa frase empezó a referirse Mujica a Orsi. Antes había tocado el tema histórico de Canelones, tal como lo hizo el candidato a intendente en su discurso, contando la necesidad que tuvieron algunos trabajadores en otras épocas de hacer barriles con el árbol canelón como material.
Mujica pasó revista luego a otros temas, como la cercanía e importancia que gana la muerte a una edad mayor y en la razón de “ser frentistas”, como él lo definió. “Estamos en este baile porque aspiramos a una sociedad de iguales, no solo frente al derecho sino de iguales allí donde arranca la vida”, aseguró el referente del MPP, agregando que para una democracia pura debe haber menos desigualdad. “No me refiero al igualitarismo de que todo el mundo tiene que ganar lo mismo, tener lo mismo. No, nada de eso”, aclaró, pero agregó que “un pobre gurí que nace en un asentamiento, que no tiene baño, ya de arranque tiene un sello”.
Se refirió también a la política como “una pasión”, que no tiene que ver con el dinero, ni la recompensa por lo que uno hace, sino con una “vocación de servicio por la que uno se siente feliz”.

 

Sigue vigente
“El Frente no es un proyecto terminado y no lo será nunca mientras esté vivo. El día que esté acabado es porque está muerto”, aseguró Mujica, haciendo memoria de cómo surgió el partido. Según el orador, su partido “tuvo la capacidad de abrir los brazos, nos transformamos en una opción de cambio para el pueblo uruguayo”. Recordó, además, que “nunca hay un triunfo definitivo, nunca se toca el cielo con las manos”, comparando a la “lucha por el progreso humano” con “una escalera infinita”.

Mensaje de inclusión
Ya cerrando la oratoria, Mujica se refirió al odio como “una enfermedad contemporánea que anda en la vuelta”, aconsejando a los presentes a no dejarse llevar por él. “Eso no quiere decir que todo es perfecto. No enfermarse con el odio es una cosa, ser bobo es otra”, aclaró y aseguró que “hay cuentas que no se cobran, la vida nos hace heridas que no se cobran, porque hay que vivir para adelante”.
El concepto final que presentó el ex presidente fue en pos de la tolerancia y aceptación que él aconseja en la política. “Recuerden: hay hombres blancos y colorados, mujeres blancas y coloradas por ahí, que todavía no llegaron y que son valiosos y en el fondo tienen la misma sensibilidad que nosotros. No hay que estar enfermos de sectarismos, con la cabeza cerrada”, aseguró.