Canelones-San Francisco
Mucho se ha venido hablando de este joven en los últimos días por haber sido elegido por Google, fruto de una competencia a nivel mundial, para viajar a la ciudad de San Francisco y conocer las instalaciones de la empresa de servicios de internet.
Según cuenta Ignacio, su propósito era ganar una remera pero terminó siendo el mejor de Latinoamérica, luego de participar en esta competencia que implicaba la creación de programas o servicios aplicables para las personas que habitualmente utilizan los servicios de Google.
Desde el pasado 18 de noviembre hasta el 6 de enero tuvo lugar el certamen informático denominado ‘Google Code-in 2013’. El evento apuntó a jóvenes de 13 a 17 años que trabajaran en el mundo del desarrollo de programas informáticos de código abierto gratuitos. Unos 317 estudiantes de 46 países fueron participes. Los mismos debían completar 2.113 tareas informáticas. “Son códigos, objetivos para ayudar a las personas. Fueron 61 tareas entre las que se destacó la de crear una aplicacion para subir archivos a Google Drive”, indicó Ignacio.
¿Cómo?
El ganador es de la ciudad de Canelones, estudiante de UTU y este año cursará Ingeniería Informática. Aspira a realizar la carrera de ingeniero. No es programador y tampoco cuenta en su haber con cursos de computación. Todo comenzó con la Ceibalita y luego con la Magallanes, de las que mucho está agradecido, al igual que su madre Sonia Rodríguez.
Ellos aseguran que el Plan Ceibal fue la puerta para que Ignacio ingresara en el mundo de la informática. Más tarde se integró a un grupo especial de jóvenes que, en línea, arman juegos y programas especiales con fines de mejor acceso a Internet. Este es su mundo, al que le dedica horas, pero con su debido control, que se lo marca él mismo y también sus padres.
Con el Intendente
El pasado martes, el intendente Marcos Carámbula recibió a Ignacio y a su mamá. En un acto público donde estuvieron presentes los medios de comunicación, el jerarca lo felicitó en primer lugar, reconociendo las habilidades y el logro que obtuvo. Valoró no solo que haya sido el único chico destacado por lo que hizo para Google en Latinoamérica y el hecho de ser uruguayo, sino, fundamentalmente, el hecho de ser canario y habitante de la capital departamental.
La Intendencia les ofreció a los padres del joven ciertas facilidades para los trámites del viaje a Estados Unidos. Carámbula también anunció que la Comuna gestionó con ANTEL la posibilidad de que Ignacio cuente en su domicilio con un mejor servicio de Internet.
Su realidad
La familia de Ignacio es humilde y no posee demasiados recursos, tal es así que el niño no tuvo su computadora hasta que le tocó la del Plan Ceibal. La conexión de Internet que disponen es a través de un modem y del relato de la mamá, Sonia, se supo que “cuando se le terminaba el saldo del contrato, Ignacio tomaba su Magallanes y se instalaba cerca de la Escuela Nº 101. Ahí lo podían ver siempre”.
“Mi objetivo era ganar una remera”
Dialogamos con Ignacio en el Salón de Actos de la Intendencia. Nos contó que supo que había ganado la competencia el 13 de enero. “El 20 pude comunicar la noticia”, señaló. Sonriendo, manifestó que se encontró con una sorpresa ya que “hacías tres tareas y te daban una remera. Mi objetivo nunca fue ganar. Hasta que no supe que iba conseguirlo, hice 61 tareas”, lo que significa más que el resto de los participantes.
¿Cómo es Ignacio?
Es un adolescente que se muestra callado y habla lo necesario;uUn joven con un gusto señalado por la Informática. Su capacidad lo va a destacar a futuro por eso muchos lo aconsejan que avance para conseguir desarrollarse en este rubro. Pensando hacia adelante, su horizonte lo tiene definido: quiere ser ingeniero.
Como muchos, no ha tenido la oportunidad de conocer otro país, de viajar. De golpe surge la chance y a un destino tan significativo. “Nunca salí del país y salir ahora para ir a Google, es único”, afirmó. Su propósito, contó, no será únicamente ver y estar, pisar el edificio de la multinacional Google, sino que además “quiero ir a conocer a las personas que participaron conmigo, hacer amigos y disfrutar”.
Agradecido
Ignacio se muestra agradecido a la XO que recibió en su escuela y a la portátil que le dieron en Secundaria. “Con la Ceibalita y la Magallanes aprendí todo”, indicó. Y precisamente, cuando le pedimos una opinión sobre esta oportunidad que tiene los niños y jóvenes uruguayos con el Plan Ceibal expresó que “es una opción para todos. Debería ser un derecho mundial y acá, por suerte, la Educación Pública lo tiene y es algo que todos podemos usar y aprovechar “.
Mamá feliz
A un costado de Ignacio, una compañía fiel, la de todos los días: su mamá Sonia Rodríguez. Ella también expresa que está viviendo momentos distintos, pero feliz por lo que su hijo pudo ganarse. “Es un orgullo que mi hijo haya podido alcanzar lo que logró, porque es un chico que no cuenta con posibilidades económicas que le hubiesen permitido llegar a donde hoy pudo”, manifestó.
Sonia elogió a Ignacio utilizando expresiones que lo definen: “Es muy perseverante y se le ha apoyado mucho en lo que quiere hacer. Para él, esto es un sueño”. Además reconoce el esfuerzo que le puso Ignacio a este cometido: “Ha pasado horas sentado, dejando de salir a otras actividades, pero se fijó esa meta y lo logró”.
La madre también se vio sorprendida por cómo su hijo exterioriza y habla de este momento en su corta vida. “Es muy centrado, para la edad que tiene. Las declaraciones que ha hecho me dejaron asombrada. Uno conoce una parte de los hijos y hay otra que nunca llegas a saber. Y veo ésta se desarrolla en él, hablando con las personas, de sus tareas y actividades”.
Regalo de Reyes
De la competencia, Sonia narró que tuvo una recompensa especial, en una fecha del año apropiada o relacionada con los regalos. “Esta tarea la inició desde noviembre y llegó hasta el 6 de enero. Fue como un regalo de reyes”, dijo. Al igual que Ignacio, señaló que “la meta de él no era ganar, sino cumplir el objetivo que se había propuesto”.
También asume que le tocará vivir algo distinto, gracias a su hijo, cuando en abril viajen juntos a San Francisco. “Pienso que va a ser una gran experiencia para él y para mí”, expresó con satisfacción.
Solo diez amigos en Facebook
El diálogo permitió conocer más detalles de cómo es Ignacio con el uso de su computadora y de las redes sociales. Sonia habló de los controles que les aplica, como muchos padres, a sus hijos en la actualidad y por los riesgos que se enfrentan con el uso de Internet. “Hay un control de las paginas donde ingresa, él nos muestra donde navega. Incluso en su Facebook, si tiene diez personas, me parece que son muchas, porque no es de aceptar cualquier persona. Fue su decisión de tener solo ese grupo de amigos en su cuenta y que están interesados en lo mismo que él”, narró Sonia.
La mamá también agradece al Plan Ceibal
Sonia es una agradecida del Plan Ceibal “porque no tenía posibilidad de acceder a una computadora. El salió de la escuela probando teclas y cosas fue aprendiendo. Solo ingresó a ese mundo”, relató. “Poco a poco fue aprendiendo. Podés preguntar en la UTU. Es muy solidario con sus compañeros, ayuda a arreglar las computadoras. Y yo lo jorobo y le digo que va tener que poner un precio”, contó en forma jocosa.
Sonia resaltó que además de dedicarle tiempo a la informática, también desde hacer tres años hace natación. Ignacio vive en la ciudad de Canelones y con su Magallanes conoció otro mundo y sin querer se hizo conocer por muchos.
Eduardo Castro

