Con Carlos Clavijo, integrante del Equipo en Representación de los Trabajadores en el BPS

Días pasados, parte del Equipo en Representación de los Trabajadores en el Banco de Previsión Social (BPS) participó de una charla en la ciudad de Canelones referida a aspectos de la Ley de Urgente Consideración (LUC).

El equipo de trabajadores en el BPS tiene la convicción de que los puntos de la LUC acerca de la reforma del sistema de seguridad social les cambiarán la vida a los uruguayos y encienden las alarmas por eso. También le prestan atención a las modificaciones que se están dando por fuera de la LUC, al tiempo que están atentos a las consecuencias económicas que está dejando, y dejará, la pandemia del coronavirus.
Carlos Clavijo, integrante del Equipo en Representación de los Trabajadores en el BPS, habló con HOY CANELONES sobre la actividad realizada en Canelones. Clavijo también se refirió a aspectos de la seguridad social presentes en la normativa considerada de urgencia y a la situación de los trabajadores enviados al seguro de desempleo en los últimos meses.

¿Qué aspectos de la seguridad social y la LUC se trataron en la charla en Canelones?
El tema más importante que tiene la LUC en referencia a seguridad social es la creación de una comisión de quince expertos que va a cambiarle la realidad a los uruguayos y las uruguayas. No decimos que va a ser bueno o malo, pero sí que va a cambiar la realidad, por lo tanto tenemos que estar atentos. Lamentablemente, no se dio lo que el movimiento sindical y la sociedad en general planteó acerca de que la reforma de la seguridad social sea a través de un diálogo social. Lo que sí se ha logrado en la LUC es que haya participación social, pero va a ser minoritaria.
Por fuera de la LUC hay un montón de cosas que nos vienen preocupando. El directorio del BPS, por ejemplo, está generando una reunión extraordinaria por semana. Además de la reunión ordinaria de los miércoles, todos los viernes se reúnen para ver las resoluciones que tomó el directorio en los últimos quince años. Muchas de esas resoluciones ya se están reinvirtiendo pero no a favor de la gente: en el presupuesto del BPS para los próximos años, que ya se votó en el directorio anterior, hay un recorte de más de un 15% en funcionamiento. Cuando se recorta en funcionamiento también se recorta en beneficios, porque no es lo mismo que haya diez personas que atiendan temas de discapacidad a que haya cinco.

Además de la reforma del sistema seguridad social, la LUC plantea criterios respecto a la elección de los representantes del BPS…
Ese cambio de criterios le pasa por arriba a un acuerdo social. Trabajadores, empresarios y jubilados dentro del BPS habían llegado a un acuerdo (respecto al a representatividad en el BPS), que presentaron al Poder Ejecutivo y el Parlamento. Ahora una Ley de Urgente Consideración lo da vuelta para volver a la vieja ley de elecciones del BPS. Creemos que ese cambio no solo viola un acuerdo político y social, también viola normativas de las Naciones Unidas y la OIT (Organización Internacional del Trabajo) referidas a la importancia de las organizaciones representativas.

¿Cómo valoran los últimos datos referidos a trabajadores en el seguro de desempleo?
En junio había 172.000 personas en el seguro de desempleo y en julio unas 135.000. Esto es bueno porque la cifra viene bajando, pero no quiere decir que todos hayan empezado a trabajar. Muchos están despedidos, se habla de más de 20.000 personas que ya quedaron sin trabajo, eso es lo más preocupante. Por eso hubo un acuerdo, el PIT–CNT, el Ministerio de Trabajo y las cámaras empresariales estuvieron de acuerdo en prorrogar el seguro de paro. A su vez, se acordó un ámbito de diálogo por el empleo donde se van a tratar de subsanar todos los problemas que la sociedad uruguaya está teniendo por falta de empleo.
Se está trabajando en conjunto y eso está bueno. Es bueno tener un ámbito de diálogo y negociación para ver si podemos mejorar la cantidad y la calidad de empleo, eso va a aportar muchísimo a que la sociedad no tenga tanta crisis pos pandemia. Recordemos que las Naciones Unidas y la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) vienen hablando mucho de que Uruguay es uno de los países que mejor ha controlado la pandemia pero económicamente ha aportado muy poco a la sociedad. Eso puede generar mayor pobreza, indigencia e informalidad.
Fernando Guerrero