‘Por un puñado de dólares’, ‘Érase una vez en el Oeste’ y ‘La misión’: apenas y nada menos que tres películas, clásicos absolutos del Séptimo Arte, en los que la banda sonora fue firmada por el legendario Ennio Morricone, fallecido ayer en la ciudad de Roma a los 91 años de edad.
Ganador del Premio Oscar a la mejor banda sonora en el año 2016 por la música de ‘The Hateful Eight’, de Quentin Tarantino, Morricone era sin embargo conocido mundialmente desde la década del sesenta del pasado siglo, y su trayectoria ya había sido reconocida con un Oscar honorario en el año 2007. Además de su enorme contribución a la música cinematográfica, Morricone creó la música para cantantes de la talla de Paul Anka, Mina, Milva, Zucchero y Andrea Bocelli.
En una entrevista publicada el año pasado por el diario español El Mundo, Morricone contaba parte de su sistema de trabajo para componer música para cine: “Lo importante para mí es saber cómo trabaja el director, verle en acción, ver cuál es su personalidad. Porque insisto: es su película. Por eso a mí me gusta cuando trabajo con un director más de una vez, porque entonces lo conozco bien y sé perfectamente cómo trabaja. Para mí es decisivo que el director y el compositor de la banda sonora se conozcan el uno al otro”. Y agregaba: “Algunos me dan a leer el guion. Otros me cuentan la película, las imágenes que tienen en la cabeza. Y hay otros que me enseñan la película ya hecha. Hay muchas maneras de trabajar con un director. Y yo me adapto a todas”. Nada despreciable para alguien que trabajó con directores como Pasolini, Polanski, Brian de Palma, Francesco Rosi, Bertolucci, Mario Monicelli, Darío Argento, Pontecorvo, Bellocchio, Roland Joffé, Oliver Stone, John Carpenter, Tornatore, Quentin Tarantino y, por supuesto, Sergio Leone, el padre del spaghetti western.
La periodista Irene Hernández recordaba entonces que Sergio Leone y Ennio Morricone eran compañeros de clase en el colegio, amigos desde la infancia. Comenzaron a colaborar en 1964 y la primera banda sonora que le hizo Morricone fue para la película ‘Por un puñado de dólares’. A partir de ahí se convirtieron en inseparables. Su colaboración duró hasta la última película de Leone, ‘Érase una vez en América’, del año 1984.
En la misma entrevista antes citada, Morricone contaba que “la música es importante para un filme, desde luego. Siempre que la música está bien elegida y se coloque en el momento justo, algo que en ocasiones algunos directores no hacen. O mezclan la música con ruidos, con diálogos y otros componentes. Y la destrozan, hacen que no funcione. La música debe sonar sola, el público debe poder escucharla bien”. Como una afirmación de esta última máxima, su música nos seguirá acompañando cada vez que veamos una película en la que participó.
E.B.