El incansable trabajo de la Comisión de Acciones Ambientales por el Agua y la Tierra de Soca

Por el bien de todos

Varios vecinos de la localidad de Soca se vienen movilizando ante los problemas ambientales que padece el lugar donde viven. Se trata de una zona con espacios naturales muy importantes, como áreas protegidas, ambientes con mucha biodiversidad y el Arroyo Solís Chico y sus afluentes.

En este momento, peligra la integridad natural de todos esos lugares, entre otras amenazas, con la disposición de la basura de los habitantes de la Costa de Oro y, en ese sentido, las comisiones que abordan estos aspectos pretenden soluciones al respecto. HOY CANELONES dialogó Leticia Cambre, integrante de la Comisión de Acciones Ambientales por el Agua y la Tierra de Soca, para conocer más detalles de la problemática que enfrenta la zona y las medidas llevadas adelante.

La Comisión de Acciones Ambientales por el Agua y la Tierra de Soca busca proteger una zona con espacios naturales muy importantes, como áreas protegidas, ambientes con mucha biodiversidad y el Arroyo Solís Chico y sus afluentes.

¿Qué temas aborda el colectivo?

Ahora estamos acaparados por el tema del basurero (Nota: El sitio de disposición final de residuos que se pretende instalar en la zona de Cerro de Mosquitos, conocido como “megabasurero”). El colectivo nació porque somos personas que estábamos haciendo huertas, cada uno en su casa, orgánicas por supuesto, y estamos preocupados por estos temas ambientales. Nos fuimos conociendo entre vecinos que teníamos este tipo de inquietudes y empezamos a juntarnos a conversar de estas cosas. Estamos, sobre todo, interesados en cultivar alimentos sanos y de forma orgánica, algunos pensando en producción más amplia y otros en huerta domiciliaria. Después surgió esto del basurero, aunque hay varios problemas ambientales que nos preocupan en Soca, como el saneamiento o el hecho de que hay una zona que se dedicó para hacer desechos de poda y la gente lo usa para otras cosas.

Un momento de las tantas movilizaciones que el colectivo ha llevado adelante junto a otros grupos de la zona.

¿Piensan que el lugar donde viven está atravesando por un problema ambiental?

Por supuesto. Es un problema que se podría dividir en varios para hacerlo más fácil. El tema de cómo consumimos, por ejemplo, ya que generamos desechos de todo tipo. Hay que hacer algo con eso porque muchas veces son cosas de un solo uso y es un efecto secundario de lo que consumimos. Después está el manejo de la producción con agroquímicos, que muchos se ha demostrado dañinos para la salud. Además, tenemos el tema del saneamiento, porque cuando llueve los pozos negros terminan en el arroyo que pasa por el pueblo y, del lado oeste de la Ruta 35, se vuelcan todos los camiones de la barométrica de toda la Costa de Oro.

Al principio mencionó el tema del basurero, ¿podría actualizarnos el alcance del problema?

La Intendencia hizo una licitación en 2017 para un sitio de disposición final porque un informe anterior hablaba sobre que había que mejorar la gestión de residuos. La única forma de clasificación que se maneja son los ECOpuntos, que hay muy pocos en toda la Costa de Oro. Se habló de que iban a hacer una planta con reciclaje y reutilización del biogás para obtener energía. Eso, por temas económicos, terminó en un lugar al que la basura no llega clasificada, no se clasifica en el lugar y tampoco se reutiliza el biogás. Lo único que se hace es, en lugar de producir metano, un gas de efecto invernadero altamente perjudicial, se lo transforma en dióxido de carbono, que mejora pero solo un poco. Para nosotros, la forma en la que se va a gestionar la basura es la peor de todas pero, además, el lugar en el que se va a hacer el basurero tiene mucho potencial de ser contaminado. La propia Intendencia lo establece como un corredor biológico a conservar y es el arroyo menos contaminado de Canelones.

El sitio de disposición final de residuos que pretende instalar la Intendencia en la zona se encuentra en el centro de las preocupaciones de los vecinos.

¿Qué medidas han tomado para revertir esta situación?

Hemos hecho muchas cosas. Desde el inicio trabajamos entre los colectivos, que somos cuatro los que estamos llevando adelante la lucha, las manifestaciones, y el estudio de todo esto que es muchísimo. Nosotros conocemos el lugar, sabemos que hay agua, hay manantiales, hay cañadas que cruzan el predio. Esto último es uno de los requisitos fundamentales que establece la DINAMA, y en este caso no se cumple. Se nos dijo que no son significativas, pero eso ni siquiera es una clasificación existente, si no que a veces se habla de intermitentes, cuando por períodos el agua se seca.

Entre otros temas que preocupan al colectivo se encuentran el saneamiento o el hecho de que una dedicaba a los desechos de poda se utiliza para otras cosas.

¿Cómo es el trabajo en conjunto con los colectivos?

Nosotros tenemos el apoyo de muchos colectivos y estamos siempre en contacto entre los cuatro que somos la Comisión en Defensa de la Laguna del Cisne, la Comisión en Defensa del Arroyo Solís Chico y Afluentes, la Comisión de Soca y la Comisión en Defensa de los Humedales y Cangrejales del Solís Chico. Es una zona de mucha biodiversidad. Estamos constantemente en comunicación, organizando las movilizaciones que hemos hecho. Hemos ido a la DINAMA, hemos hablado con el intendente, con los concejos municipales. También estamos intentando de imponer acciones legales y manifestándonos, tratando que la gente conozca, se informe, sepa de qué se trata. Los colectivos que nos apoyan no son solo de la zona, sino también más amplios, como la Comisión del Agua y la Vida y un montón que apoyan la causa.

Martín Romego

Última instancia

El grupo llama a todo aquel interesado a sumarse a la audiencia pública, que se llevará a cabo el 7 de febrero en Soca. Esta será la última instancia para que la gente que esté apoyando la causa de estas comisiones, se exprese ante las autoridades. El horario no está confirmado pero, en un principio, sería en el entorno de las 18 hrs.