Con Braulio Assanelli, cantante de San Ramón que acaba de coronarse triunfador de ‘La Voz Argentina’

Braulio Assanelli con el premio que lo coronó vencedor de ‘La Voz Argentina’.

“Hay que respetar a la música y hacer canciones sin violencia”

Braulio Assanelli fue a participar al programa ‘La Voz Argentina’ con la humildad de ser un uruguayo más. Se presentó para ver qué pasaba, con la esperanza de que en las plataformas digitales de Telefé quedara un video de su actuación. Fue seleccionado entre miles y luego entre más de cien, hasta que llegó a la final y se consagró ganador.

En San Ramón, su ciudad de origen, la gente lo siguió desde el principio. Pero cuando pasó a las finales todo el pueblo se vistió de celeste y salió a festejar. Como si fuera un jugador de la selección uruguaya de fútbol a punto de salir campeón, los coterráneos de Assanelli armaron caravanas y se juntaron todos en la Criolla para verlo cantar en pantalla gigante y alentarlo. Tras la victoria, la alegría se contagió en todo Uruguay.

Entre la vorágine de los días posteriores a recibir el trofeo de ‘La Voz Argentina’, Braulio Assanelli se tomó unos minutos para hablar con HOY CANELONES sobre la repercusión tras su victoria en el programa, las vicisitudes por las que un artista del Interior debe pasar antes de hacerse famoso y la importancia de cuidar la música sin importar la cantidad de espectadores que haya debajo del escenario.

“Me llevo el haber cantado con Ricardo Montaner, compartiendo un temazo, un clásico de él como ‘Tan enamorados’”, dice Braulio sobre su dueto con el cantante argentino-venezolano.

¿Qué te genera la repercusión que se ha dado en San Ramón y en todo el país por tu participación en ‘La Voz Argentina’?

Me genera mucha felicidad y muchos nervios. Voy a estar con muchísima ansiedad por llegar a San Ramón y compartir el momento de volver a pisar mi pueblo. Estoy muy nervioso y, al mismo tiempo, ansioso por ver a la gente. Ahora sé que todos los regalos que le han hecho a mi familia en San Ramón van a cambiar un poco mi vida y lo que vendrá por delante. Creo que, más que nada, lo que causa el pueblo en mí es una sensación de vivir un sueño.

Venís trabajando desde hace un tiempo con la música. ¿Cuándo comenzaste a cantar y cuándo decidiste tomártelo como una profesión?

Hace un tiempo que estoy un poco vinculado a la música. Hace unos tres o cuatro años atrás me di cuenta que tenía que encarar para esto pero, como no me iba excelente, tenía que seguir trabajando en otras cosas. Creo que este es el momento justo para dedicarme de lleno a la música.

 

¿Fue difícil para un muchacho del interior empezar a mostrar su arte? Me imagino que al principio hubo que conseguir lugares para actuar y viajar bastante…

Para mostrarme y que la gente me conozca se me estaba haciendo un poco difícil porque tenía que ir a distintos lugares, e intentar ir a todos los eventos que me llamaran, por precios bajos con tal de que me escucharan y que pudiera potenciar mi carrera. Esa es una de las experiencias que me acompañan porque eso es, justamente, salir de abajo.

Braulio con su premio junto al conductor del programa, Marley.

¿Si tuvieras que destacar dos o tres cosas que te dejó ‘La Voz’, cuáles serían?

Me quedó marcado el día de la audición a ciegas, cuando vi al jurado por primera vez. También me llevo el haber cantado con Ricardo Montaner, compartiendo un temazo, un clásico de él como ‘Tan enamorados’. Esas dos junto con el grito de mi nombre que dio el pueblo de San Ramón son las tres cosas que más me llevo.

 

En una nota con los colegas de El Observador comentaste que debías usar y respetar la música, no abusar de su poder. ¿A qué te referías con esa frase?

Digo que hay que respetarla porque hay que hacer canciones sin violencia, no hay que hacer sonidos raros o meter cosas que no van con la música. No hay que abusar de su poder porque por más que a uno le vaya bien, uno no es ni más ni menos que nadie. Por ahí hay gente que se la termina creyendo y abusa porque puede tener más gente a su alrededor. Creo que eso está mal.

Fernando Guerrero