Para la joven tailandesa residente en Canelones por intercambio cultural, “todo es diferente”.

Pop junto a su profesor, el pintor Ángel “Lito” Saibene, el pasado lunes, durante la inauguración de la semi peatonal ‘Paseo de las Artes’.

Pop

Pop junto a su profesor, el pintor Ángel “Lito” Saibene, el pasado lunes, durante la inauguración de la semi peatonal ‘Paseo de las Artes’.
Pop junto a su profesor, el pintor Ángel “Lito” Saibene, el pasado lunes, durante la inauguración de la semi peatonal ‘Paseo de las Artes’.

Una estudiante tailandesa de 16 años cuenta su experiencia de residente temporal en la ciudad de Canelones.

Estaba sentada y dibujando el día de la inauguración de la semi peatonal de la ciudad de Canelones el pasado martes. Entre otras actividades que realiza, forma parte del Taller de Pintura de EMAO que dirige Ángel Saibene. Mientras dibujaba sacaba muchas fotos con su cámara. Habla un castellano entendible y es muy amable. Su misión es conocer, estudiar e interactuar en una comunidad diferente a aquella de la que proviene, ubicada a varios miles de kilómetros. Todo es diferente para ella y se nota en sus expresiones que disfruta mucho estar aquí.

Reina

Narisara (el nombre significa ‘Reina’) es conocida por el apodo de Pop, tiene 16 años. Llegó al departamento de Canelones a través del intercambio que realiza AFS. Hace un año que se encuentra en la capital departamental y ha concurrido a la Escuela Técnica, a un Curso de Gastronomía y, actualmente, va al Liceo Tomás Berreta, dedicándose a esta experiencia de conocer y adquirir conocimientos que se imparten aquí para jóvenes de su misma edad. Hasta enero de 2014 se extiende su estadía en nuestro país.

Canelones y Paysandú

En diálogo con HOY CANELONES, Pop dijo que “vine a estudiar idioma español”. De su país señaló que “está en Asia, cerca de China y hay mucha gente. Es mucho más grande que acá”. El hecho de que las familias de estos jóvenes decidan incluirlos en estos intercambios, según Pop, “es común. En Argentina hay 45 estudiantes pero en Uruguay somos solo dos. Hay otro chico en Paysandú”. Su estadía en Canelones fue a causa de que “una familia de acá me quiso recibir a través del Programa AFS”.

“La gente es muy buena”

Pop resaltó que en la ciudad la han tratado muy bien pero reconoce que “todo es muy diferente”. Más allá de esta percepción, la comida es una de los temas que pudimos apreciar que Pop disfruta y mucho en nuestro país. Consultada sobre qué tipo de menú prefiere se inclinó por “asado, milanesas, chivitos (risas)… Me gusta la carne que es muy rica acá”. En la Escuela Técnica de Canelones participó de un curso de Gastronomía del que dijo que “estuvo muy bueno”. Su objetivo personal cuando vuelva a su país es ser chef.
Sabiendo que su cometido es adquirir conocimientos, a diario realiza distintas actividades como pintura, danzas folclóricas y guitarra. El contacto con los jóvenes de la ciudad de Canelones le ha generado satisfacción. “Son muy simpáticos los jóvenes aquí. Han sido muy buenos conmigo”, dijo.
Pop tiene un hermano de 20 años y sus padres pero declaró que extraña mucho a su perro. El clima le resulta distinto también ya que “en Tailandia siempre hay calor, días de 30 grados todo el año”.

La cumbia

Pop se ha acercado a la actividad nocturna, en los espacios a donde asisten jóvenes de su edad. “Si he salido al Club (Social Canelones). Es muy bueno”, dice. Con respecto a lo que ha escuchado cuando va a bailar expresó que “la música es la misma, pero la cumbia es distinta (sonrisa)”. Admitió que la “bailo, sí”.
Al ser consultada sobre su concepto de la educación que se brinda en Uruguay, la chica de 16 años analizó que en su país existen más exigencias. “Allá se estudia mucho más y todo el día, acá me gusta… (sonrisa)”.
La familia que recibió a Pop
HOY CANELONES también conversó con Jorge, que vive en capital departamental, y que integra el núcleo familiar que recibió a Pop en Canelones. Contó que se habían enterado, por otra pareja, de que el año pasado una joven noruega estuvo en la ciudad en el mismo régimen de intercambio cultural. Esto generó interés en la familia de Jorge y la consiguiente búsqueda de información sobre la ASF, con la que se contactaron. Hubo entrevistas y reuniones para, luego de superar estos pasos, ser una de las familias que recibe a estudiantes extranjeros.
Al hablar de Pop, Jorge dijo que Canelones es mucho más seguro para lo que es Bangkok con 12 millones de habitantes, donde “no se puede salir; acá se desenvuelve y va en bicicleta para todos lados”.
La experiencia del intercambio causó en la familia de Jorge un crecimiento “de golpe, como padre de adolescente. Cuando sale a bailar, hay que llevarla y traerla… (sonrisa). Ella se porta bien y es muy buena”.
Nos enteramos que también Pop le ha preparado platos típicos de su país a la familia de Jorge. “Es una comida muy picante”, dice. Además, nos contó que la joven se ha acostumbrado a comer asado y dulce de leche.

Eduardo Castro