Trabajadores de empresas fúnebres negocian convenio salarial y condiciones laborales

Más consideración

w02TAPAEl gremio pide en Consejo de Salarios una base mínima de $15.000, reconocimiento de insalubridad, nocturnidad y mejores condiciones laborales equiparadas para todo el país.

Adrián Reyes y Jhon Daschagas, integrantes de la delegación del Sindicato Único de Empresas Pompas Fúnebres del Uruguay, informaron a HOY CANELONES que el gremio funciona desde el año 2005 y que cuenta con más de doscientos afiliados. Solamente en el interior del país, hasta el 2012, el BPS tenía registrados unos 930 trabajadores en este rubro.

Recorrida por Las Piedras

El gremio, luego de una recorrida por varios departamentos previo a la reunión en el MTSS para una nueva instancia del Consejo de Salarios, visitó empresas fúnebres en la ciudad de Las Piedras con el objetivo de dialogar con los empleados sobre temas de la negociación con las patronales en el Ministerio. Los trabajadores rechazan la propuesta de la Cámara de Comercio y empresas fúnebres de un incremento del 0.25% en un primer momento que significaría una base salarial de $ 10.400, contra $ 15.000 que solicita el sindicato.
Dentro de los reclamos está el reconocimiento a la tarea como insalubre y el otorgamiento de más días de descanso. Poder llegar a jubilarse más tempranamente es uno de los planteamientos, teniendo en cuenta además otros efectos como las consecuencias psicológicas. Otro de los reclamos que hacen los trabajadores es la nocturnidad, que según asegura el gremio “el 90% de las empresas no lo pagan debido a que la patronal se basa en que no hay una ley que obligue a dicho pago”.

“Miedo”

Reyes y Daschagas contaron que, mientras recorrían Las Piedras, en una de las empresas que se dedican a esta actividad, los funcionarios se dieron cuenta de la presencia de los sindicalistas y por “miedo se escondieron”. El temor es por posibles consecuencias de los propietarios pero el mensaje que dirigen hacia todos los trabajadores “es que no sientan temor, se arrimen, que los vamos a ayudar para salir adelante”.

Un solo país

Reyes añadió que la lucha sindical se establece a nivel nacional, sin dividir el país entre interior y Montevideo. Precisamente, uno de los ajustes que el gremio pretende realizar es la eliminación de diferencias entre los trabajadores de empresas fúnebres de Montevideo y el resto del país. “Acá no hay dos Uruguay y somos una sola nación y tenemos que tener los mismo beneficios tanto la gente del interior como la de la capital del país, en base a esto estamos negociando”, señaló Reyes, quien agregó que la base mínima salarial planteada por los trabajadores en la mesa de Consejo de Salarios es de $15.000. La actividad cuenta con distintas categorías: vendedores de servicios, auxiliar de ventas, choferes, serenos y limpiadores, entre otras.
Según aseguran integrantes del sindicato, este rubro empresarial, año a año, se mantiene estable como negocio e “incluso presenta superávit”. La demanda nace de la propia naturaleza humana. Cuando hay una persona fallecida, precisó Daschagas, “vos no lo llevas y lo metés en el fondo de la quinta. Es una empresa fúnebre la que se encarga en cualquier lugar del país”.

Números vivos

En cuanto a los costos mínimos (actuales) de un servicio (sepelio y velatorio), los entrevistados señalaron que rondan los $24.000, para el interior del país. La estimación que hizo Daschagas sobre los gastos que le significa a la empresa entre ataúd, velatorio, avisos en radio y otros, no le generaría más de $8.000. Por otra parte, Reyes comentó que Montevideo tiene tarifas más elevadas y el servicio más económico ronda los $34.000. “El máximo no tiene tope, te puede cobrar $100.000 un servicio fúnebre con los mismos costos. Todo lo demás es ganancia”, dice. En todo el país hay 113 empresas, de las cuales 11 están ubicadas en Montevideo. El número se mantiene en cuanto a la cantidad más allá del leve crecimiento de la población.

“Las manos te las lavás, pero la mente no”

Por necesidad, se produce la adaptación a esta tarea cargada de una particular característica por su entorno y por el componente emocional. “Las manos te las lavás, pero la mente no. En mi caso, hace 23 años que soy funebrero y tengo recuerdo de cosas horribles que ves, que te quedan en la cabeza y no te la sacás más”, contó Daschagas.
Saber afrontar este trabajo, los efectos que pueden causarle a quienes deben cumplir con su función, que implica estar en contacto con cadáveres y en un clima de profundo dolor ante pérdidas humanas , es algo muy personal. “Va en cada uno y por tu propios medios”, comenta Daschagas.
El volver a casa, contar anécdotas laborales, eso está limitado en cierta forma para cada trabajador fúnebre. Quienes forman parte de estas empresas, no les queda nada feliz poder graficar vivencias cotidianas, por ejemplo, en medio de su ambiente familiar cuando llegan a su hogar o en la mesa cenando. “No podes llegar a tu casa y contarle a tus hijos, me pasó tal cosas, vi esto o lo otro…porque es imposible, pero la parte psicológica la superamos nosotros mismos”, explicó.
“Te volvés una persona fría”
Dentro de las experiencias personales, las consecuencias emocionales van generando cambios en muchos de estos trabajadores, como es el caso de Daschagas quien admitió que con el pasar de los años “te volvés una persona fría, como que nada te afecta”. Y agrega: “A mí me ha pasado que he tenido fallecimiento de familiares directos y es como que no fuera nada. En realidad te diré que he perdido tíos, abuelas y para mí ha sido algo normal”.

Otras dolencias

Problemas psiquiátricos en algunos trabajadores del rubro también forma parte de los padecimientos, además de dolencias físicas producidas por el levantamiento de los cuerpos a los ataúdes. “Realizar el esfuerzo de levantar al fallecido, con otro compañero, te genera problema de columna, cadera y en la cervical. Ha pasado de tener que alzar cuerpos grandes en ataúdes especiales, que es dificultoso, pero tenemos que hacerlo”, explicó Daschagas.

Eduardo Castro