Niños y niñas del Hogar Infantil de INAU de Canelones festejaron la llegada de la primavera.

Con la comunidad

TAPALa integración con la población y mostrarle a ésta el trabajo que se realiza en el Hogar Infantil de INAU, fue el motivo en que se encuadró la ‘Fiesta de la Primavera’.

En la Criolla Tradición Oriental de Canelones hubo ‘Fiesta de la Primavera’, organizada por el Hogar Infantil de INAU de la capital departamental. Instituciones, familiares de los pequeños, autoridades locales y departamentales formaron parte de esta actividad que, para esta dependencia de INAU, significó algo muy importante debido a que era la primera vez que se expuso el trabajo interno con los educadores hacia la comunidad.

Abrir las puertas

Alicia González, directora del centro, explicó a HOY CANELONES que el objetivo de la propuesta fue mostrar el trabajo que diariamente se realiza sobre el tema de la formación en valores como son los hábitos de compartir, compañerismo. Destacó que, fundamentalmente a través de esta actividad, se buscó «poder abrir las puertas para que se sepa lo que se trabaja dentro del hogar».
Aprovechando esta oportunidad, González también expresó que se trata de quitar el concepto de algunas personas sobre los niños de INAU, los que siempre son relacionados por situaciones que llegan a vulnerar las normas.

Reacciones

El gran salón de la Criolla estuvo adornado y había mesas con exposición de trabajos, dibujos y artesanías. Las personas presentes pudieron presenciar un desfile de las niñas que fue preparado para esta ocasión, con mucha timidez por algunos de los participantes por ser la primera vez que les tocaba actuar frente público.
Las reacciones fueron varias, algunos no se aguantaron y se emocionaron visiblemente pero fueron contenidos por el personal del Hogar. Reanimados y devueltos a los números artísticos previstos, todos continuaron disfrutando. A los niños se los veía alegres y concentrados en el evento. Ellos mismos se encargaban de invitar con refrescos y comida preparada para los invitados, a modo de merienda.

Desafío

«En Canelones fue un desafío poder hacerlo, teniendo en cuenta que a este centro los ingresos son diarios y había que preparar la muestra», señaló González. Agregó que ya quedó instalada esta actividad de carácter anual, de manera tal «que todos sepan lo que estamos haciendo».
Además, la directora del centro afirmó que se trata de un «reto importante para los funcionarios, que se ven reconfortado en el trabajo que se puede visualizar por parte de habitantes de la zona; para los niños también, ya que muchos no tienen familiares, entonces el poder mostrar a los demás es como la autoestima de ellos mismos de que pueden hacerlo».

iNAU3Con un número ideal de acuerdo a la capacidad

Son 20 niños (número ideal para las instalaciones del local) de ambos sexos los que forman parte del Hogar Infantil, que concurren a diario a centros educativos de la ciudad, desarrollan actividades físicas en la Plaza de Deportes (que está muy cerca del local de INAU) y en EMAO (Escuela Municipal de Artes y Oficios). Otros hacen fútbol en el Club Liverpool. Lo que se busca por parte de la dirección del centro es que «ellos estén más tiempo afuera y el menor tiempo posible adentro del hogar».
El Hogar cuenta con 28 funcionarios que forman parte del equipo de trabajo, en turnos de tres días. Cada funcionario trabaja cuatro días en tres turnos y descansa los cuatros siguientes. Disponen de dos cocineros, dos psicólogos, la misma cantidad de maestras y una coordinadora. Este año se cuenta con practicantes de la carrera Educación Social, un aporte nuevo para la institución.

¿Por qué llegan a este Hogar?

Los niños que llegan a este Hogar de INAU son derivados por orden judicial, por diferentes motivos como pueden ser el abandono, la violencia, padres con problemas de consumo de drogas. Es de destacar que ninguno de los niños que se encuentran en el centro ingresó por haber cometido alguna falta ante la Ley, sino por vulneración de derechos.
En este centro y como marca el Código del Niño y el Adolescente, los internados deben permanecer entre 3 y 6 meses. En muchos casos, las soluciones no llegan para poder derivar a tiempo a los chicos, entonces se ajusta esta situación con los Jueces y pueden permanecer hasta un año y medio en esta dependencia. «Las derivaciones se hacen hacia otros centros como Aldeas Infantiles, donde los niños permanecen hasta la mayoría de edad, ya que son chiquilines que no tienen, en la mayoría de los casos, una reinserción en la propia familia de dónde provienen», comentó la directora.

Eduardo Castro