Con el escritor Guillermo Degiovanangelo, ante la reciente aparición de su nuevo libro

El escritor Guillermo Degiovanangelo ha incursionado en la novela, el cuento, la poesía, la dramaturgia y la escritura de canciones.

“Hay mucho estudio, investigación y pasión detrás de cada poema”

De la mano de Ediciones del Pescador, el prolífico y premiado escritor canario Guillermo Degiovanangelo (1956) acaba de publicar el primer tomo de ‘Biografías poemáticas’. En diálogo con HOY CANELONES aborda el germen y proceso compositivo de su nuevo opus, al tiempo que reflexiona sobre algunos aspectos de la cultura nacional y mundial.

¿Por qué escribir un libro de biografías en forma de poemas?

No sé si son biografías… y tampoco sé si son poemas. Era una deuda que tenía pendiente: conmigo mismo, con los autores a quienes tanto debo, y con el lector, ese lector ideal que quien escribe siempre tiene presente. A ese “lector”, que en realidad es todo el mundo, es al que entrego este trabajo diciéndole: “Aquí está mi esencia, y quiero compartirla con la esperanza de que despierte en cada uno lo mejor de estos autores”. Cada poema es un diálogo que el poeta dirige a dos interlocutores: el autor homenajeado (o biografiado) y el lector.

¿Cómo estableció la serie de nombres de creadores homenajeados?

Leyendo una de tantas biografías y estudios sobre Beethoven, a mediados de los noventa, vi que era intención del músico hacer una lista de los autores que lo habían influenciado, tanto en música, literatura, pintura, artes en general, y de qué manera estaban presentes en sus obras. Esta idea le había surgido a partir de varias conversaciones y cartas con sus amigos. Inmediatamente traté de hacer algo similar; era una especie de testimonio con algo anecdótico, de cómo, cuándo, había conocido a tal autor y de qué manera me había conmovido, aportando todo lo que pudiera acerca de esas obras que refería y del creador. Llegué a reunir más de trescientos nombres y, por supuesto, que nunca pude acometer esa idea. Hubiera sido interminable. Hoy, más de veinte años después, encaré hacer algo con estos autores a quienes les debía tanto. Por supuesto que la lista en este lapso creció enormemente. La forma “poema” resuelve mucho porque sintetiza ideas, imágenes, sentires, que sería más extenso transmitir de otra manera. Estas ‘Biografías poemáticas’ las he escrito de tal modo que aquellos lectores que desconozcan a los autores homenajeados puedan tener una idea de la persona y de la obra: un acercamiento y, sobre todo, que se entusiasmen. Este es mi principal objetivo.

¿Cómo se inserta este libro de poesía, aparecido tras una década sin publicar poemas, con sus otros libros del género?

La construcción de esta clase de poemas inspirados o dedicados a creadores existió en mí desde siempre. En mi primer libro aparecido en enero de 1991, ‘Poesía instrumental’, ya había algún poema, como el caso de uno dedicado a Robert Fripp; en mi segundo libro, también de poemas, de fines del mismo año (Poemas de amor contra Albertina y otras lluvias’) hay uno a Leo Brouwer; luego en ‘Poemas sinfónicos’, del año 2000, en ‘Rapsodias’, del 2002, y en ‘Trilogía’, que es del 2007, hay unos cuantos poemas de estas características, que ahora están reunidos en este primer tomo de ‘Biografías poemáticas’. La particularidad de estos poemas biográficos es que a veces la calidad literaria puede verse en riesgo al tratar de mantener una cronología o elementos históricos; pero ese es el desafío en el que me veo comprometido: cómo contar determinadas cosas (o incluso “opinar” sobre determinados hechos) sin caer en el prosaísmo. Hay mucho de estudio, de investigación, y por supuesto, de pasión, detrás de cada poema. He llegado a releer viejos libros y obras actualizadas sobre tal o cual autor, en un número superior a cincuenta solo para escribir un poema y sentirme tranquilo de que lo que digo no es un disparate… aunque a veces lo parezca. Hay fundamentación.

Usted es un escritor oriundo y residente de la ciudad de Canelones. Da la sensación de que se trata de una ciudad con poca vida literaria. ¿Lo percibe así? ¿Se siente ubicado en algún tipo de corriente o tradición literaria canaria?

Yo no creo que sea Canelones una ciudad con poca vida literaria. Hay muchos y buenos escritores, tal vez no haya una buena caja de resonancia; pero así es en todo el Uruguay. Este es un país que siempre ha sido muy mezquino con sus creadores, con sus autores. En el poema dedicado a Eduardo Darnauchans culmino con algo que él expresaba y era que el Darno solo quería poder vivir, como en cualquier país normal del mundo, actuando una o dos veces por semana. Los músicos quisieran eso; los escritores, poder editar y ser correspondido sin tener que laburar dieciséis horas al día alejándose totalmente de su creación. Los pintores, poder vender algún cuadro que desquite por lo menos el gasto del material invertido… Uruguay es el único país de América Latina que no cuenta con una ley de protección al autor nacional. El estado todavía no ha podido, como lo quisiera, convertirse en guía de la cultura (cosa que sería aberrante) pero sí existen los filisteos de la cultura: aquellos que, encaramados en cargos estratégicos, frenan toda ruptura con el orden establecido, toda liberación cultural.

En cuanto a si me siento ubicado en alguna corriente o tradición literaria canaria, no sé si estas existen. No me considero dentro de ninguna corriente literaria ni uruguaya, ni latinoamericana, ni mundial… Uruguay ha tenido y tiene una cultura europea, pero su expresión cultural es particularista, delimitada en un determinado contexto. Mi visión es universalista y mi obra aspira a serlo también. Existe una mala interpretación de una frase atribuida a León Tolstoi: “Pinta tu aldea y pintarás el mundo”… ¿pero cómo pinto mi aldea?, ¿con un lenguaje particularista que no da la vuelta a la esquina, o con una visión universalista que trascienda?

Una parte importante del libro está dedicada a analizar la importancia que tuvieron ciertos creadores en su propio proceso creativo y en su obra. Si tuviera que arriesgar un nombre clave de todo el grupo, ¿a quién nombraría y por qué?

Es muy difícil nombrar uno solo… por eso escribí este libro, que también me quedó corto. Friedrich Nietzsche es, sin dudas, quien más ha aportado desde mi adolescencia, y también ahora. Volviendo a leer y releer su obra, además de muchos estudios sobre su persona y sus escritos, me sorprendo porque cada vez toma más vigencia. Nietzsche es el filósofo peor comprendido en toda la historia del pensamiento. El sistema ha ideado múltiples interpretaciones para confundir su pensamiento. Nietzsche, mejor que nadie, dio en el clavo al sentenciar cuál ha sido el origen de todas las injusticias, pasadas y actuales… y futuras si la humanidad continúa por el mismo camino sin hacer nada.

¿Qué podemos esperar del tomo segundo de las ‘Biografías poemáticas’?

Indudablemente habrá un tomo segundo y también un tercero de ‘Biografías poemáticas’, pero no sé cuándo. Lo que sí puedo adelantar es que van a haber autores que quedaron en el tintero para este primer volumen, y sobre todo, un conjunto destacado de autoras que rompen con todo y que la historia y la cultura dominantes las han mantenido sepultadas, por obra y gracia del machismo y del idealismo. También les dedicaré unas cuantas páginas a varios rockeros. No faltarán creadores canarios.

M.A.B.