Educadores de Canelones formaron parte de una delegación uruguaya que viajó a Europa a conocer experiencias académicas con jóvenes que no estudian ni trabajan. Las instancias se dieron en tres países: parte del grupo estuvo en Macedonia, otra en Bulgaria y la última en Grecia.
El viaje fue llevado adelante por la Asociación Uruguaya de Difusión del Español como Lengua Extranjera (AUDELE) y se encuentra dentro del proyecto Neets is Need, de la Unión Europea (UE). Verónica Bentancor, referente de AUDELE e integrante del grupo que viajó a Bulgaria, indicó a HOY CANELONES que el intercambio permitió un abordaje educativo de los diferentes países y dio lugar a una presentación de las políticas públicas que se estaban llevando adelante en Uruguay.
Ejemplo a seguir
Una de las metodologías que se utilizan en el país búlgaro para con los jóvenes que no trabajan ni estudian es la de tomar un modelo ejemplar. Instituciones educativas de ese país difunden ejemplos de personas destacadas en diferentes disciplinas y analizan por qué el estudio es necesario para alcanzar metas.
“En Bulgaria hay un alto porcentaje de población gitana. Hay muy buenos músicos gitanos, por ejemplo, que han arrancado de forma amateur y con el tiempo se han profesionalizado. Los educadores toman como ejemplo a una de esas personas destacadas y lo tratan con los gurises que no están motivados a seguir estudiando”, explicó Bentancor.
Otra de las experiencias, la llevada adelante en Grecia, dio a conocer que en ese país se trabajaba mucho con refugiados. Verónica Bentancor contó que los griegos cuentan con centros culturales para refugiados donde se brindan talleres de orientación laboral. “Les enseñan desde clases de idiomas hasta cómo preparar un currículum y donde dejarlo”, ilustró la integrante de AUDELE.
Distintas
Para Bentancor, en cuanto a “cómo concebimos la educación, qué técnicas aplicamos al trabajar con los chiquilines” y demás aspectos metodológicos, es muy difícil tomar elementos de las experiencias educativas de Europa. “Hablamos de contextos y realidades muy diferentes. Aquí la fragmentación social es mayor en el sentido de que hay sectores en los cuales estudiar no siempre se ve como algo positivo para el desarrollo de las personas. En Europa, salvo excepciones, ir a clases no se cuestiona”, analizó. “Además, la apertura educativa es muy amplia en esa región, mientras que en Uruguay hay problemas para conseguir cupos para estudiar”, agregó.
Del continente europeo sí se puede tomar, según la educadora, todo lo relacionado a recreación, actividades de educación no formal y otras cuestiones relacionadas con la dinámica de la educación. Compartimos algunas imágenes del grupo de docentes que viajó a Europa, captadas en diversos momentos del periplo.

F.G.

