La compañía Telón Arriba llega este viernes al Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo con un espectáculo que recuerda la vida de dos mujeres que marcaron la historia en ambos lados del Atlántico. Bajo el nombre de ‘Ellas’, el show evoca a la rioplatense Clara García de Zúñiga y a la francesa Édith Piaf.
El espectáculo ‘Ellas’ cuenta con más de quince bailarines en escena y con la presencia de la reconocida Giovanna Martinatto, quien bailó por décadas en el Ballet Nacional del SODRE y hoy integra un elenco independiente. Martinatto conversó con HOY CANELONES sobre el espectáculo, la compañía y la carga emocional que conlleva representar a dos mujeres revolucionarias.
¿Con qué se va encontrar el público que concurra este viernes al Politeama?
El primer ballet trata sobre la historia de Clara García de Zúñiga antes de su casamiento. El segundo es sobre la vida y los difíciles momentos de Edith Piaf, donde el personaje está diversificado entre dos intérpretes: su persona y la voz. (Nota: Lorena Quintana interpreta la voz mientras que Giovanna Martinatto se encarga de la construcción del personaje).
Además del contenido emocional de los personajes, la forma en que se presentan también juega un papel importante…
Sí. La coreografía de Édith Piaf está hecha por Domingo Vera. Tiene treinta años y se llevó a Estados Unidos, Cuba y México. La coreografía de Clara García está a cargo de Guillermo González, nuevo en el rubro. Ambas brindan una mezcla experiencia y juventud muy buena.
¿Hay algún factor común entre Piaf y García de Zúñiga, además de la difícil vida por la que pasaron?
Queríamos tratar el tema de la mujer desde distintas épocas y lugares. Clarita vivió un tema social, familiar y matrimonial difícil, lo mismo pasó con Édith Piaf. Fueron dos mujeres luchadoras y no muy comprendidas en su época.
¿Fue un desafío interpretar a ambas en la misma obra?
Sí, y bastante grande. Son personajes diferentes. Clarita no estaba tan oprimida antes de su boda. Se casó algo enamorada y después se fue desarrollando el problema de su matrimonio. La de Piaf fue una situación diferente.
¿Cómo ha sido la respuesta del público desde el estreno?
Muy buena. Hicimos dos funciones a sala llena en el Auditorio Nelly Goitiño, estamos súper contentos con la gente que nos acompañó. Esto nos dio ánimo para probar en otro lado y llegar a Canelones. Además, desde la Embajada francesa nos apoyaron y quedaron muy contentos con el ballet de Édith Piaf.
¿Desde hace cuánto trabaja Telón Arriba? ¿La compañía siempre ha estado interesada en temas como los tratados en ‘Ellas’?
Comenzamos el año pasado y vamos haciendo un camino paso a paso. Es la primera vez que vamos al interior. La próxima obra que tenemos toca otro foco, no tan dramático.
Si bien el grupo es nuevo, está conformado por bailarines con experiencia, integrantes y exintegrantes del Ballet Nacional del SODRE. ¿Qué diferencia encuentran entre el SODRE y un proyecto independiente?
En lo independiente hay un esfuerzo que va más allá de lo escénico. Debemos estar en otras cosas además de los ensayos, lo que da un aprendizaje muy bueno.
F.G.

