“Cuando uno va a un Mundial, va a vivir una fiesta”
El paso celeste por Rusia fue seguido de cerca por miles de uruguayos que alentaron, hasta que pudieron, a la selección. Algunos estaban ahí, otros en países cercanos y otros salieron de Uruguay e hicieron un viaje eterno para poder estar. Entre ellos estuvo Claudio Testa, de la ciudad de Canelones, que vivió los tres partidos de la fase de grupos desde las tribunas. HOY CANELONES habló con Claudio sobre su experiencia mundialista en Rusia, una tierra muy lejana en la que, sin embargo, no se sintió tan ajeno.
¿Cómo fue el momento de decidir para ir a Rusia y luego poner en práctica esos planes?
La idea de ir no nació de poco tiempo a esta parte, sino que arrancó desde el partido Uruguay-Paraguay. Allí nace ese sentimiento de querer ir. Al principio estaba todo muy lejano porque faltaban nueve meses para el Mundial, pero después, con el paso del tiempo, los planes van tomando forma y uno empieza a hacerse la idea de las cosas hasta que al final salen. A mí me fue fácil el proceso, cumpliendo con todos los trámites y procesos que hay que hacer, que aunque no son demasiados, no fueron pocos. Unos días antes fuimos a una reunión a Montevideo, donde se hizo la presentación del viaje, y luego de esto solo restaba esperar. Nosotros teníamos todo el viaje organizado. Dentro del paquete venían los detalles del itinerario de cada día, las tres entradas y la identificación, lo que te da mucha tranquilidad. Para estar dentro de Rusia teníamos la Fan ID (identificación de hincha), que era lo más importante que había que tener en el momento de salir del hotel. Eso era una forma de identificación nuestra porque contenía el número de pasaporte, pero aparte era como una justificación de que nosotros estábamos por algo ahí.
¿Qué te pareció el tema de la comunicación y la interacción con la gente tanto en los partidos como en la vida diaria?
Hay un tema que es cultural de Rusia, que es que ellos querían mostrarse como lo que son realmente y no lo que los demás piensan. Entonces, cuando vas te encontrás con una sociedad muy avanzada, abierta y demostrativa en todo momento. Te das cuenta de que es una sociedad que tuvo un cambio muy grande, que no es cómo uno lo ve por televisión. Con respecto al idioma, por lo menos para mí no fue una barrera, porque ellos estaban abiertos a hablar, aparte de que tuvimos una guía que nos acompañó durante los dieciocho días, desde que llegamos el primer día a Ekaterimburgo, y también había guías locales que hablaban español. Después, los partidos no son nada que ver a lo que son acá, que estamos acostumbrados a la división de hinchadas, por ejemplo. Cuando uno va a un Mundial, se vive una fiesta, y no existe ningún tipo de rivalidad. Nosotros no vivimos ningún tipo de problemas, ni adentro ni afuera del estadio, e incluso en el partido que le ganamos 3 a 0 a Rusia, ellos mismos te saludaban.
¿Qué cosas te llamaron la atención de Rusia?
Primero la limpieza y la forma que tenían de limpiar en las calles, con unas máquinas para barrer las veredas con agua, que luego la usaban para la calle también. La gente siempre estaba dispuesta a ayudarte si preguntabas algo en el metro, por ejemplo, que es otra de las cosas que merecen un tema aparte, porque nosotros no estamos acostumbrados a eso. Es otro mundo, que vale la pena conocer, porque hay mucha cosa para ver. Hay museos y parques muy lindos por ejemplo.
¿Cómo se viven los partidos dentro del estadio?
Se vive con la pasión del uruguayo, que es así siempre; no se negocia y aunque siempre con respeto, habíamos muchísimos uruguayos que nos hacíamos sentir. Aunque en los primeros partidos fuimos un poco menos y no se llenaron los estadios, imponíamos presencia igual y se notó más en el partido con Rusia. En la salida de los partidos no era tan así, pero en la entrada y durante el juego siempre cantábamos para demostrar que estábamos ahí.
Sobre Uruguay, ¿qué viste en la cancha? Ya sea en los partidos que estuviste como en los que viste acá…
En los primeros dos partidos no se jugó como uno hubiera querido, pero en el tercero sí, porque se demostró que Tabárez encontró el equipo y logramos un excelente resultado. Después el partido contra Portugal llegué el mismo día de mañana a Uruguay para verlo acá y la verdad que nunca pensé que le fuéramos a eliminar al campeón de Europa. Después contra Francia no se pudo, aunque uno siempre quiere ganar, pero así fue como se dio y hay que aceptarlo. La lesión de Cavani puede haber sido una de las razones de la eliminación de Uruguay, y que es comparable al caso del Mundial de Brasil 2014, cuando no tuvimos a Suárez. Aunque lo de él no fue una lesión, en los dos casos nos faltó una de las puntas. Después lo de Muslera fue mala suerte. Él es uno de los once actores, ninguno es perfecto dentro de la cancha y a cualquiera le puede pasar; hizo algo mal pero queda ahí, no se le puede achacar un Mundial o un resultado por eso que le pasó.
Martín Romego


