Oportunidades
Varios adolescentes de Las Piedras han realizado su primera experiencia laboral, a partir del acuerdo entre la Intendencia de Canelones y el Proyecto Minga. Los menores se encargan de reparar contenedores de residuos que están en la vía pública.
Variedad de Minga
El Proyecto Minga, que es encabezado por el Padre Mateo Méndez, se lleva a cabo desde el año 2010 en Las Piedras, en un local sobre la calle Gral. Flores casi Camino América. El equipo técnico está conformado por cuatro educadores, una psicóloga disponible al momento de requerirse ydos trabajadoras sociales.
Los veinte jóvenesestán registrados con una ficha personal, un estudio médico y un diagnóstico psicológico breve. Con esta información, el comportamiento, evolución y participación del adolescente en Minga, se toma como referencia para cubrireventuales cupos laborales en empresas que necesitan personal y consultan en esta obra del Padre Mateo.
De lunes a viernes, entre las 18 y las 22 hrs. (en verano de 19 a 23), los adolescentes -de 14 a 18 años- comparten un espacio de encuentro denominado ‘Patio’, donde juegan y se conocen. Según el Padre Mateo, se trata de un encuentro que “no es fácil, porque los participantes viene de barrios distintos y realidades más o menos conflictivas”. El objetivo es que esos conflictos que vive el joven, no generen separaciones, sino que se promueva un espacio de compartir con pares.
Otra de las actividades que se realizan es el fútbol callejero y piscina en el Club Solís, además del almuerzo los días sábados en el Comedor Municipal. Se suma, también, el cine con comentarios de películas o de cortometrajes que pueden ser importantes, para “un punto de partida” en el proyecto. Los viernes se hace una ronda o asamblea donde todos comentan los hechos (personales)sucedidos en la semana, los buenos y los malos. Se pone de manifiesto la valoración para quienes comienzan a retomar sus estudios y a trabajar. El ambiente deMinga tienen variantes: desde los momentos lindos hasta los enojos y las discusiones. Este contexto de interacción es dirigido por educadores, técnicos y voluntarios.
Una segunda etapa del proyecto contiene a los muchachos en un espacio denominado “Casa y Escuela”, en el que cuentan con apoyo pedagógico. Existe un taller de electricidad que fue abierto a causa del interés y la consulta previa a los propios adolecentes que sientan la voluntad de ser parte de dicha instancia de aprendizaje. En la actualidad, son seis los alumnos del taller.
Para sumar
La comunidad ‘El Puente’, institución de Las Piedras que se sumó a apoyar el proyecto que encabeza el Padre Mateo, brinda a los jóvenes la posibilidad de acreditación para completar el ciclo de Educación Primaria y proseguir sus estudios en UTU o Liceo. Las aulas comunitarias también forman parte del ofrecimiento que hace el proyecto a aquellos que todavía se encuentran con posibilidades de reinsertarse en la educación formal.
Cuando se está cerrando el ciclo o proceso de los jóvenes, y estos se encuentran a poco de cumplir la mayoría de edad, se considera por quienes llevan adelante el proyecto, que es necesario tomar decisiones. Al llegar a esta etapa de la vida, el joven cumple un ciclo dentro de su estadía en esta obra social y se va encausando sin llegar a “echarlos o decirles que no puede venir más”, planteándoles que el próximo paso es estudiar y/o trabajar.
Minga también está en contacto con empresas u otros proyectos que asesoran al joven para que estudie y trabaje, con la chance de una pensión (para residir) y alimentación. Tres jóvenes egresaron de esta propuesta desde Las Piedras, para irse a Montevideo con oportunidades de forjar su propia formación personal.
Acuerdo con Comuna Canaria
Recientemente, en un acuerdo entre Minga y la Intendencia de Canelones, se incorporaron tres jóvenes que despeñan tareas de reparación de contenedores. Estos adolescentes (menores) con sus permisos correspondientes de INAU, cuentan con un coordinador y ya incursionaron el primer mes de trabajo. Días pasados, los padres de estos jóvenes percibieron el primer sueldo, además de contar con los beneficios sociales correspondientes. El horario de trabajo que desarrollan es de 6 horas, de 8 a 14 hrs.
HOY CANELONES dialogó con el reconocido sacerdote Mateo Méndez, quien amplió más detalles de este emprendimiento social y de inserción juvenil.
¿Cómo sigue avanzando el Proyecto Minga?
Estos proyectos sociales que encara la comunidad siempre tienen ese desafío de la permanencia. (Minga) es un proyecto que se mantiene casi en su totalidad con aportes privados de familias y de instituciones, de la comunidad de Las Piedras que lo ha asumido. No solo los parroquianos entienden que esta iniciativa le está haciendo bien a la ciudad. Creo que se está dando una mayor sensibilidad y conocimiento de la propuesta. Vamos a cumplir ahora en agosto tres años y, durante este tiempo, hemos ido avanzando bien y sin apuro, buscando mejorar la calidad de la propuesta, abriéndola a las poblacionesmás carenciadas, con adolescentes y jóvenes que se arriman al proyecto buscando un espacio diferente. Que los ayude a plantearse las cosas de la vida, como posibles. Siempre creemos que en el joven hay una caudal de energías positivas, que no siempre está canalizadas y no existen los espacios para que lo pueda hacer. Lo que nosotros ofrecemos es eso, un lugar para encontrarse consigo mismo, para ayudarlo y acompañarlo.
¿De dónde provienen estos jóvenes que forman parte de la propuesta?
Nosotros nos plantemos la idea de atender a la población que andaba acá en la vuelta, en el centro de la ciudad. Son situaciones de familias humildes, algunas más organizadas que otras, una gama de realidades. En general, son familias con trabajos zafrales, con muchos hermanos, algunos entre 10 y 12 (en cada hogar). La procedencia, son de barrios más cercanos, pero también más lejanos, como San Francisco yCampistegui. A veces, la distancia hace difícil la llegada de estos jóvenes. Hemos llegado a un acuerdo con una empresa de transporte de la localidad, que nos ha facilitado algunas boleteras. Esto ha ayudado a que los adolescentes que viven más lejos, puedan venir. Ha sido un lindo gesto de la empresa.
¿Hay contacto con las familias de los adolescentes?
Hay contacto a través de dos trabajadoras sociales que realizan un voluntariado en el proyecto. Eso nos va dando la posibilidad, de hacer un trabajo más completoSi la familia se involucra en esta propuesta, los resultados son mejores. Y tenemos que decirlo: hemos visto una actitud abierta de los familiares de los chicos.
¿Son chicos que presentan problemas con el consumo de drogas?
No es algo significativo. Tratamos de acompañar mucho, cuando nos enteramos que alguno puede estar iniciándose en la cosa o ya viene con algún consumo importante. Se trata de acogerlo y de establecer un contacto con alguna institución que esté trabajando el tema. Le ofrecemos un espacio positivo, ayudándolo a darse cuenta que se está perjudicando la vida. Los recursos que tenemos en este campo (consumo de estupefacientes), son comunes de cualquier institución que hace a la valoración de la persona, para que se sienta querido y acompañado ofreciendo propuestas deportivas, recreativas y educativas. Completarle el día o la noche, de tal manera que tenga pocas posibilidades de ir a los lugares de consumo. Somos conscientesde que hay uno o dos casos que están muy complicados. Hay veces que vuelven a hacer el intento de incorporarse al Proyecto; en otros, hay alguna abstinencia de un mes y medio y después, otra vez. Es una pena porque son gurises buenos, capaces y les gusta trabajar cuando han salido propuestas caseras y más entre nosotros.
¿Cómo se financia el proyecto Minga?
Contamos con una Fundación, ‘Esperanza Joven’, que, diríamos, es el ente recaudador. Ellos, a través de la tarjeta de débito automático de los usuarios, suman los aportes. Hay unas 70 o 80 personas que mensualmente están haciendo su aporte. Otra forma de ingreso son los colaboradores mensuales que aportan o lo dejan aquí en las oficinas del Minga (Parroquia San Isidro de Las Piedras) o nos llaman por teléfono (23543310) y vamos a domicilio. El importe puede ser bimestral, trimestral o por año. En los gastos que tiene el proyecto, los cuatro educadores son rentados. El resto del equipo, como profesores de apoyo pedagógico, talleres y los trabajadores sociales, son voluntarios. No sobrando, estamos contento con que alcance.
Eduardo Castro

