Con Fernando Freire, de cara a su show junto a Los del Yerbal, esta noche en Canelones

Fernando Freire se presenta esta noche junto a Los del yerbal en el Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo.

Fernando Freire es oriundo de San Bautista pero es la primera vez que toca en la ciudad de Canelones. Bromea que quizás no vino antes a actuar a la capital porque Canelones está divido por la Ruta 5.

Lo que sí es cierto es que las razones que postergaron su llegada no pasan porque el artista tenga pocos años de carrera, ya que cuenta con tres discos editados y comenzará a grabar el cuarto. Los motivos tampoco se dan porque al músico no le guste viajar, ya que estuvo diecisiete años trabajando con su música en Estados Unidos.

Freire y su banda se presentan esta noche, a las 20:30 hrs., junto al grupo Los del Yerbal, con un espectáculo que une a las dos propuestas en el mismo tiempo y espacio. HOY CANELONES conversó con Freire sobre el espectáculo de hoy y la situación del folclore.

El de esta noche será un show particular, con las dos propuestas juntas arriba del escenario…

La modalidad está muy buena, es muy interactiva. El intercambio se da entre nosotros mismos y con el público. Se presta para contar anécdotas de las canciones previo a cantarlas y para algún comentario jocoso. El estilo de canciones de ambos tiene una temática bastante parecida; le cantamos a vivencias, a historias de paisanos…

 

¿Las canciones que hace vienen del paisaje y las historias de Canelones?

Las canciones que interpreto son de mi autoría y surgieron de anécdotas, chistes, cuentos y hasta de leyendas urbanas que quedan marcadas en la gente y te las cuentan. Si bien soy de San Bautista, es la primera vez que toco en la ciudad de Canelones. Creo que hay varios Canelones, no sé si es la ruta pero algo lo divide. No he tenido mucha llegada a la zona de la capital departamental.

¿Sus discos siempre fueron por el lado del folclore?

Sí. Al estar un tiempo fuera del país y conocer otros folcloristas latinoamericanos, mi propuesta se nutre mucho de estilos y ritmos del continente. La manera de tocar una chamarrita, por ejemplo, quizá tenga cierta similitud y armonía con un son del Caribe. No me cierro en el folclore nuestro netamente típico sino que fusiono ritmos.

Estuvo en Estados Unidos unos cuantos años. ¿Cómo influyó ese viaje en su música?

Irme de San Bautista a New York fue un cambio tremendo, me abrió mucho la cabeza. Me fui con 24 años y estuve hasta los 41. Tuve bandas de rock, participé en un grupo de candombe de músicos radicados allá que me invitaron a cantar, además de toda la música latina que se escuchaba allá, desde merengue y salsa hasta bachata y música mexicana. Escuchar música de artistas uruguayos en Estados Unidos era complicadísimo, solo se daba en las colonias rioplatenses para las cuales nosotros trabajábamos. Reinsertarse cómo músico en Uruguay todavía es muy difícil. El camino ha sido de remarla y remarla y la solución que encuentro es la autogestión.

¿Presentó alguna vez un show junto a otros artistas con la dinámica que tiene el de este sábado?

De este tipo no. Siempre tuve la oportunidad de compartir escenario, como normalmente se estila en festivales o salas, donde un artista tiene su espacio, actúa en el escenario, se baja y otro sube. Este show lo hicimos también en Montevideo, en la Experimental de Malvín. Esta es la segunda vez que lo hacemos y queremos seguir, paralelo a nuestros espectáculos individuales.

Hablábamos de las letras del folclore. ¿Por dónde cree que va hoy la música de ese género?

A mí me gustaría que el folclore se siga tomando en cuenta como tal. Lamentablemente, la época ha ido acoplando otra instrumentación. Ya cambió desde el momento que empezamos a enchufar las guitarras. Antes, por ejemplo, yo quería solo percusión pero en un momento le sumamos la batería. Hace unos años, resurgió con mucha fuerza el acordeón. También se han agregado teclados. La manera de interpretar el folclore ha cambiado mucho, se ha enriquecido. Pero el toque de las guitarras cuando es el turno de los solos sigue siendo el original y hay artistas que siguen respetando a rajatabla tocar de la manera tradicional. Creo que el festival te lleva a que tu guitarra se complemente con otra instrumentación. Ya tenés un bajo, sonás más gordo.

Se da una impronta más festivalera, de fiesta…

Si hoy subís a un festival solo con la guitarra, como se hacía antes, todo el mundo se va a comprar chorizos, al bar, o al baño (risas). Eso es lo que cambió y, en mi caso, una vez que tengo una banda trato que esté en todos los espectáculos que hago.

Fernando Guerrero