La Copa Internacional se quedó en Canelones

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El sábado se jugó la revancha de la Copa “Confraternidad” entre los campeones del interior categoría sub 15 de Uruguay y Paraguay.

El encuentro de ida se había jugado el pasado 28 de enero en la localidad de Caaguazú, cuya selección representó al fútbol guaraní.

A medida que fue transcurriendo la jornada el Martínez Monegal que fue recibiendo más público en sus tribunas. Fue un encuentro entretenido con mayor posesión del balón por parte de la visita en la mayoría de la primera mitad. Canelones no contaba con algunos jugadores de los que integraron el plantel campeón del interior debido que están enrolados en  equipos de AUF. Caaguazú se puso en ventaja cuando se jugaba el minuto 18 y no hubiera extrañado que llegara un nuevo gol porque las situaciones las crearon.

Los locales, tras superar el asedio, fueron saliendo y reencontrándose con su juego, fueron fundamentales en la ofensiva Lautaro Méndez y Agustín Amado.

El primero de los nombrados logró igualar faltando cinco minutos para terminar los primeros cuarenta.

En la segunda parte el juego se hizo más parejo y estaba más cerca la celeste de un nuevo gol, los visitantes trataban de llegar con jugadas individuales pero sin mayores riesgos para la valla defendida por Agustín Vanoli.

Amado se fue transformando en incontrolable para los defensores y así fue que restando ocho minutos no tuvieron más remedio que derribarlo en el área. La pena máxima fue ejecutada por el propio Amado para que Canelones pasara a ganar 2-1 y mantuviera el resultado hasta el final.

 

Entrega de premios

Terminado el encuentro se pasó a la entrega de premios, una copa para el campeón y otra para el vice campeón, la entregacareció de la prolijidad se esperaba. El vice presidente de la Organización de Fútbol del Interior fue el encargado de la entrega de los trofeos.

 

Lo negativo: terminó con disturbios

El final de esta fiesta fue lamentable, tras la finalización del encuentro, una persona que integraba la delegación paraguaya fue a increparle algo árbitro, la cuaterna era de San José Interior. El hombre se mostraba muy ofuscado pero fue retirado al banco donde estaba el cuerpo técnico y todo el plantel. Entregadas las copas todo siguió dentro de lo normal, cada uno por su lado atendiendo a los medios que se hicieron presentes y las clásicas fotos con la copa.

Pero en determinado momento, se armó una riña que nadie podía entender y menos saber porque se había producido. Lo más negativo fue que algunos que no participaban y  tuvieron alguna intervención para disuadir a los exaltados recibieron algún golpe.

Esperemos que esto no genere la culminación de estos encuentros de confraternidad creados a través de la intervención de FIFA en el fútbol amateur.