Para la socióloga Teresa Herrera, en el tema de los feminicidios en Uruguay hay dos puntas principales: la necesidad de una política de género integral y la necesidad de un cambio social y cultural. En diálogo con HOY CANELONES, la profesional, como vocera de la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual, se refirió a estas cuestiones.
En los primeros cuarenta días del 2017 hubo cinco feminicidios en Uruguay. El pasado 30 de enero, Valeria Sosa fue asesinada brutalmente por su expareja, un policía que hacía uso del arma reglamentaria en la puerta de su casa y en presencia de sus hijos. Seis días después, con el golpe de una maceta en la cabeza, fue asesinada otra mujer de 42 años en la puerta de su casa.
De raíz
“Es necesario que exista una política integral de la violencia de género, que en este momento no lo hay”, señaló Herrera, doctora en Ciencias Sociales y vocera de la Red Uruguaya Contra la Violencia Doméstica y Sexual (RUCVDS). “No hay una política integral, no hay inversiones claras en el tema. Esto no significa no reconocer los esfuerzos que se hacen desde los distintos lugares, pero están lejos de una política integral”, manifestó.
Uno de los puntos que destacó la socióloga es la falta de inversiones en el tema. “Faltan refugios, casas de acogida… Es muy poco el presupuesto que hay y no hay políticas sin presupuesto”, expresó. En este sentido, Herrera explicó que para la existencia de una política de género integral es necesario que se apruebe la ley integral de violencia basada en género, “que está en el Parlamento desde abril del pasado año, que tiene cien artículos y de los que se acordaron hasta el momento nada más que seis”, dijo.
Por otro lado, la socióloga se refirió a que “es necesario desde el punto de vista social, un cambio cultural importantísimo. Mientras vivamos educando campeones y princesas estamos en el horno”. Señaló que en las redes sociales se pueden leer comentarios cuando hay violencia de género contra las mujeres, que justifican lo injustificable. “Seguimos pensando que hay mujeres buenas y mujeres malas, que los varones tienen derechos que las mujeres no tenemos. Mientras sigamos pensando así y con la falta de solidaridad que hay con las mujeres que sufren violencia, no hay cambio posible”, subrayó.
Cuando los números hablan
Según informa la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Uruguay está entre los países con mayor cantidad de muertes de mujeres ocasionadas por sus parejas o exparejas en relación con la cantidad de habitantes. Luego de los cuatro homicidios ocurridos en 2017, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Uruguay expresó su conmoción y total rechazo ante los asesinatos de mujeres ocurridos en lo que va del año, perpetrados por sus parejas o exparejas, algunos de estos en presencia de sus hijos e hijas. Además, en el comunicado se recuerda que el año pasado fueron veintinueve las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas, cinco más que en 2015. “Estamos teniendo la misma cantidad de muertas en números absolutos que en lugares como España, pero en España son cincuenta millones de habitantes”, resaltó Herrera. “Por supuesto que hay otros países de Latinoamérica donde hay violencia y muerte en las calles, pero acá a las mujeres nos pasa en nuestras propias casas”, dijo.
Una percepción frecuente en la opinión pública es que los feminicidios están ocurriendo más que antes. La socióloga explicó que, en primer lugar, “violencia contra las mujeres siempre hubo”, pero que antes estaba socialmente admitido. “Lo poco que hemos logrado es que desde el punto de vista del discurso no sea más políticamente correcto, a diferencia de antes que se consideraba un problema puertas para adentro”, explicó. A esto se le suma el hecho de que, tal como resaltó la socióloga, “la mayoría de las mujeres son asesinadas por sus exparejas, porque los hombres no soportan que las mujeres tomen decisiones, que los dejen, que tengan otra pareja”.
Un dato no menor es que antes no existían las estadísticas sobre este tema. “Cuántas mujeres mueren por año lo sabemos desde 2005. La comparación tiene que ver con la percepción de la gente pero no necesariamente es así”, indicó Herrera. Consultada sobre si los feminicidios ocurren en alguna época del año con mayor frecuencia, la socióloga comentó que “no necesariamente hay una regularidad”, pero que “a veces durante las fiestas o comienzos de año aumentan las muertes de mujeres por violencia doméstica”.
Al conjunto de las familias
Otro de los temas a los que se refirió la vocera de la RUCVDS es a que cuando se ejerce violencia contra la mujer, los hijos también son víctimas. “Cada vez, lamentablemente, por la fuerza de los hechos se está demostrando que tenemos razón cuando decimos que la violencia se ejerce al conjunto de las familias”, manifestó Herrera.
La socióloga se refirió al asesino de Valeria Sosa, quien fue asesinada delante de sus hijos. Además, recordó que el año pasado hubo nueve casos de niños y niñas asesinados por sus padres en represalia porque su madre los había denunciado. “Cada vez está más claro el tema de las relaciones de poder que ejercen determinados varones violentos que creen que son dueños de la vida y la muerte de toda su familia”, finalizó diciendo la socióloga.
Elisa Romego


