Un tema que nunca pierde vigencia
En la tarde de ayer se inauguró en la Sala Lumière de la ciudad de Canelones, una exposición de investigaciones del Instituto Nacional de Bellas Artes de la Universidad de la República (I.ENBA/UDELAR).
La temática de la muestra son los desaparecidos en dictadura. El evento comenzó a las 17 hrs. de la tarde de ayer y contó con la presencia del director de Bellas Artes, Fernando Miranda, de autoridades locales, y del artista plástico Héctor Laborde. HOY CANELONES asistió a la muestra en la Sala Lumière y conversó con algunos de los responsables de la misma.
Hacia afuera
Para el I.ENBA, el trabajo fuera de la Facultad es habitual. Durante este año pudieron llegar a varias ciudades del interior y en estas semanas expondrán en Canelones. “Queríamos hacer algo en el departamento y pusimos como pretexto los doscientos años de su fundación”, comenta el director del instituto. El I.ENBA comenzó las exposiciones el viernes pasado en Pando, continuó en las Piedras el fin de semana y, desde ayer lunes, muestra sus trabajos en la capital canaria.
Unos de los motivos para la muestra en el departamento es la “movida cultural” canaria y algunas figuras destacadas. “El desarrollo de la Escuela Experimental de las Piedras fue muy importante para la propuesta pedagógica del instituto de Bellas artes, desde los años sesenta para acá”, declara Miranda. Reconoce, además, a la figura de Miguel Ángel Pareja como un hito importante en la historia del arte uruguayo. “No hay que olvidarse de la figura de Parejas y de que su primera formación fue en Las Piedras”, remarcó.
Además de las exposiciones en Pando, Las Piedras y Canelones, el I.ENBA realizará una venta popular, también en Las Piedras, el próximo sábado. “Se venderán distintos trabajos, producto de investigaciones estudiantiles, docentes y egresados: producción en cerámica, serigrafía, grabado y fotografía, entre otros”, manifiesta Miranda.
Una excepción
El artista Héctor Laborde dice que no trata temas dramáticos en su obra, pero esta vez se sintió en deuda con los desaparecidos de la dictadura cívico-militar. “En mayor o menor medida, todos somos responsables de lo que ocurrió entre 1973 y 1985, cuando no asumimos un problema como la dictadura, una realidad que fue muy dramática y que lo sigue siendo para muchos”, indica.
En cuanto al proceso creativo, Laborde indica que no le llevó mucho tiempo de investigación, porque él vivió en carne propia lo ocurrido en dictadura. “Yo vi con mis propios ojos lo vivido en esa época, cuando había una presencia absoluta de un poder descontrolado”, declara. “Podía pasar cualquier cosa. Los militares entraban a una casa sin autorización previa, montando sus caballos y repartiendo palos”, agrega.
En cuanto a la técnica, Laborde eligió el blanco y negro para ilustrar estas pinturas. “Yo trabajo dos situaciones, la muerte y la vida. En general suelo representar la vida en blanco y la muerte en negro. También hay un tema de condensación de la luz. Cuando dibujo en blanco, con un fondo en negro, la luz se manifiesta en el dibujo y lo resalta”, aclara.
Fernando Guerrero



