El 14 de junio de cada año se celebra en todo el mundo el Día Mundial del Donante de Sangre. Su objetivo es promover y concientizar sobre la necesidad de donar sangre.
La donación de sangre es un acto anónimo, solidario y altruista para los demás. El acto de la donación es sencillo, seguro y no duele. Con una donación se pueden salvar tres vidas.
Independientemente a los importantes avances médicos, científicos y tecnológicos, la sangre y sus componentes no se pueden fabricar. La donación de sangre es la única manera de disponer de este preciado y escaso recurso para hacer frente a las necesidades diarias de los centros de salud.
Cada día, una multitud de pacientes necesitan transfusiones de sangre o derivados para superar una determinada enfermedad u operación. La donación de sangre hace posible los tratamientos para los pacientes con cáncer, trasplantes de órganos, intervenciones quirúrgicas, accidentes de tránsito y en muchas otras patologías.
Campaña
El tema de la campaña que llevan adelante las organizaciones vinculadas a la Salud, este año, es ‘La sangre nos conecta a todos’. La campaña se centra en agradecer a los donantes sus donaciones y destaca la dimensión de solidaridad y conexión que existe entre donante y paciente.
En todo el mundo
En muchos países la demanda de sangre supera a la oferta, y los servicios de sangre han de enfrentarse a muchas dificultades para conseguir que el suministro de sangre sea suficiente, y garantizar, al mismo tiempo, su calidad e inocuidad. Únicamente puede garantizarse un suministro de sangre adecuado mediante donaciones periódicas voluntarias no remuneradas. El objetivo de la OMS es que, de aquí a 2020, todos los países obtengan su suministro de sangre de donantes voluntarios no remunerados.
En la actualidad, solo hay 62 países en el mundo donde el suministro nacional de sangre procede casi en su totalidad de donaciones voluntarias no remuneradas, mientras que 40 países siguen dependiendo de donaciones procedentes de familiares o incluso de donantes remunerados.
Requisitos
Aquellos interesados en donar sangre deben cumplir determinados requisitos: tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilos, no consumir drogas, no padecer enfermedades que se transmitan por sangre, no haber tenido contacto sexual con personas en riesgo de padecer HIV/sida y que haya pasado un año desde la realización de un tatuaje.
Uruguay tiene uno de los mejores indicadores de donación de sangre de América
Situación nacional
En el marco del Día Mundial del Donante, se desarrolló ayer un acto conmemorativo en la Torre Ejecutiva, con participación del ministro de Salud, Jorge Basso, la directora del Servicio Nacional de Sangre, Lourdes Viana y el director de la Cátedra de medicina transfusional del Hospital de Clínicas, Ismael Rodríguez.
Uruguay se encuentra a la vanguardia del continente en materia de donación de sangre, gracias fundamentalmente a la interacción existente entre todos los bancos de sangre y a quienes trabajan directamente en la materia, hacia quienes el ministro de Salud, Jorge Basso, tuvo palabras especiales. Se trabaja con tecnología de última generación que permite el debido monitoreo de toda la sangre que se recoge. Sin embargo, los avances tecnológicos no han permitido sintetizar sangre artificial, por lo que la donación voluntaria sigue siendo vital para millones de personas en el mundo. La donación de una sola persona puede salvar hasta cuatro vidas.
“Corresponde reiterar el agradecimiento a todos quienes trabajan en el Servicio Nacional de Sangre y en los Bancos de Sangre”, manifestó Basso. “Naturalmente, todos los trabajadores de la salud cumplen un rol muy importante en cualquier punto de atención, pero es especialmente destacable el trabajo y la especial voluntad que tienen quienes están vinculados a este tema, de promover, estimular y asegurar la donación regular de sangre”, afirmó.
Por su parte, Ismael Rodríguez comentó que “la sangre es un bien comunitario. Si la comunidad no dona, los bancos no van a tener sangre. Uruguay tiene uno de los mejores indicadores de donación de América. No estamos mal. Queremos mejorar pero no estamos mal. Debido a la interacción de todos los bancos de sangre, no se muere gente por falta de sangre”.
M.E.N.


