En la edición del pasado lunes de HOY CANELONES, publicamos un adelanto del informe técnico «Calidad de agua del Arroyo Canelón Chico (2011-12) e identificación de problemas ambientales», un trabajo realizado por los técnicos Luis Aubriot, Claudia Piccini y Emanuel Machín. En esta edición de «La Página Verde», y en relación a un tema tan importante para la calidad de vida y el aspecto medioambiental de nuestro departamento, publicamos el trabajo para que nuestros lectores saquen sus propias conclusiones
Introducción
(…) El Río Santa Lucía y su cuenca tiene una actividad agroindustrial intensiva mientras que el cauce principal es utilizado para producir agua potable para abastecer aproximadamente al 60% de la población del país (Aguas Corrientes, OSE). La cuenca del río Santa Lucía recibe los efluentes de industrias, centros urbanos y de establecimientos agropecuarios, y de continuar con esta tendencia de aportes antrópicos se pone en riesgo la factibilidad de potabilizar el agua. Durante el monitoreo realizado en la cuenca del río Santa Lucía en 2006 se determinó que el Arroyo Canelón Chico (ACC) y Arroyo Canelón Grande (ACG) presentan una calidad de agua «mala» a «muy mala» según el índice ICA. En el estudio de Arocena et al. (2008) se evaluó la calidad de agua en la zona alta del ACC pero no se realizaron estudios a la altura de la ciudad de Canelones. El ACC y ACG desembocan a 1 km aguas arriba de la presa de Aguas Corrientes (OSE), es decir del lugar donde se toma el agua a potabilizar.
Una evaluación reciente de la cuenca del Río Santa Lucía muestra que el 100% de la industria frigorífica, de alimentos, bebidas, y el 70% de lácteos incumple la normativa vigente para indicadores de contaminación como el fósforo total y amonio, como fuentes puntuales (DINAMAJICA, 2011). Las fuentes puntuales (industrial y domésticas) representan solo el 19% del aporte de contaminantes, mientras que el 81% corresponde a fuentes difusas (escorrentía de las zonas agrícolas que drenan hacia un río). En marzo de 2013 se produjo el primer fenómeno registrado de floración de cianobacterias en Aguas Corrientes lo cual afectó la calidad del agua potable por la presencia de geosmina (molécula aromática no tóxica producida por dicha cianobacteria).
El objetivo del presente informe es evaluar la calidad de agua de Arroyo Canelón Chico en dos zonas con diferente influencia antrópica: en una zona urbana que recibe los aportes de la descarga del Frigorífico Canelones y un área predominantemente agrícola. Los nuestros se realizaron durante los años 2011 y 2012, el último fue realizado seis meses antes de la floración de cianobacterias en Aguas Corrientes (marzo 2013).
Identificación de las principales fuentes puntuales y difusas de aporte de nutrientes y medidas de mitigación
Los principales aportes antrópicos que afectarían de forma directa la calidad de agua del ACC se indican a continuación (el orden no indica la magnitud del impacto):
1. Frigorífico de Canelones. Sus efluentes salen de la planta industrial tras un tratamiento primario, y antes de ser volcados al ACC reciben un segundo tratamiento en depósitos externos cercanos a la ruta 5 y próximos a la entrada de la Ciudad de Canelones. Se ha identificado un fuerte olor a descomposición que, según los habitantes de la zona, ha aumentado los últimos 5 años.
2. Desechos urbanos de la Ciudad de Canelones. Se observa la creciente presencia de basurales no regulados, muchos próximos a cañadas que luego desembocan en el Arroyo (ej., zonas aledañas al arroyo y la Cañada del Pescador).
3. Antiguo vertedero de basura, ubicado a 300 m. del cauce del ACC. Cuando se producen crecidas del Arroyo, el agua entra en contacto con la basura acumulada y el lixiviado es transportado aguas abajo.
4. Planta de tratamiento de aguas cloacales de la ciudad de Canelones (OSE). Según ha informado la OSE, dicha planta cuenta con tratamiento terciario. Los vecinos de la zona de Margat han identificado el vertimiento de aguas turbias al ACC que dejan un precipitado negro en las plantas acuáticas, que el ganado ya no bebe allí, y la presencia frecuente de peces muertos.
5. Cultivos de Soja: se ha identificado el aumento considerable de la extensión de dichos cultivos, los cuales se han extendido hacia las márgenes del ACC ya que en muchos sectores el bosque ribereño fue cortado. Estos cultivos requieren de fertilización artificial con nitrógeno y fósforo, así como la aplicación de fitosanitarios (herbicidas y pesticidas).
Propuesta de recuperación de la calidad de agua del ACC
Medidas de mitigación del aporte de nutrientes, materia orgánica y productos agrotóxicos al ACC se dividen en:
1. Aportes de frigoríficos, tambos y aguas residuales de la Ciudad de Canelones
1a.realizar un tratamiento terciario eficiente de los efluentes, con un monitoreo frecuente de las cargas de nutrientes vertidas, en particular para conocer en qué condición climática o de actividad de producción ocurre el aporte máximo.
1b. En el caso cumplir con el punto 1a, construir humedales artificiales que reciban el efluente ya tratado para retener los nutrientes que la planta no haya podido captar. Este sistema final de tratamiento tiene particular importancia para mitigar las cargas vertidas de nutrientes cuando la capacidad de tratamiento de efluentes de la planta se ve excedida. 1c.
Monitorear el aporte real de nutrientes y materia orgánica al curso de agua del ACC bajo diversas condiciones climáticas y de producción.
2. Desechos urbanos: 2a. eliminar los vertederos que se encuentren dentro de la cota máxima de inundación del ACC. 2b. Evitar que el lixiviado de los rellenos sanitarios drenen hacia los tributarios (por cañadas y escorrentía del terreno), canalizar el lixiviado y tratarlo de forma terciaria, previo al ingreso al cauce del ACC.
3. Agricultura intensiva: 3a. determinar una zona de exclusión (tamaño a determinar en estudios específicos) de cultivos en las márgenes del ACC que permita la recuperación de la flora nativa ribereña para que retenga parte de los fertilizantes que son trasportados por escorrentía. 3b. Determinar una zona de exclusión para del uso de fitosanitarios (pesticidas y herbicidas) en las márgenes del ACC y tributarios (zona a determinar en estudios específicos). 3c. Realizar estudios de suelo para determinar las necesidades de fertilización particulares, con el objetivo de minimizar la aplicación de fertilizantes. 3d. Evaluar mediante un monitoreo el aporte de nutrientes y agrotóxicos por escorrentía al cauce principal del ACC.
4. Recuperación de la flora ribereña nativa y la flora acuática del ACC, así como la conservación de zonas bajas de inundación (conservación de la heterogeneidad espacial y diversidad biológica), que permita una retención más efectiva de nutrientes y materia orgánica que son aportados por el cauce principal y la escorrentía de los campos agrícolas.
Conclusiones
– La calidad de agua del ACC continúa siendo «muy mala» (Indice ICA). El agua a la altura de la ciudad de Canelones presenta valores de PT 50 veces superiores y de amonio 35 veces superiores a los recomendados por el Decreto 253/79 para agua utilizada para potabilización. Es necesario evaluar la capacidad actual del ACC de autodepuración hasta su desembocadura en el Río Santa Lucía y promover las medidas de manejo del curso de agua que potencien dicho proceso.
– Las medidas de recuperación de la calidad de agua del ACC deben orientarse a:
1. la reducción efectiva de las cargas de nutrientes aportadas al ACC en general y de fósforo (fosfato y formas orgánicas ricas en fósforo) en particular, y
2. evitar el ingreso de fitosanitarios al curso de agua del ACC.
Luis Aubriot
Claudia Piccini
Emanuel Machín
Nota de la redacción: Como el espacio siempre es tirano en la prensa escrita y por poseer, algunos pasajes del informe, diversos datos técnicos, cuadros y tablas, hemos optado por publicar esta versión reducida del trabajo, en el entendido de que en él se contemplan los principales aspectos y conclusiones a que se llegaron. Comunicamos a los lectores interesados en conocer el informe en su totalidad, que una copia del mismo permanece en nuestra redacción.

