Un referente del Darling centenario

Esteban Ferraro Duro: A Darling lo llevo en el corazón
Esteban Ferraro Duro: A Darling lo llevo en el corazón
Esteban Ferraro Duro: A Darling lo llevo en el corazón

Esteban Ferraro Duro (92), fue el presidente de Darling Atlético Club cuando celebró sus cincuenta años, “hoy agradezco a Dios y a la vida por permitirme estar en el centenario”, señaló a Hoy Canelones en una jugosa nota que le realizamos.

Esteban Ferraro nació el 26 de diciembre de 1920, dijo que fue en “Canelón Chico, donde mi padre tenía una granja de aproximadamente cien cuadras. Siendo niño de seis años, un hermano que jugaba en Darling algunas veces me traía, quiere decir que estoy ligado a la institución hace ochenta y seis años, no son pocos”.

Contó que su etapa de futbolista comenzó en un equipo que se formó  entre amigos, luego participamos del ascenso cosa que no logramos, como era a principio de temporada debíamos disolver el cuadro para poder seguir jugando, así se hizo y yo junto a dos amigos nos fuimos a Darling”.

Respecto a sus condiciones técnicas acotó que eran “más o menos, habían compañeros mejor dotados, eso si, era muy veloz y muchas veces calculaba donde podía colocar la pelota. Como anécdota tengo un gol que marqué jugando un amistoso ante un equipo de Estación Rodríguez, había ingresado en el segundo tiempo, tenía que tirar un corner y ví que el arquero se quedaba en el primer palo, el ángulo del otro lado estaba totalmente descubierto y me dije, si logro meterla ahí no la agarra nadie, así fue, yo le pegaba de punta, también lo hacían otros jugadores cosa que con el correr del tiempo se fue dejando. Esa entró, pero seguro que tiraba cien más y no lo hacía”. En la actualidad observa el fútbol por televisión, “el de Montevideo, de lo local no tengo referencia alguna. Es muy diferente, yo digo que ahora se juega al ping-pong, los jugadores como que le tienen miedo a la pelota, la reciben y la largan enseguida, por ello le llamo ping-pong. Tuve la suerte de ver jugadores de enorme calidad como Walter Gómez y Schiaffino que le pintaban la cara a cualquiera, actualmente uno mira  un partido entero y no ve que hagan un dribling”.

Respecto a esa época de jugador le consultamos sobre algunos compañeros que tuvo; de inmediato nos dijo que tuvo “la enorme satisfacción de haber sido compañero de Mauricio Aguirre, que arquero, y sin querer despreciar a ningún otro, que persona. Una tarde fuimos a jugar contra Santa Lucía, Darling estaba ese año bastante bajo, en lo previo se suponía que nos goleaban. En el primer tiempo terminamos ganando 2 a 0, en el segundo se nos vinieron con todo, pero Mauricio las atajó todas, además contábamos con Don Lino Baz un zaguero muy bueno”.

La época de presidente

Llegamos a la etapa en que Ferraro asume como presidente del Darling Atlético Club, “algo para mi impensado” dijo, “cuando comencé a relacionarme con el club a través de mi hermano, luego en la juventud jugando y compartiendo con amigos, son cosas que la vida nos da pienso yo,  porque como  me iba a imaginar que en algún momento sería el presidente de Darling, nunca lo soñé, pero se dio”.

Rememorando aquel festejo de 1963 cuando se cumplió el cincuentenario, Ferraro recordó que hubo una fiesta “muy linda en la Criolla Tradición Oriental, participó muchísima gente cosa que siempre ocurrirá dado que Darling tiene hinchas en todo el entorno de la ciudad y de las diferentes capas sociales, por supuesto que también se invitaron a todos los jerarcas de la época”.

En cuanto a lo deportivo de aquellos años, destacó que Darling contaba con jugadores “muy buenos surgidos en el club, siempre están presentes dos que eran juveniles y los quería ver toda la gente jugar, me refiero a Juan Hernández y al “Yepo” Umpiérrez, habían muy buenos jugadores pero que me perdonen, la memoria a mi edad falla un poco para nombrarlos”. En cuanto a directivos resaltó a Félix Machín, puedo decir que fue un padre para Darling, también estaban los que no integraban quizás la directiva pero siempre estaban dando una mano, recuerdo al “Pulga” Prato por ejemplo, y que decir de Manolo Rebollo, un pionero en todo sentido”.

El próximo domingo será la jornada de mantel largo y de apagar las cien velitas, manifestó que su nieto Alejandro le prometió que le acompañará. “Si la salud me permite espero estar presente, será una satisfacción inmensa, además pienso que nos reencontraremos con personas que hace mucho tiempo no hablamos, para mi esto es un regalo que me da Dios y la vida, poder estar presente en los cien años del querido Darling”.
Hablando de su vida personal dijo que fue un poco “patrafulata”, hice muchas cosas, durante cincuenta años trabajé en el oficio de carpintero, fui comerciante dándole un giro algo diferente a Canelones con una afamada marca de pastas, hace muchos años que me jubilé y llevo una vida tranquila”. En cuanto a la forma de ser de la gente señaló que hay un cambio “importante, no me gusta generalizar porque hay muchas personas que son de respeto, pero no podemos dejar de reconocer que también hay muchos irrespetuosos”.

Por último Ferraro destacó que debía agradecer a este medio, “es algo sorpresivo pero muy reconfortante que se acuerden de mi, como dije, a Darling lo llevo en el corazón, tuve la enorme suerte de estar como presidente cuando los cincuenta años, hoy que llega a los cien quien ocupa el cargo es mi sobrino Luis Carrión, tengo que estar más que satisfecho”.

Omar Sosa