Aterrizaje de recuerdos
Una banda legendaria regresa el próximo viernes al país, precisamente a la ciudad de Canelones. “Los Moonlights” vuelven luego de cuarenta años desde su última actuación en Uruguay, para deleitar y envolver al público canario de recuerdos. La gira nacional que comenzará el grupo a las 21 hrs en el Teatro Politeama, se denomina “Aterrizaje”, justamente porque estarán retomando el contacto con el público uruguayo. En los momentos previos a la presentación del nuevo disco “Otro día en la ciudad”, el integrante de los Moonlights, Sergio Iriarte, visitó el Teatro Politeama y conversó con HOY CANELONES. El encuentro terminó siendo como el mismo Iriarte lo definió “más que una entrevista o conferencia de prensa como una conversación entre amigos”.
De hecho, la charla estuvo llena de anécdotas y testimonios de vida que Sergio contó al Director del Teatro Politeama, Leonel Dárdano, al Director General de Cultura, Tabaré Costa. Gustavo Reynoso, amigo en común entre Costa e Iriarte, filmó esta imperdible nota.
Al comienzo, el Director de Cultura manifestó la importancia de la presencia de un grupo como “Los Moonlights” en la ciudad de Canelones “de un grupo que es recordado mucho más de lo que yo pensaba. Un grupo que marcó hasta el 77 una época en lo musical. Hay muchos recuerdos, muy buenos. Tenemos el placer de recibirlos nuevamente con este espectáculo llamado “Aterrizaje”, a este grupo que formó parte de nuestra historia”.
Sergio dijo que están trabajando muchísimo para esta presentación “Es importantísima para mí, es lo más importante en este momento aparte de la salud de mis seres queridos. Estoy haciendo esfuerzos para que todo salga bien”.
Muchos recordarán cuando los Moonlights venían a espectáculos al Club Social de Canelones. Sergio lo recuerda muy bien. Tan bien, que a continuación se transcriben muchos recuerdos y anécdotas que el cantante y guitarrista compartió, ante la pregunta ¿Qué diferencias hay entre el Canelones de la presentación de los recitales de antes y la presentación del próximo viernes?
-Hay muchas. Recuerdo una, no es tan importante como las otras pero es simbólica. En la última actuación llegamos y todos los muchachos estaban con los vasos, con las bebidas espirituosas, una bacanal de alegría, de juventud, de esplendor. Nosotros pretendíamos en aquellos momentos difíciles, hacer una isla de alegría, que se olvidaran de todo. En primera fila había un pibe con un vaso y se empezó a comer un vaso de cristal. Lo hice subir al escenario para que terminara de comerse el vaso y se lo comió, era un truco de Faquir que estaba preparado. Tanto en el Club Social de Canelones como en el de Progreso, éramos como Atila, pisábamos y no crecía más el pasto.
Entre muchas risas, Sergio sigue recordando cómo eran las primeras veces que volvía a Uruguay luego de haberse ido:
-Yo viajaba todos los años a Uruguay porque extrañaba a mi familia. En el primer viaje que hice de regreso, hace 20 años, tenía asumido que no se iba a acordar nadie de nosotros. Pero sucedió todo lo contrario. A los dos días de volver a Uruguay por primera vez, fui a cargar nafta a una estación y cuando me puse a echarle aire a los neumáticos, no conocía las válvulas, no le daba con la tecla. Un muchacho, cuarentón, estaba manejando una camioneta grande y se bajó, “yo te ayudo”, me dijo. Me sorprendí, por varias cosas. Había perdido la costumbre de la amabilidad uruguaya. Él me contestó “de nada, gracias a vos, Sergio”, me dijo. “Gracias a vos conocí a mi novia, que ahora es mi mujer y tengo dos hijos, gracias a ti”. En adelante sucedió siempre. En una tienda de música también. Cuando nos fuimos, nos fueron a despedir 1500 personas, estuvimos actuando hasta dos días antes de irnos. Son cosas que quedan guardadas para siempre.
Ante la pregunta tan amplia, Sergio añade:
-Disculpen si me extiendo. Una vez, en una página web uruguaya me preguntaron si podía contestar algunas preguntas claves de mi vida. Yo les contesto no te contesto nada o te escribo un libro con cada respuesta”. La pregunta que me hizo ella es igual.
Costa se refirió a este concierto como un rescate de la identidad:
-“¿Cuántos jóvenes en los años 70 cantaron, escucharon, se enamoraron, formaron su familia y nos dieron nuevos habitantes canarios? Es una oportunidad de recordar aquellos tiempos y de que vengan sus hijos, no solamente los padres, que venga otra generación a escuchar lo que escuchaban las generaciones anteriores. De todo punto de vista es un éxito. Traten de venir y apurarse con las compras de las entradas porque el recital será un éxito. Vengan, disfruten, revivan esa época del punto de vista musical en nuestro país, aunque tan dolorosa por otro lado. Para finalizar la conversación, Sergio manifiesta cual el espíritu de la banda que vuelve a los escenarios uruguayos: “Nuestro propósito principal era apartarnos, disfrutar un pequeño paraíso”.
Tótem, Psiglo, Los Delfines, El Kinto, Los Moonlights: bandas de nuestro país ineludible para quien quiera remitir a los orígenes del rock uruguayo en los años 60 y 70. Este viernes la ciudad tiene el placer de recibir a “Los Moonlights”, banda que tiene una relación especial con Canelones, que supo hacer bailar y cantar hasta el amanecer a toda una generación en el Club Social de Canelones.
Elisa Romego


