Cero falta: Antonella Silva se apronta a culminar el ciclo escolar sin haber faltado a clase ni una sola vez

19WNiña2La niña Antonella Silva vive en las cercanías del paraje La Paloma y este año culmina su etapa escolar sin haber faltado un solo día a la escuela. A continuación, conocemos su historia.

La historia de Antonella Silva, de 12 años, es realmente un ejemplo de sacrificio y voluntad que destaca la compleja situación de vivir en el medio rural. Una historia que merece ser contada, sobre todo en épocas como las actuales, en las que el ausentismo escolar en nuestro país se ha vuelto un serio problema.

La niña, quien sueña con ser maestra, realiza tres kilómetros de ida para esperar el ómnibus que le lleva a la escuela Nº 50, ‘Caseríos de Murialdo’, ubicada en la Ruta 32 Km. 43.800, emprendiendo el mismo camino para regresar.

Antonella vive junto a sus padres y su hermana mayor vive en la Ruta 11 Km. 115, tres kilómetros para adentro de la ruta. La escuela está ubicada a unos ocho kilómetros de su casa. Para llegar a la escuela debe atravesar campos y caminos de tierras.

HOY CANELONES conversó con la madre de Antonella, Alejandra Cabrera, quien se mostró muy orgullosa de su hija menor. “Siempre fue muy responsable. Nunca quiso faltar por nada del mundo. Llueve, truene o caiga piedra, Antonella no falta nunca. Si le dolía algo igual iba, es más, a veces el dolor o el malestar se le pasaba justo a la hora de ir a la escuela”, relata.

Agrega la mamá que “una vez iba en bicicleta y la mordió un perro y ella prefirió seguir y no volver a casa, porque si volvía sabía que ese día no iba a poder ir a la escuela”.

Antonella es una niña alegre, que colabora permanentemente con las tareas de su casa y del campo. El año pasado fue electa por sus compañeros como abanderada del Pabellón Nacional.
Según cuenta su mamá, para Antonella la escuela es su segunda casa. “Ella disfruta de la escuela, le encanta. Es su segundo hogar y allí está muy contenida”, dice Alejandra.
El año próximo, Antonella empezará el liceo en la ciudad de Santa Rosa. Deberá hacer el mismo recorrido en bicicleta, pero esta vez el destino será otro.

 La familia de Antonella se muestra orgullosa por el sacrificio que ha hecho la niña durante todos los años de escuela. “Estamos muy contentos y orgullosos por el sacrificio y su esfuerzo merece ser destacado. Ella está muy contenta de no haber faltado nunca, lo que es todo un logro”, finaliza diciendo, emocionada, su mamá.

Ma. Eugenia Núñez