Con el actor, director y dramaturgo Franklin Rodríguez

Esta noche, a partir de la hora 21, en el Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo, se presenta la obra ‘Las cosas que nunca me contaron’, un monólogo protagonizado por el reconocido actor, director y dramaturgo Franklin Rodríguez.

04tapafranklinFranklin Rodríguez cuenta con más de quince obras estrenadas en Uruguay y en el exterior. Además, ha publicado novelas y libros de cuentos. La obra ‘Las cosas que nunca me contaron’, que él mismo dirige y actúa, ha recorrido varios escenarios en el mundo y esta noche se presenta en el Complejo Cultural Politeama de la capital departamental. En diálogo con HOY CANELONES, el artista cuenta algunos detalles sobre este monólogo que combina humor, nostalgia y reflexión.

Estrenaste esta obra en el año 2004… ¿Qué te inspiró a escribirla?

Necesitaba un aire fresco, una experiencia conmigo mismo y de ahí surgió contarme 40 años de la vida de este país. De hacer un racconto de la historia pre y post dictadura desde la mirada de un niño-joven-adolescente y los avatares de su vida.

La presentaste en varios festivales internacionales, ¿qué recepción tuvo en otros escenarios?

Magnífica. De hecho, fueron seis festivales donde la recepción aquí y en Europa fue increíble, porque estaba contando la historia con humor y ternura de cualquier persona sin sexo, religión o idioma.

¿Cómo es realizar una obra de estas características, un monólogo donde sos tú mismo el escritor, director y protagonista, en comparación con las obras donde dirigís a otros actores?

Al principio fue raro, pero al llevar ya muchas funciones, más de trescientas en estos años, puedo disfrutar de una creación propia, auténtica, que además me representa. Es una buena comunión que me hace bien: dos sillas, el texto y yo… ¿para qué más?

 

La obra es un monólogo donde te referís a una época de nuestro país en forma de reflexión. En muchas de tus obras está presente el humor. ¿En esta también?

Por supuesto. No concibo el humor fuera de mi vida y mis textos. El humor exorciza el dolor diario, le pone agua y lo suaviza.

 

Sabemos que has venido a Canelones a presentar otras obras. ¿Notás diferencias entre el público de Montevideo y el del interior?

La franqueza y la entrega a percibir un cuentito. Un cuentito hilado para conmover y enaltecer al ser humano, que es la pretensión última del teatro. Siempre ha sido el interior una tibieza para el alma. En Canelones, propiamente, estar en el Politeama es más que una frase hecha, pero es así, da placer… sentir todo ese público que siempre acompaña cada vez que he ido.

 

¿Qué le decís a la gente de Canelones que puede ir a verte al Politeama?

Que los invito a reflexionar sobre cómo vivimos, qué hacemos, a atarnos un cachito al pasado y al presente… a deslucir esa imagen de que no tenemos humor, sino todo lo contrario. La nostalgia no es una sola noche; son un montón de retazos hechos para sentirnos parte de una polis, de un conjunto de seres que viven, sueñan y sienten las mismas cosas.

Elisa Romego