La Plazoleta Néstor Amaro Castro de la ciudad de Canelones, nuevamente congregó a mucho público durante el pasado fin de semana, entre música para todos los gustos, recreación para los más pequeños y el motivo que convoca a esta fiesta: las tortas fritas con muchos gustos para probar.
Numeroso y variado fue el público que recorrió entre el sábado y domingo el espacio armado para la fiesta, con un clima que varió entre lo cálido y ciertos brotes de frío, pautado por algunas lloviznas en la tarde de ayer.
Al caminar entre puesto y puesto se perciben distintas sensaciones: el aroma característico, una variedad de gustos para untar o agregar, la grasa hirviendo, el palote, la harina, la masa a punto para estirar y las opciones para cada consumidor: con mate amargo, saladas o dulces.
Miles de tortas fritas nuevamente fueron vendidas en la novena edición de esta tradicional fiesta, que nació de un grupo de vecinos del barrio La Estación y que llegó para quedarse.
Cada puesto de venta estuvo conformado por grupos de jóvenes, adultos, estudiantes, cooperativas, instituciones educativas, sociales o comisiones. Fueron quince los stands cuyos integrantes debían lograr la mejor inventiva, creatividad en la elaboración y presentación de la torta frita. Un chef que recorría los puestos se encargaba de catar cada torta, saboreándola para luego dar el veredicto final.
En las próximas ediciones conoceremos los datos precisos de la cantidad de tortas vendidas y el monto económico recaudado en la fiesta.









