Rodrigo Olivera: amargura y alegría en pocos minutos

La definición del Torneo Apertura en Liga Departamental dejó cosas que van más lejos de un simple resultado.

WoliveraWanderers luchaba por llegar a un nuevo gol que le permitiera ser campeón, su rival y Liverpool buscaba la misma meta aunque contaba con la chance de que el empate no lo eliminaba. En determinado momento, el técnico bohemio, Paolo Parolín, cuando seguramente pensaba en los cambios que le quedaban para buscar más fuerza ofensiva debe realizar una variante obligada. El arquero Rodrigo Olivera va en busca de un balón en el piso, se hace a medias del mismo entrando en contacto su mano derecha con las piernas de Garrasino que pretende pegarle al balón.
La lesión de Olivera dio la sensación que sería algo pasajero. Pasaron los minutos y se pudo ver que el guardameta estaba muy dolorido y sería sustituido por Eduardo Cuadra. “En ese momento no quería salir por más que no sentía los dedos de la mano derecha, se determina que me debían trasladar al sanatorio y no hubo más remedio que aceptarlo pese a la bronca que sentía”, le contó Rodrigo a HOY CANELONES. En un minuto las cosas comienzan a cambiar. “Llegamos al sanatorio y escuchamos que Iván había convertido el segundo gol, a ello se agrega el festejo de un dirigente que me había acompañado, fue una alegría tremenda aunque sentí tristeza de no poder estar junto a mis compañeros”, nos cuenta.
Wanderers llegó a la última fecha dependiendo de si mismo. De todas formas, en el penúltimo encuentro había sufrido su primera derrota. Con referencia a ello, Olivera dijo que esa derrota fue un tanto especial, “quizás no veníamos jugando del todo bien pero si ganando, con buena aptitud de un grupo que quiero resaltar, no es de esas cosas que se dicen de la boca hacía afuera, en este Wanderers hay un gran grupo humano. La derrota ante Juanicó pegó en su momento, pero nos concentramos en que ganando en la última fecha éramos campeones, por suerte así se dio y se puede mirar el futuro con mayor optimismo”. Con referencia a determinadas jugadas de esa derrota, Rodrigo acotó que no hay dudas que hubo “errores personales, Juanicó logra un gol en el arranque del segundo tiempo, luego llega esa instancia que doy un paso atrás y resbalo, quiero agarrar la pelota y se va sobre mi cabeza, giró y logro agarrarla antes de entrar, para el asistente entró y se marcó el gol, no quiero seguir discutiendo sobre esa jugada, realmente uno de mis brazos quedó dentro del arco pero la pelota no”.
Remarcó que lo fundamental fue trabajar durante toda la semana para lo que luego se terminó dando, ser campeones del Apertura.

Tres dedos fracturados

En cuanto a la lesión, explico que tuvo fractura en el segundo, tercero y cuarto metatarsiano de mano derecha. “Fui operado y afortunadamente salió todo bien, así lo dijeron los doctores, Bide, Rivero y Gutiérrez. El diagnóstico es un mes y medio con yeso, además tengo tornillos, luego llegara la fisioterapia, lo más feo de esto es que estaremos nueve meses fuera de las canchas, lo más lindo hubiera sido reintegrarnos al trabajo con todos los compañeros para afrontar el Clausura, pero se dio así y tenemos que aceptarlo y hacer todo lo que indiquen los facultativos para la recuperación”, contó.

La copa en la sala

Cuando llegamos a la sala donde está internado Rodrigo, que en ese momento estaba acompañado por su novia, observamos la copa que le fuera entregada a Wanderers el pasado domingo. “Los compañeros llegaron con ella y es un estímulo enorme, por suerte reitero que hay un grupo bárbaro que nos hace ir pasando lo mejor posible este mal momento. El tema es que yo estoy a préstamo de Liverpool, el día 1º de enero del año próximo debemos retornar a tiendas negriazules, en esta temporada quisimos cambiar de aire y se nos dio llegar a una definición del Apertura, algo que hacía tiempo no se daba. Me tocó terminar la temporada antes de lo pensado, debo resignarme, además pienso, si seguía yo jugando los últimos diez minutos del encuentro no se asegura que lo ganábamos”, expresó.

La complicación de ser derecho

Consultado si la lesión le puede acarrear inconvenientes en otros aspectos del diario vivir, manifestó que está acordado que tendrá tres meses de licencia. “El problema es soy derecho, mi trabajo es en una oficina, ir y estar con los compañeros tomando recaudo de lo que pasa no será inconveniente, complica que por un tiempo no puedo escribir, actualmente se generan dificultades para ir al baño y arreglarme la ropa, pero por suerte estoy acompañado. De a poco tendremos que ir acostumbrándonos a manejarnos con la mano izquierda”, dice.

Primer cambio de equipo

Rodrigo cuenta con 27 años. Comentó que hasta los seis años residió en Montevideo. “Comencé a jugar al Baby Fútbol en Rentistas, cuando mi familia se traslada a Canelones voy a Barrio Sur, termino esa etapa y me fichan en Liverpool donde jugué hasta el 2014, en el medio he pasado por muy pocos equipos. Sí he tenido la suerte de jugar en la selección. También jugué en la Liga Universitaria, ello gracias a grandes compañeros que tenemos en la misma, esta recuperación me permitirá ir a verlos en algún momento”.

Los agradecimientos

Por último, Rodrigo hizo referencia al apoyo que ha tenido en estos días tras la dura lesión. “Aprovecho la visita de HOY CANELONES, que mucho agradezco, para por su intermedio dar gracias a todos los que de una forma u otra se han interesado de esta situación. Muy grato es recibir la visita de los compañeros del fútbol lo mismo que cientos de mensajes con voz de aliento. A todos les damos las gracias”, finalizó diciendo.

Omar Sosa