La pérdida de fuentes laborales en los últimos años, generada por el propio directorio de JBS Frigorífico Canelones, que ha otorgado retiros incentivados, también es consecuencia de la implementación de nueva tecnología en la planta de la capital canaria. Se trata de tema en los que SOOFRICA (Sindicato de Obreros y Obreras de Frigorífico Canelones) no ha podido negociar con los responsables de la empresa.
El presidente del sindicato, Américo Puga, dijo HOY CANELONES que se analizará en la interna del colectivo gremial, en las próximas asambleas, la posibilidad de realizar medidas de fuerza, como protesta a esta situación. Desde el sindicato se habla de una “una política de achique” por parte de la empresa.
Según Puga, la pérdida de puestos de trabajo se ha promovido desde la empresa con “despidos incentivados al personal”. Sostiene que “están en todo su derecho de irse (los empleados) y les ha permitido irse con un dinero relativamente importante, pero a su vez eso genera que se pierdan puestos de trabajo que no han sido restablecidos, y que seamos cada vez menos trabajando”.
Números que preocupan
En los últimos cinco años, según estimaciones de SOOFRICA, son cien los puestos en la planta de JBS Frigorífico Canelones que no se reponen con ingresos de nuevo personal. Puga sostiene que alrededor de setecientas personas forman parte de la plantilla del frigorífico en la actualidad. En la época “más reluciente”, no hace tanto tiempo, más de mil doscientos eran los empleados en dicha planta.
Causas
Consultado el presidente de SOOFRICA sobre cual sería la causante del descenso de la nómina de operarios dentro del frigorífico respondió que “debe haber un poco de todo, como las nuevas tecnologías que se han implementado en la producción”. También señaló las exigencias de los mercados que podrían tener una suerte de incidencia, aunque “no creo que sea lo más importante”. Se refirió, además, a “las dificultades que hay para colocar la producción a raíz de la crisis que es de carácter mundial”.
Estas cuestiones generaron esta coyuntura en el frigorífico, a las que Puga agrega que “una política de las multinacionales es tratar de reducir el número de empleados lo más que se pueda y trabajar lo más ajustadamente posible”.
¿Continuará la tendencia?
Sí la tendencia de parte de la empresa es continuar con los despidos incentivados y provocar más bajas en los cuadros laborales, Puga explicó que es un hecho que no se podría asegurar. Pero desde su percepción personal dice que “eso por ahora se habría frenado”.
Expuso que también no cabe ningún comentario hacia “un compañero” al que le ofrecen un despido incentivado con una determinada cantidad de dinero, que lo necesita por cuestiones personales de deudas, por ejemplo.
¿Se adoptarán medidas gremiales?
Puga dijo que estos temas han sido motivos de conversaciones en la interna del sindicato en las directivas anteriores y en la actual. Situación con la que “no hemos estado nunca de acuerdo y es un tema de muchísima preocupación, porque esto genera una suerte de inseguridad para nosotros que es por demás crítica”.
Cubrir los despidos incentivados con nuevo personal ha sido un plateo desde el gremio pero por “la vía de la negociación para revertir esa situación evidentemente, lo que queda es el camino de la organización gremial”. Puga apuntó “a que cuando hablamos de la implementación del colectivo, estamos diciendo la implementación de la fuerza”. Añadió que “a través del diálogo fue imposible”, revertir el flujo de pérdidas de puestos laborales.
Negociaciones
En junio de 2016, el sindicato y la empresa deberán pactar un nuevo convenio. En este sentido y con varios meses de antelación, se prevé que las negociaciones se inicien. Con anterioridad se celebraran las asambleas de los trabajadores, para mandatar a la directiva de SOOFRICA a elaborar una plataforma reivindicativa que será punto de conversaciones con la empresa.
Trabajadores al seguro parcial desde setiembre
Hasta agosto de este año, el nivel de producción (faenas) ha sido superior si se compara con los años anteriores, hecho que a redundado en los intereses de los trabajadores. Pero al comienzo de setiembre el panorama ha cambiado y la reducción de actividad en la planta “ha sido importantísima, lo que generará seguramente al cierre de este mes que los empleados seamos enviamos al seguro parcial”, dice Puga.
Cuando el nivel de producción no alcanza el 25% de lo “potencialmente posible”, los trabajadores pueden acudir a este seguro como derecho. La información que fue suministrada por parte del directorio de la empresa al sindicato, establece que esta situación de baja en la producción podría alcanzar el lapso de dos meses.
Relación entre sindicato y empresa
La relación entre sindicato y empresa es destacada por el colectivo gremial como positiva. Puga destacó los avances que “se han visto reflejado en los últimos convenios cosa que nosotros celebramos y se ha generado un periodo en el cual entendimiento del diálogo ha sido fundamental para ambas partes”. Recordó el presidente de SOOFRICA que “nosotros veníamos de una época donde la confrontación era moneda corriente… producto de la cual supimos sufrir diferentes golpes, tanto empresa como trabajadores, que no nos favorecían”.
Tranquilidad
Un aspecto que es bien importante y genera también tranquilidad interna entre los trabajadores es la “sensación de total solidez” que muestra la empresa (cuyos responsables son de origen brasileño). Esto de alguna forma se opone a algunas visiones o trascendidos que pueden surgir en medio de esta retracción económica en nuestro país, que está sin dudas afectando a los diferentes polos industriales de la producción nacional.
Eduardo Castro

