En la edición del pasado sábado hicimos referencia a un nuevo aniversario del ‘Día del Amigo’, que se celebra en la ciudad de Canelones. En este caso llegamos al número 40, dado que el punto de partida fue el 29 de agosto de 1975.
La creatividad del Glauco Dewar Lacuesta tiene varios motivos para la fecha elegida. Nació el 26 de diciembre de 1935 en la localidad de Mendoza Grande, departamento de Florida. Es un apasionado de la mecánica automotriz. Un 29 de agosto abre su primer taller en su pueblo. Con la ayuda de mucha gente ve concretado su sueño. La fecha quedaría prendida mucho más con el nacimiento de uno de sus hijos, el antepenúltimo día del octavo mes del año. Por si fuera poco, un 29 de agosto se muda para Canelones donde reside hace varios años. No dudó en establecer la fecha como símbolo de la amistad, por más que la misma difiera de la universal o la de otros países, como Paraguay que se marca cada 30 de julio.
Desde la instalación del taller en la calle Cendán, hubo una atracción especial de la gente de capital departamental y de aquellos que le siguieron de departamentos vecinos, conscientes del conocimiento y responsabilidad de Lacuesta en el trabajo automotriz. El ‘Baby’, como se le apoda, dio por nombre a su taller Apolo XV, en reconocimiento a su pasión por los viajes espaciales. No estuvo ajeno a las cosas populares. Así fue que en 1980, para el Carnaval de Canelones crea el carro con la maqueta del cohete incluida una rampa de lanzamiento. Se habló en su momento de que el costo de ese trabajo llegó a los 45.000 pesos de los viejos. Los días marcados con el propósito comercial se puede decir que nada tienen que ver con este ‘Día del Amigo’; solo hay que concurrir y saludar, con ello se está cumplido y además nadie sale con las manos vacías. Baby Lacuesta y su familia se las ingenian para confeccionar cosas para esta fecha. Así es que quienes conservan esos regalos tienen llaveros, pegotines, banderines, vasos, relojes de pared y hasta medallas que se acuñaron algunos años. Pero cada año surgía algo y se tejían proyectos, hasta que en 1991 se inaugura la fuente luminosa con el símbolo de la ‘Mano amiga con alma de paloma’. Pasó un año más y siempre se hace la reflexión, por más que al querido Baby le cueste de su propio peculio todo eso que realiza para regalar, con ayuda de amigos: “La amistad sincera no tiene precio”.
Omar Sosa


