Ayer se jugó el primer clásico canario de la temporada en categoría Absoluta, entre Darling y Libertad, por la séptima fecha del Torneo Apertura. HOY CANELONES estuvo presente en el partido que, desgraciadamente, terminó con hechos lamentables.
Ayer por la tarde, en el Parque ‘Félix Machín’ se llevó a cabo el clásico de la ciudad de Canelones entre Darling y Libertad. Se trató de un encuentro al que ambos equipos llegaban con un presente bastante similar: Darling ocupaba la primera posición del campeonato y buscaba una nueva victoria para continuar firme en la cima, mientras que Libertad también se encontraba en el podio de la tabla, a tan solo cuatro unidades de su rival, y necesitaba sumar para no quedar relegado.


Sin embargo, como suele suceder en los clásicos, las posiciones quedan de lado y se juegan partidos diferentes. Se trató de un clásico muy parejo, en el que un remate lejano y sorpresivo de Luciano González llevó el resultado a favor del conjunto albirojo.
El encuentro comenzó como era esperado, muy trabado, de piernas fuertes y varias infracciones. Con el correr de los minutos, el conjunto darlinguista se fue haciendo protagonista, con un buen juego ofensivo, sobre todo por las bandas. Darling intentó encontrar la apertura del marcador por intermedio de centros y pases en profundidad, pero Libertad estuvo sólido defensivamente y consiguió controlar todas las situaciones de peligro en su contra.

Sobre la mitad del primer tiempo llegó el golazo que destrabó el partido. Darling era absoluto protagonista, pero el delantero de Libertad, Luciano González, sorprendió a todos con un extraordinario gol: tomó el balón en tres cuartos de cancha, vio que el arquero darlinguista estaba adelantando y remató potente por arriba, poniendo el 1 a 0. Luego se dio un trámite más parejo, en el que ambos equipos tuvieron sus chances, pero el tanteador se mantuvo y Libertad se fue con ventaja al descanso.
En el complemento, Darling arrancó siendo protagonista y, en el primer tramo del encuentro, tuvo varias situaciones de peligro, que no pudo aprovechar. Con el paso de los minutos, Libertad se fue sintiendo cómodo en el trámite y logró tener la posesión del balón, abrazándose poco a poco a la ventaja.

Pero cuando el encuentro estaba por culminar, a falta de tan solo un minuto para el cierre, se desató una gran trifulca. Primero comenzó entre los protagonistas dentro del campo de juego y, lamentablemente, se fue de a poco trasladando a las hinchadas.
Esto provocó que todo se desmadrara, con varios focos de incidentes y con jugadores fuera del terreno también metidos en la riña. Obviamente que otros intentaron separar, pero el lío se agravó mucho, al punto de que la terna arbitral decidió finalizar el partido de inmediato. Al ser finalizado y no suspendido, Libertad se quedó con la victoria, en un clásico que no terminó de la mejor manera.
Un clásico que prometía ser una fiesta terminó con un hecho lamentable, con incidentes que cesaron luego de un largo rato, por suerte sin lamentar ningún herido de gravedad. Se trata de un nuevo incidente que ocurre en el fútbol canario y que obliga a tomar una decisión inmediata, para enfrentar estas situaciones que tanto perjudican al deporte.
Fabricio Reyes


Honestamente. porque a todos los niveles, nos peleamos tanto por un partido de futbol 90 minutos atrás de una pelota. Es hora de que recapacitemos y para adelante con amor y lógica.
Respetuosamente.
EB.