El comediante Matu Venao se presenta por primera vez en Canelones con su show de stand up ‘Ranga’


“Mi fuerte está en las redes sociales”

Este viernes 31 de julio, el Complejo Cultural Politeama recibirá el característico humor del comediante canario Matu Venao. En el marco de una gira por el interior del país, llega con un show nuevo: más directo, más intenso y más explosivo. Las entradas están disponibles por Tickantel y en las redes de cobranza de todo el país.

Matu Venao es el nombre artístico de Matías Venao, un popular comediante y referente del stand up uruguayo. Tiene 34 años y vive en Paso Carrasco, Canelones. Se metió de lleno en el stand up en 2016. Al poco tiempo se convirtió en presentador del show de los viernes en El Garibaldi Bar, de Montevideo, donde empezó a definir su estilo único. En 2017 se unió al elenco de ‘Buenas noches, muchas gracias’, espectáculo que tuvo cuatro temporadas consecutivas, todos los domingos a sala llena en Movie Montevideo.

Llevó su comedia a Costa Rica, Colombia, El Salvador, Nicaragua, Chile y Argentina. También hizo radio en Sarandí y participó en televisión en ‘La Culpa es de Colón’. Actualmente realiza participaciones en ‘Verdaderos Culpables’. En Instagram cosecha más de 160.000 seguidores y en TikTok supera los 190.000. Confiesa que las redes sociales son hoy su principal fuente de trabajo. En 2024 y 2025, su anterior unipersonal, ‘Katanga’, pasó por Las Piedras, Montevideo, Maldonado, Paysandú, Rocha, Durazno, Mercedes, Rosario, Córdoba y Buenos Aires, entre otros destinos. Ahora llega por primera vez a la ciudad de Canelones con ‘Ranga’, un espectáculo que define, en diálogo con HOY CANELONES, como la evolución natural de ‘Katanga’.

¿Es la primera vez que venís a Canelones?
Sí. Con un show propio no había venido. Esto nace de la necesidad de ir a un teatro más grande. El año pasado y el anterior fuimos varias veces al Auditorio Batalla de Las Piedras, con sala llena, unas ciento sesenta personas, y dijimos “Vamos a pasar a un teatro más grande y vamos al Politeama”. Esperamos que toda esa gente que ya nos fue a ver a Las Piedras también venga en esta fecha. Estamos muy contentos.

“Hacemos reír desde lo cotidiano, con humor de observación, contando de dónde venimos, de mis raíces, curiosidades que voy anotando y cosas que se me ocurren”, dice Matu Venao, que se presentará mañana en la ciudad de Canelones.

¿De qué se trata el espectáculo?
Es una evolución natural de ‘Katanga’, que fue el show del año pasado. Tiene una primera parte de monólogo. Hacemos reír desde lo cotidiano, con humor de observación, contando de dónde venimos, de mis raíces, curiosidades que voy anotando y cosas que se me ocurren. También aprovecho para probar material o chistes nuevos y ver cómo reacciona la gente. Hablamos de situaciones cotidianas. Ahora me encuentro en una etapa de la vida en la que soy adulto, pago cuentas y deudas, y rodeo un poco esos temas de la realidad de ser adulto. Hablo de las cosas que nos pasan a los treintañeros. Después viene la parte improvisada con el público. Converso con la gente, que siempre tiene algo para decir. No tengo experiencia en Canelones, pero estoy entusiasmado y me imagino que van a tener muchas cosas para contar y para divertirse.

Estás haciendo gira…
Sí. Los shows los estreno en Montevideo, los perfeccionamos y después nos vamos de gira. Arrancamos por el interior en Atlántida, fuimos a Maldonado y ahora llegamos a Canelones. Después seguimos para el norte.

Involucrás bastante al público en tus shows…
Sí, porque es parte del espectáculo. Me gusta cuando la gente se suelta y cuenta sus cosas. De hecho, ningún espectáculo es igual. Si fuiste una vez, podés volver porque el lenguaje lo marca el público. A cada lugar que voy me adapto, porque el humor cambia según la ciudad. Parece mentira pero hay diferencias entre la gente de Florida y la de Canelones, y no están tan lejos. Apelo a que me vaya a ver la gente que me conoce y que ya vio mis videos. No apunto tanto a quien todavía no me conoce.

¿Tu objetivo es un público joven?
Va mucha gente joven, pero también familias. Toco el tema del sexo, el show se pone un poco picante en un momento, y noté que en Movie Montevideo empezaron a ir familias: padres con hijos, madres con hijas, personas mayores de 70 años. Terminó siendo una salida para todos. El show es para hacer reír. Yo no espero dejarle una reflexión a nadie. Siento que es un espacio seguro para decir cualquier cosa. Soy ordinario, digo ordinarieces, pero no les incomoda.

¿Cómo surgió el hecho de ser comediante?
Soy de Paso Carrasco, Canelones. Hice el liceo en Ciudad de la Costa. Arranqué haciendo stand up porque hice un curso. Estaba de novio, me había comido el personaje del casado y mi novia de ese entonces me alentó a anotarme. Supuso que me iba a traer alegría a mi vida y resultó que la dejé. Logró su cometido porque me di cuenta de que soy feliz haciendo esto, aunque creo que para ella fue contraproducente (se ríe).

Aproveché una muy buena ola de comediantes y se generó una movida muy linda. El movimiento creció cuando empecé yo. Los bares convocaban presentadores y comediantes, y así empecé como presentador en El Garibaldi Bar los viernes de noche. En ese momento estudiaba Administración de Empresas y pasaba muchas horas en el ómnibus. Siempre me gustó hablar de lo que me pasa a mí, de lo que siento. Lo primero que escribí fue sobre cuánto detestaba a los vendedores en los ómnibus; me tenían harto. Salió tan genuino que en el curso me decían “Nos vas a dejar sin trabajo a todos”. Y desde entonces nunca dejé de hacer stand up.

¿La pantalla de televisión sirve de ventana?
Ayuda, pero creo que lo que me hizo llegar hasta acá fue, más que nada, mi trabajo en los bares en su momento y después el trabajo en las redes sociales. Soy suplente en ‘Verdaderos Culpables’ y me doy cuenta de que me llaman porque ando bien en lo otro. Si no hago nada, no me llaman. Las redes sociales alimentan para que yo vaya al programa, no al revés. En otro momento la televisión sí tenía esa llegada. Me divierto mucho, pero mi fuerte está en las redes sociales.

¿La gente se ríe de lo mismo que años atrás?
No. El embate feminista fue muy fuerte y la pandemia, con el encierro, hizo que quedáramos todos un poco estancados. También apareció una tendencia a censurar determinados temas. En algunos casos fue altamente positivo porque se empezaron a denunciar muchas cosas que antes no se denunciaban. En el humor, eso hizo que se empezara a hacer reír con otras cosas. Es un desafío extra, porque ya no se puede decir cualquier cosa. Hoy, igualmente, se puede hablar de sexo o hacer chistes sobre la homosexualidad y está todo bien.

Jennifer Cassarino