Un Solo Uruguay apoya la manifestación de transportistas y señala problemas de productividad

Un momento de la manifestación de transportistas realizada semanas atrás en la rotonda de las rutas 11 y 5, en una de las entradas a la ciudad de Canelones. Foto: Archivo HOY CANELONES.

“Una industria no se funde porque sí”

El movimiento llama a atender “el tema prioritario que hay en Uruguay, que es el gasto país”.

La manifestación de transportistas en contra de la Guía Electrónica de Carga y el aumento de los combustibles sigue resonando. Al margen de que hubo un acuerdo entre la intergremial del rubro y el Gobierno, algunos actores, entre ellos el movimiento Un Solo Uruguay, no tienen expectativas positivas para con la guía y creen que este instrumento es un peso más. Norberto Pereyra, dirigente departamental de Un Solo Uruguay, dialogó con HOY CANELONES sobre la oposición a la guía de carga y otros temas que ocupan al movimiento.

Un pedido
Pereyra señaló que la manifestación ocurrida hace unas semanas “no fue otra cosa que un pedido, un grito de desespero de la gente del transporte en el país porque la rentabilidad no ayuda, muchas empresas están casi desapareciendo y se les pone este gran hermano al lado. Es un grito desesperado que el movimiento apoya, porque entiende que esto tiene un trasfondo mucho más allá de todo lo que quiere el Gobierno de monitorear todos los eslabones de la cadena, tratar de saber dónde está el camión, cuál es el destinatario y con eso querer controlar una cantidad de cosas que pueden haber en el camino y donde se puede rescatar algún peso, en esta desesperación que tienen los gobernantes de seguir cobrando impuestos y seguir despilfarrando plata donde realmente no hay que despilfarrar”.

El integrante de Un Solo Uruguay agregó que desde el Estado “no se atiende el tema prioritario que hay en Uruguay, que es el gasto país”. Mencionó que “la URSEA (Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua) quiso bajar el precio de los combustibles y desde arriba vinieron órdenes de que había que aumentarlo” y que “la mitad del gasto de un camión que usted saca a la calle es por el combustible y en ese combustible hay un montón de impuestos y un montón de ineficiencia. Se está logrando que el camionero tenga muy pocas ganas de sacar el camión a la calle porque no es solo la patente, el seguro, la caminería rural detonada, sino que también es el tema del alto costo o la alta incidencia que tienen los combustibles a nivel de lo que es un traslado de cualquier material o de cualquier producto de un lugar al otro”.

El acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y la Intergremial de Transportistas de Carga no genera expectativas positivas para el movimiento, porque “la manifestación grande que hubo acá fue de autoconvocados, de gente que no tenía ninguna representación o que no se sintió representada por gremiales. Los actores que hablaron con el Gobierno no son representativos de lo que fue la manifestación. Acá la gran manifestación fue de autoconvocados, de gente que le dijo no a la guía de carga”, expresó Pereyra.

“Los transportistas autoconvocados no quieren la guía de carga. Las intergremiales sí, a ellas les sirve todo esto porque elimina una competitividad que tienen en el país, que son todos los camiones chicos”, continuó diciendo Pereyra. “No quiero decir que los pequeños transportistas no tengan que actuar en regla, lo que quiero decir es que es muy difícil para una empresa chica subsistir, porque tiene una cantidad de problemas que no la hacen viable. Si le agregamos una carga más, estas empresas desaparecen”, agregó.

Desde adentro
El movimiento está preocupado por otros temas de productividad. “Nosotros vivimos el interior y la problemática del interior, las dificultades que se tienen. Vemos gobernantes que muchas veces van por un carril mientras la gente de trabajo, la gente que aporta al trabajo genuino en el país, va por otro. Vemos que se gobierna, sobre todo, para el centralismo de Montevideo. Hoy nos damos cuenta de que a las industrias que teníamos acá en el país las han fundido todas, y no se funde una industria porque sí, se funde cuando baja su rentabilidad”, lamentó el dirigente canario.

Por otra parte, Un Solo Uruguay sigue de cerca el proyecto de la Represa de Casupá. “Estamos atendiendo ese tema porque estamos muy compenetrados en defender a los productores en el país, en defender a la gente que está asentada en el medio rural y que ya la tenemos ahí, asentada. En este caso puntual, estamos abocados a tratar, por todas las formas posibles, de que se entienda que esta represa lo único que hace es correr a productores del medio rural y que no ayuda para el agua de Montevideo”, manifestó Pereyra.

F.G.