El historiador Jorge Chagas participará en el ciclo ‘Charlas de entre casa’, hoy en el Museo Spikerman


Problemas colorados

Hoy viernes 12 de junio se lleva adelante en el Museo Histórico Departamental ‘Cdte. Juan Spikerman’, de la capital departamental, una nueva edición del ciclo ‘Charlas de entre casa’ que tiene como eje las interrogantes en torno a la crisis del Batllismo y el análisis del historiador Jorge Chagas.

‘Años 50, ¿crisis del Batllismo?’, es el título de la convocatoria impulsada por Wilson Falero en la ciudad de Canelones. En esta instancia se debatirá junto a los vecinos sobre los procesos que derivaron en el debilitamiento de la corriente batllista entre la crisis económica de 1929 y la derrota electoral de 1958, período en el que el movimiento comenzó a fragmentarse.

Cambio de rumbo
Previo al encuentro, en diálogo con HOY CANELONES, el historiador Jorge Chagas adelantó algunos de los principales ejes de su exposición. En primer lugar, aclaró que su planteo no buscará ofrecer respuestas afirmativas si no que más bien promoverá el debate y el análisis del problema. “Los historiadores no somos dueños de la verdad absoluta. Es interesante debatir estos temas”, señaló. Según explicó, unos de los primeros aspectos a analizar es el impacto de la crisis de 1929 y las consecuencias que tuvo sobre el modelo económico uruguayo. Además, recordó que en ese período falleció José Batlle y Ordóñez, figura indiscutida de la corriente.

El historiador Jorge Chagas participará en el ciclo ‘Charlas de entre casa’, mañana en el Museo Spikerman.

“Los años treinta golpean muy fuerte a Uruguay. Hay una profunda depresión económica”, sostuvo. En ese contexto, Chagas considera que el Batllismo se vio obligado a adoptar medidas para las que no estaba preparado desde el punto de vista ideológico. “Es el gran drama que tiene Luis Batlle Berres durante su Gobierno”, afirmó. Entre esas decisiones, mencionó la necesidad de flexibilizar algunos aspectos de la economía, aunque manteniendo el esquema de protección industrial. Según el historiador, recién años después Jorge Batlle impulsaría con mayor claridad una orientación liberal en materia económica.

Ruptura
Otro de los aspectos que Chagas considera clave es el distanciamiento entre el Batllismo y la Universidad de la República a raíz de los debates sobre la Ley Orgánica de 1958. “Hasta ese momento el Batllismo había recibido un enorme aporte de las élites universitarias. La intelectualidad y los técnicos alimentaban al Batllismo. Luego la Universidad toma otro rumbo y eso genera fricciones. Fue una pérdida importante para la corriente”, explicó.

Alianzas
Por otra parte, el surgimiento del ruralismo y el creciente protagonismo del sector agropecuario también contribuyeron al debilitamiento del Batllismo. En ese marco, Chagas destacó la creación de la Liga Federal de Acción Ruralista, fundada en 1951 y liderada por el periodista y locutor radial Benito Nardone. El movimiento representó los intereses de los productores rurales y tuvo una fuerte incidencia en la política nacional de la época.

“En las elecciones de 1958 la Liga termina aliándose con Luis Alberto de Herrera, posibilitando la victoria nacionalista y la derrota del Batllismo”, afirmó Chagas. Asimismo, sostuvo que la unificación del Partido Nacional en 1956 también dificultó la continuidad colorada en el Gobierno. A ello se sumaron el fenómeno de la inflación y el crecimiento de la organización sindical, elementos que, según Chagas, conformaron una “tormenta perfecta” para el Batllismo.

Finalmente, el historiador señaló que las diferencias entre la Lista 14 y la Lista 15, encabezada por Luis Batlle Berres, terminaron profundizando el desgaste interno del movimiento. “Los hermanos Batlle Pacheco no estaban de acuerdo con varias de las políticas sociales y económicas impulsadas por Batlle Berres. Eso desangró al Batllismo”, concluyó.

J.C.