Empezar de a poco a contar
La obra, que lleva el título de ‘Naia’, se encuentra en la Biblioteca Pública de la ciudad de Canelones y a la venta en librerías.
A Jeniffer Cabrera le gusta crear personajes desde niña. Una maestra le dijo que era la narradora número uno de la clase y siempre encontró en la literatura un buen lugar. Es maestra de profesión y mientras estaba de licencia maternal empezó a escribir sobre un personaje femenino, al que en la adolescencia le pasaron cosas, que creció y que cuenta su historia. ‘Naia’, el nombre del mencionado personaje y del libro que Cabrera editó como primera obra, está disponible para quien quiera solicitarlo prestado de forma gratuita en la Biblioteca Pública ‘Froilán Vázquez Ledesma’, de la ciudad de Canelones, y la escritora está dispuesta a intercambiar con quienes quieran conocer un poco más del texto. Además de escribir, Cabrera realizó los dibujos que ilustran el libro. La maestra dialogó con HOY CANELONES sobre su primer trabajo literario.
Gestar la obra
El libro es un cuento de ficción pero la construcción de ‘Naia’ tiene presente historias y vivencias. “Lo empecé a escribir cuando estaba embarazada, cuando entré en mi licencia. Yo venía de tener un grupo durante varios años en la escuela en la que estaba, vi el proceso de los chiquilines, de pasar de niños a adolescentes. También trabajé en otras (escuelas).
Cuando uno pone el cuerpo y escucha, los gurises se abren y a veces nos cuentan cosas que los maestros quedamos diciendo ‘¿Qué hago con esto que me contaron?’. Otras veces son las familias las que nos cuentan. Fui armando este personaje, que al principio no tenía nombre. Ella es una mujer que dice lo que le pasó en su adolescencia, que empieza de a poco a contar”, expresó.
La escritora busca que adolescentes se acerquen a la Biblioteca para conocer el libro y conectar con Naia. La publicación también está en venta en librerías de Canelones y Montevideo. “Quizá a alguien le pase algo parecido. Me han dicho que toca fibras de cosas que uno se siente identificado con el personaje. También me gustaría motivarlos a ellos, decirles que lo empecé a escribir y no sabía ni cómo se publicaba un libro”, destacó la autora.
La escritura “siempre fue como una escapatoria, una forma de poner en palabras cosas que nos pasan”, destacó Cabrera. “El otro día encontré un carné de Primer Año y mi maestra me había puesto ‘A la narradora de cuentos número uno de la clase’. Desde niña me encantaba eso de crear personajes, lugares e historias”, agregó.
Todo el mes
Sandra Alfonso, funcionaria de la Biblioteca Pública, expresó que en el mes de mayo, enmarcado den el Día Nacional del Libro, se busca “celebrar el libro y hacer actividades en torno a él. Buscamos esa conexión del escritor con el niño y el adolescente. A eso le sumamos visitas guiadas para que el niño o el adolescente conozca el espacio y vea todo lo que se le puede ofrecer”.
Fernando Guerrero

