Un repaso de las reivindicaciones de la marcha del 8 de marzo realizada en la ciudad de Canelones


Reflexión y demanda

Mujeres de todas las edades marcharon en la ciudad de Canelones el pasado domingo 8 de marzo. El colectivo Mujeres Canarias Autoconvocadas, que fue parte de la organización de la movilización, leyó una proclama una vez culminada la marcha.

El colectivo destacó en la proclama que volvieron a marchar “por las asesinadas, las que no están y las que desaparecieron, las que aún no se animan o no pueden salir de sus casas, las institucionalizadas, las veinticinco mujeres que fueron asesinadas desde 2025 a 2026 y las diez que intentaron asesinar”, así como “por salarios dignos, por Seguridad Social justa y solidaria, por una Justicia con recursos, por políticas reales contra la violencia basada en género”. El grupo recordó, además, a Nadia Cachés, la joven oriunda de la ciudad de Canelones que desapareció en 2010 y cuyos restos fueron hallados en el año 2012. “Seguiremos pidiendo memoria y justicia por ella, porque la verdad sigue oculta”, lamentaron.

Las mujeres repasaron, además, el concepto de violencia vicaria, que es cuando un hombre ataca a la hija o hijo de una madre con el objetivo de causarle dolor. “Adentrándonos a nuestro contexto nacional, a lo largo del año se comenzaron a visibilizar casos donde se reafirma que la violencia basada en género no solo es reproducible sino que también es capaz de transformarse y convertirse, por ejemplo, en violencia vicaria. El 5 de setiembre de 2025 se instala pública y fuertemente (en Uruguay) este concepto como una forma de violencia basada en género a través de las niñeces para dañar a una madre”, destacaron. En tal sentido, recordaron a Alfonsina y Francisco, dos niños asesinados por su padre en setiembre del año pasado.

Hacia afuera
En el plano internacional, el colectivo rechazó “las invasiones yanquis en Cuba y en Venezuela, el recrudecimiento de bloqueos económicos y los bombardeos, así como las setenta y seis bases militares en toda América Latina”. Hubo, además, un mensaje de solidaridad con las mujeres de los pueblos palestino e iraní, que “son quienes, en estos momentos, están sufriendo las expresiones más radicales de la violencia patriarcal, entrelazadas con prácticas coloniales e imperialistas. En sus cuerpos y en sus vidas se expresa de manera extrema la violencia del patriarcado y del colonialismo”.

F.G.