“La idea es que el estadio pueda estar al primer nivel”
Tras el reciente anuncio del intendente Francisco Legnani de mejoras al Estadio ‘Eduardo Martínez Monegal’, HOY CANELONES dialogó con el encargado del mismo, José Fontangordo, quien aportó más detalles sobre la inversión anunciada por la Intendencia y las mejoras previstas en vestuarios, baños e iluminación.
Luego de que el intendente Francisco Legnani anunciara públicamente la intención de destinar una partida económica para mejorar sectores clave en la infraestructura del Estadio ‘Eduardo Martínez Monegal’, en esta entrevista Fontangordo se refirió a las necesidades actuales del escenario deportivo y la importancia de esa propuesta. Las intervenciones apuntan principalmente a los vestuarios y los baños para el público, áreas que desde hace años no reciben mejoras sustanciales. Según explicó, estos trabajos se enmarcan dentro de un proceso que comenzó tiempo atrás, con la instalación del riego eléctrico, continuó con inversiones en el campo de juego y posteriormente con la iluminación. Aunque aún no hay fecha confirmada para el inicio de las obras. El objetivo es seguir elevando el nivel del estadio para consolidarlo como uno de los principales escenarios a nivel de esta zona del país.
¿En qué situación se encuentra actualmente el estadio en materia de infraestructura?
En realidad el estadio está un poco en el debe con el tema de los vestuarios y los baños para el público. Eso ya lo manifestó el propio intendente municipal, señalando que es lo próximo a abordar. Esto forma parte de una proyección que viene desde hace unos años: primero fue el riego eléctrico, luego una fuerte inversión en lo que necesitaba el campo de juego y posteriormente la iluminación del estadio. Ha habido un avance muy importante y en esa misma línea se va a continuar con las mejoras. No tenemos hoy una fecha específica, pero es lo próximo a realizar para que el estadio pueda estar al primer nivel y eso, sin dudas, también mejora la calidad de los espectáculos.
¿Qué información maneja sobre las obras anunciadas por la Intendencia?
Sabemos que las obras que se plantearon públicamente se van a llevar adelante. No tenemos una fecha precisa porque no se nos ha informado y el presupuesto que van a insumir tampoco lo manejamos desde el estadio. Nosotros tomamos conocimiento cuando se nos comunica oficialmente cuándo se van a realizar. Lo que sí sabemos es que forman parte de esta proyección de mejoras que viene avanzando desde hace tiempo y que la intención es concretarlas en un plazo no muy lejano.

¿Cómo respondió el campo de juego, especialmente tras el intenso verano que se vivió y el Campeonato de Selecciones?
Entendemos que respondió muy bien. La cancha es muy noble, aunque es cierto que el calor excesivo de enero deterioró prácticamente todos los campos del país. Hubo preocupación de cara al Campeonato del Sur, pero se llegó en buenas condiciones. Y no solo respondió bien, sino que desde entonces el campo fue mejorando. Eso es producto de la atención permanente, la inversión que se viene haciendo y el trabajo diario de los funcionarios, siempre cuidando la carga horaria para que la Selección pudiera entrenar y, al mismo tiempo, para que el campo tenga el descanso necesario.
¿Qué actividades están previstas para este año en el estadio?
Las habituales de cada temporada. En agosto comienzan los campeonatos Sub 14 y Sub 15, que se disputan aquí. También funciona la Escuela de Rugby una vez por semana, se desarrolla el curso de entrenadores y, como es habitual, algunos partidos de la Liga que se solicitan por necesidad o por relevancia. Además, como ocurrió el año pasado, la Tercera División de Oriental de La Paz y la Tercera División de La Luz juegan acá los lunes o martes cuando comienza el torneo.
Con tanta actividad, ¿cómo se maneja el equilibrio entre uso y mantenimiento?
El exceso de actividad es complejo porque puede deteriorar la cancha. Pero entendemos que el estadio se tiene que usar y, al mismo tiempo, hay que mantenerlo lo mejor posible. La clave está en balancear las dos cosas: que no sea un escenario decorativo que no se pueda utilizar, pero tampoco que el uso excesivo lo deje en malas condiciones. A veces puede haber molestias cuando se suspende una actividad, pero lo hacemos cuando es imperiosamente necesario para preservar el campo. Después todos queremos tener un estadio en condiciones. Esa es la dinámica de todos los años y no nos asusta ese tema. Nos vamos a seguir manejando de la misma manera, que es también cómo se manejan el resto de los escenarios municipales del departamento.
Fabricio Reyes

