Se reunió nuevamente la Generación 71 del LTB
Una vez más – al igual que durante diez años de forma ininterrumpida- se reunió nuevamente este grupo de ex-compañeros del Liceo Tomás Berreta y que unánimemente dicen lo orgullosos que se sienten de pertenecer “a la gloriosa G71”. En esta jornada reinó la alegría de encontrarse, las anécdotas, el baile, los abrazos y las ganas de seguir compartiendo estos momentos que los hacen transportarse a esos años liceales. Compartimos expresiones de algunos de los integrantes de la generación.
Lupe
“Primero que nada, siento mucho orgullo de tener este grupo formado hace tantos años y de seguir reuniéndonos. Y lo que nos hace sentir reunirnos, a mí personalmente me hace sentir alegre, como que estoy en la época que íbamos al liceo y a pesar de haber pasado tantos años seguimos la misma amistad.
En el primer encuentro estábamos como todos más expectantes porque hacía tanto tiempo que no nos veíamos y si bien nos integramos enseguida, ahora es como mucho más natural porque aunque no nos veamos en todo el año, nos vemos en esta época y es como si hubiéramos estado juntos todos los días.
El sábado estuvo muy bien, muy divertido. Faltaron algunos compañeros porque no siempre podemos estar todos, pero fue muy lindo volvernos a ver”.
María Julia
“No solo valoro que se hayan cumplido 10 años de reencuentro, sino haber podido reencontrarnos aquella vez, en forma mágica, donde siempre alguien toma la iniciativa, en este caso fue una conversación sencilla entre amigos Carlos Palma y Marcel Legarra fueron los que dispararon el asunto y sin pensarlo rápidamente nos sumamos la mayoría, los que estamos por acá, inclusive compañeros que están fuera del país, como Rosario Varela en España, Rosita Klastornik en Israel, Hugo Pertusso en Venezuela y Carlos Palma que anda viajando por Medio Oriente y que viene cada 5 años. Es inexplicable, hay que vivirlo. Es una experiencia única, una parte de nuestra vida que es irrepetible. Capaz que la mayoría no habíamos seguido el vínculo porque no se dio, hicimos diferentes carreras, otros se fueron al exterior, otros a Montevideo, otros seguimos en Canelones. Capaz que no pudimos tener un lazo continuo pero al reunirnos es como que el tiempo no pasó. Nos queremos de la misma manera, mantenemos las mismas afinidades. Es un momento muy especial, hay mucho amor y nos volvemos a sentir adolescentes. Todos damos lo mejor de nosotros para pasarlo en el momento de la fiesta de forma muy especial, muy felices todos, compartiendo lo mejor. También se han generado algunos vínculos donde volvemos a tener la gente que creció con nosotros y si necesitamos algo están a la orden. Esto va mucho más allá del encuentro en sí. Que nos hayamos juntado estos diez años es genial, quiere decir que realmente hay un cordón umbilical entre todos nosotros”.
Carmen
“Significa algo muy importante, porque esto empezó hace 10 años, cuando con muchos compañeros que no nos veíamos para nada. Cuando nos juntamos por primera vez, teníamos dudas, porque habían pasado tantos años sin vernos. Hicimos una ronda y nos fuimos presentando, diciendo nuestras edades, si éramos solteros, casados o si teníamos hijos. Fue muy emotivo y una alegría tremenda de reencontrarnos.
Nuestra fecha sagrada es el 10 de marzo, todos tratamos de estar siempre ahí. Las mujeres también nos juntamos en otras oportunidades, en el “té de brujas”. Nos reunimos las compañeras del liceo, charlamos, reímos, hacemos anécdotas. Tenemos la página de facebook a través de la cual nos comunicamos entre todos y compartimos recuerdos y fotos. Conversábamos con mi esposo Milton de cómo hemos ido evolucionando, desde aquella vez que nos juntamos por primera vez con ese “que se yo”; y ahora que nos conocemos tanto.
Elisa Romego






