Situación granjera: Sobrante de tomate y durazno, déficit hídrico y el aplazado Instituto de la Granja

“Tenemos sobrante y precios marginales en muchos rubros, tanto de fruta como de hortaliza. Sí se va a complicar si en lo que queda de enero y febrero no llueve”, dice el productor Erick Rolando. Foto: Archivo HOY CANELONES.

“Los tiempos públicos son muy distintos que los privados”

Erick Rolando es un productor rural de la zona de Juanicó y fue presidente de la Confederación Granjera del Uruguay. Dialogó con HOY CANELONES sobre el déficit hídrico y otros temas vinculados con el campo.

Rolando destacó que todavía no se están sintiendo del todo las consecuencias del déficit hídrico en la producción rural. “No sé si es porque las plantas se adaptaron con estos tres años de sequía, pero con la poca agua que vino la vamos llevando y vamos abasteciendo perfectamente el mercado. Incluso, tenemos sobrante y precios marginales en muchos rubros, tanto de fruta como de hortaliza. Sí se va a complicar si en lo que queda de enero y febrero no llueve”, expresó.
No obstante, el productor manifestó que no se han recuperado todas las fuentes de agua, tanto superficiales como subterráneas, de la sequía de los últimos años. “Las subterráneas, sobre todo, están muy por debajo del nivel. Este es el cuarto año en que las napas no se recuperan, están a cuatro o cinco metros por debajo del nivel normal y eso incluso hace que el agua sea de inferior calidad, más salobre, y no sea tan fácilmente absorbida por la planta”, indicó Rolando. “En cuanto a los tajamares, estamos en la misma situación que en estos años que pasaron, porque la gran mayoría de los tajamares ya se seca en enero, así como las cañadas, que muchas ya están secas”, señaló.
Al igual que ocurrió el año pasado, algunos productos registran excedente, lo que impacta en un precio más bajo para la población pero una ganancia a veces nula, o directamente una pérdida, para el productor. “El tomate ya tiene precios bastante por debajo de los costos. Pasó con el durazno, que hace muchísimos años que no pasaba y esta vez quedó en cámaras”, ilustró.

En suspenso
Como puede leerse en otras páginas de esta edición, los daños causados por el ave conocida como cotorra generan preocupación en actores del sector granjero. Rolando expresó que la situación es “cada vez es más preocupante” y el ave “no tiene un predador fijo y es un animal muy inteligente. Es muy difícil utilizar cualquier tipo de estrategia y la única que nos funcionaba en su momento era la de colocar cebos tóxicos en la boca de los nidos, pero primero se jubiló la persona que lo hacía y después se prohibió el principio activo. Ahora se están manejando algunos principios activos y quedamos en coordinación con el Ministerio (de Ganadería, Agricultura y Pesca) de comenzar a trabajar en el control, pero ya vemos que los tiempos públicos son muy distintos que los privados, por eso volvemos a reivindicar el Instituto de la Granja para estas cosas. Sería muchísimo más ágil si fuera dentro del derecho privado, porque permite una serie de acciones y ya se podría haber estado desde hace un mes saliendo a campo a controlar todos estos nidos”.
La creación del Instituto de la Granja era una propuesta establecida en la Ley de Urgente Consideración (LUC) del Gobierno de Luis Lacalle Pou, que se fue postergando y todavía no se ha ejecutado. Rolando recordó que las autoridades actuales del MGAP también decidieron aplazarlo y convocar a un diálogo sobre el tema. “La idea era sacarlo en la Ley de Presupuesto, pero se dejó un año más para la discusión y para ver si se crea o no. Lógicamente, el argumento (del actual ministro, Alfredo Fratti) era que si el Gobierno anterior que lo creó no lo puso en marcha, no creía que a este Gobierno le correspondiera hacerlo. Pero, con alguna conversación, se logró mantener en la Ley de Presupuesto y siguen surgiendo argumentos como este para ver que es necesario, porque realmente la Digrega (Dirección General de la Granja del MGAP) no puede hacer mucho más de lo que hace, porque depende de una serie de acciones a través de TOCAF (Texto Ordenado de Contabilidad y Administración Financiera), a través del derecho público, que está bien que así sea para que después no nos llevemos algunas sorpresas. Pero, ya en el caso del Instituto, nos permitiría trabajar de una forma más ágil e igualmente ordenada, con el respaldo del derecho”, agregó el productor.