El Proyecto Andavientos gestiona un centro juvenil en Los Cerrillos

Mayra Pacheco, Luciana Acosta, Federico Chirico, Cecilia Rochón y Robert Macchi.

Abrió sus puertas este espacio socioeducativo gratuito para adolescentes de 12 a 17 años. Promueve sus derechos, fortalece sus trayectorias educativas y brinda acompañamiento en su crecimiento personal y comunitario.

Para conocer quién lo gestiona y cómo funciona visitamos esta casa, ubicada en la calle Tajes, frente a la estación de servicio. Conversamos con Mayra Pacheco, Federico Chirico, Luciana Acosta, Mariana Castrillo, Cecilia Rochón y Robert Macchi. Compartimos los aportes de cada uno para precisar este emprendimiento que es muy bienvenido en Los Cerrillos.

Mayra: Formo parte del equipo del Centro Juvenil Andavientos y estamos desde el lunes 8 de setiembre para la atención de los gurises. En un proceso de entrevistas y captación entre 12 y 17 años. La modalidad para atenderlos es bien flexible, como sabemos que ellos van al liceo y tienen actividades fuera del horario de este. De una a cinco de la tarde, la idea es que se adapte a los perfiles de los chiquilines. La idea es que ellos puedan venir un rato pero vamos adoptando las necesidades que ellos tengan. Tenemos una casa que está en alquiler. Estamos en el mismo espacio que tenía el Centro de Estudios Amadeus. Aquí tenemos un poco de todo. Tenemos gurises derivados de INAU que son adoptados de INAU o esas captaciones que hacemos de centros educativos. Las instituciones se acercan con tal listado, se contacta a la familia, se les nuestra lo que será el proyecto y si la familia está de acuerdo y el adolescente quiere, se acerca. El Centro Juvenil está abierto a la comunidad y si cumple con los requisitos de 12 a 17 y nueve meses. Hay un equipo multidisciplinario con una docente, una psicóloga que es oriunda de aquí, dos tutoras, Cecilia que es parte de la cooperativa, Federico que es el tallerista. Sumando más gente, como una trabajadora social que en este momento no está, pero también estará la ‘pata’ social dentro del equipo.

Mariana: Este es un rol nuevo que voy a cumplir acá, como psicóloga del Centro. La idea es generar un acompañamiento de los gurises. En todo el equipo vamos a estar haciendo talleres de distinta índole. Estamos armando la grilla de ellos, van a ir por temas típicos de adolescencia, como acompañamiento, comunicación, violencia… todos esos temas que hay para hablar con ellos. Y si alguno requiere acompañamiento más individual, también lo hacemos en ese rol. Para venir aquí la idea es que concurran los que vengan al turno de la mañana en el liceo. Pueden ser de UTU que además tiene turno de mañana. La propuesta no es solamente para la gurisada de acá del pueblo, abarca otras zonas aledañas como Paso del Bote, Las Brujas, Rincón del Colorado… Si tienen locomoción, pueden venir. Están invitados.

Federico: Es un proyecto de Centro Juvenil que resulta de un convenio entre INAU y una organización de la sociedad civil, en este caso una cooperativa de trabajo que se llama Síncopa. Atendemos de lunes a viernes. Tenemos un cupo para trabajar de 35 adolescentes y como recién estamos llegando al territorio, estamos viendo cuáles son los chiquilines que podemos atender. Hemos estado con el Liceo, el Centro Regional de INAU, la Intendencia, el Centro Timbó, UTU, hemos conocido situaciones y a partir de ahí estamos armando el grupo de chiquilines que están empezando a venir. Como recién se está forjando el proyecto vamos a ir sondeando los intereses de los chiquilines, para a partir de ahí elaborara la grilla talleres. Que seguramente tengan un proceso temporal determinado. Ahora los tenemos jugando al ping pong y podemos hacer un taller de tenis de mesa. Relevar los intereses de ellos y ajustar la propuesta a la realidad de lo que a ellos les gusta hacer. Vienen del liceo, donde tienen asignaturas establecidas bastantes horas y pensamos que la actividad acá además del apoyo pedagógico, tener una pata recreativa, otra de llevar adelante sus intereses. La captación es hasta 35. Si hubiera alguna situación que requiera aumentar el cupo se pueden hacer las gestiones. Pero en principio el convenio con INAU es con 35. Tenemos contrato por un año pero se renueva si la evaluación del proyecto funciona, si los gurises vienen y se trabaja bien. Y a estamos a cerca de los 35. Es que la gente no sabe, no conoce lo que es un centro juvenil. Escuchan la palabra INAU y no saben de qué se trata. Lo que estamos haciendo es entrevistando individualmente con cada una de las familias para explicarle bien de qué se trata, qué van a venir a hacer los gurises, qué horarios, si se tienen que ir antes porque no tienen transporte, si va a almorzar a la casa… Todo eso se está viendo y evaluando en este momento. La casa que hemos arrendado por ahora anda bien. Vamos a hacer uso de todos los espacios públicos que tenemos en el pueblo. Cualquier persona que tenga duda que se acerque y pregunte que es bienvenida. Que todo es gratuito. No se le va a pedir nada, ni la fotocopia de la Cédula.

Luciana: Yo soy docente. Van a estar recibiendo apoyo pedagógico conmigo. Ya les estuvimos preguntando cuáles son las fortalezas y debilidades de ellos en cuanto a los estudios. Estuvimos viendo las materias que es posible lleven a recuperación, las asignaturas que deben de años anteriores. La idea es seguir focalizando por ahí, en cuanto al apoyo en los estudios. Estamos en las redes sociales: en Instagram andavientoscj y el celular institucional es el 092459258.

Miguel Pérez Estévez