MOVUS reclama por soluciones inmediatas para que haya una mejor gestión del agua potable

Más allá de la nueva planta en Aguas Corrientes, la represa en Casupá y las demás iniciativas anunciadas, “no se dice una sola palabra sobre el tema de las cañerías. Sea complicado o no, no se puede ignorar el problema y hoy está totalmente ignorado”, dice Fernando Moyano, integrante de MOVUS.

“No hay ningún proyecto de reparación de cañerías”

El Movimiento por un Uruguay Sustentable (MOVUS) celebra la cancelación del Proyecto Neptuno, pero señala que las obras anunciadas no aportan una respuesta a corto plazo.

Como alternativa al Proyecto Neptuno, que buscaba instalar una planta potabilizadora en la zona de Arazatí, en San José, el Poder Ejecutivo anunció semanas atrás la construcción de una segunda planta en el Río Santa Lucía, una represa en Casupá y una reserva de agua bruta, sumada a otra usina potabilizadora sobre el Arroyo Solís Chico.
MOVUS, una de las organizaciones que se posicionaron en contra de Neptuno, está atento a que las nuevas iniciativas cumplan con la normativa y exige soluciones “inmediatas” para una mejor gestión del agua potable, como la reparación de cañerías para evitar pérdidas. Fernando Moyano, integrante de MOVUS, dialogó con HOY CANELONES sobre los proyectos anunciados por el Ejecutivo y la situación de las redes de OSE.

Quedan preguntas
Moyano expresó que la reciente cancelación de la planta en Arazatí “es, en gran parte, resultado de la lucha social contra el Proyecto Neptuno, que era absolutamente inllevable, tanto por las consecuencias ambientales como por el costo exagerado y muchísimas cosas más”. Agregó que la idea de hacer proyectos alternativos “está bien si se mitigan los impactos ambientales, si se hacen las cosas bien” y se preguntó “¿cuál es el costo económico de estos nuevos proyectos que se quieren implementar? Porque Neptuno tenía un costo económico exorbitante, lo que se le iba a pagar a los privados tenía indexaciones e intereses de las indexaciones… era una exageración total”.
Más allá de la nueva planta en Aguas Corrientes, la represa en Casupá y las demás iniciativas anunciadas, “no se dice una sola palabra sobre el tema de las cañerías. Sea complicado o no, no se puede ignorar el problema y hoy está totalmente ignorado. No hay ningún proyecto de reconstrucción y reparación de cañerías. Esas cañerías se van a seguir deteriorando, deteriorando y deteriorando, van a mandar más agua y esa agua se va a perder”, lamentó el integrante de MOVUS. “Nos parece que la forma de tarifa de la OSE no estimula adecuadamente el ahorro de agua, pero también estaría totalmente fuera de lugar que la OSE le dijera al usuario que tratara de no gastar agua en su casa y la propia OSE desperdicie el agua por las cañerías”, agregó.

Hacia adelante
El movimiento permanecerá atento a los detalles de los contratos y los diferentes procesos de los proyectos anunciados. “Como corresponde según la ley, tiene que haber audiencia pública, participación ciudadana y opinión de la ciudadanía. En el caso del Proyecto Neptuno, se dejó a un lado a la ciudadanía y la opinión de los técnicos”, apuntó Moyano. “Además, hay un problema enorme, que es la falta de recursos y de personal en OSE. Eso tiene que ser revertido”, añadió.
Consultado por las obras para Solís Chico, el entrevistado indicó que “deben ser cumplidas en sus justos términos, con licitaciones, audiencia pública, ver si hay impactos ambientales o no, estudios exhaustivos. Pero, fundamentalmente, todas estas cosas quedan para el futuro, o sea, para tres, cuatro o cinco años hacia adelante. Lo de Casupá, y lo dijo el propio ministro (de Ambiente, Edgardo) Ortuño, va a quedar para el final de este mandato. Entonces, tienen que haber otras alternativas más inmediatas”.

F.G.