LA PÁGINA LITERARIA: Sembrando valores

Sembrando valores

                                                                          Escribe: Favio Ceballos

El Hogar es semillero de Valores. La familia es el primer espacio de socialización, donde se aprenden las normas de convivencia, se internalizan los valores y se desarrollan las habilidades sociales. La siembra de valores como el respeto, la tolerancia, la responsabilidad y la solidaridad desde la infancia es crucial para la formación de individuos capaces de construir relaciones interpersonales positivas. Un ambiente familiar cálido, basado en el diálogo y la comprensión mutua, fomenta la empatía y la capacidad de ponerse en el lugar del otro, elementos esenciales para la resolución pacífica de conflictos. La comunicación efectiva, caracterizada por la escucha activa y la expresión asertiva, es fundamental para evitar malentendidos y promover la cooperación. La autoconfianza, por su parte, permite a los jóvenes afrontar los desafíos con seguridad y autonomía, contribuyendo a su bienestar emocional y social.

La Poesía: Un lenguaje para el alma     

La poesía, con su capacidad para expresar emociones profundas y conectar con la experiencia humana, se presenta como una herramienta invaluable en la educación en valores. A través de la lectura y la escritura de poemas, los jóvenes pueden explorar sus propias emociones, comprender las de los demás y desarrollar su capacidad empática. La poesía permite la reflexión sobre temas relevantes para la convivencia pacífica, como la justicia, la igualdad, la paz y la solidaridad. La belleza estética del lenguaje poético, su musicalidad y su capacidad para evocar imágenes vívidas, hacen que la transmisión de valores sea más efectiva y memorable. Obras que abordan la amistad, el amor, la pérdida y la reconciliación, pueden servir como ejemplos para la comprensión de las complejidades de las relaciones humanas.

Otras expresiones artísticas y el desarrollo integral

Más allá de la poesía, otras expresiones artísticas como la música, la pintura, el teatro y la danza, también contribuyen al desarrollo integral de los jóvenes y al fortalecimiento de sus habilidades sociales y emocionales. La participación en actividades artísticas fomenta la creatividad, la expresión personal, el trabajo en equipo y la colaboración. Estas experiencias ayudan a los jóvenes a desarrollar su autoestima, a gestionar sus emociones y a construir relaciones interpersonales más significativas. El arte, en todas sus formas, proporciona un espacio seguro para la exploración de la identidad, la expresión de sentimientos y la construcción de un sentido de pertenencia.

Genocidio tecnocrático

La autoinmolación: quienes niegan los efectos nocivos del grafeno, también son cómplices de genocidio.

La nanotecnología junto al material piezoeléctrico que descompensa nuestros órganos, son un arma mortal creada por DARPA. Junto a las hordas médicas coadyuvantes del genocidio como el encierro, la conculcación de derechos de las naciones, crímenes de lesa humanidad, arrestos anticonstitucionales, y todas las medidas económicas en contra del género humano.

No es solamente adherirse a la teoría del virus asesino, sino que también, estos entusiastas participantes de una competencia deportiva o de un pugilato de zombies enquistados en la ciencia, la política, la religión y la economía, propician futuros arrestos y exterminios con la excusa del virus. Las élites están felices por el colaboracionismo idiota y gratuito de los propios habitantes que desnudan el cuello ante la guillotina del verdugo como si fuera un enfermo de síndrome de Estocolmo.

Virus: una palabra que significa toxina

El virus es una palabra que etimológicamente significa veneno, eso es lo que tienen en la mente los que difunden la teoría del virus asesino. Están cavando su propia tumba y la de la humanidad, son copartícipes necesarios conscientes o inconscientes del genocidio-humanicidio.

Es necesario realzar y destacar con ejemplos las cualidades que debemos tener en esta batalla final contra la plutocracia elitista del nuevo feudalismo que nos exige, a la hora de vivir como dignos hijos de Dios luchar con todos los derechos de defender nuestra vida y sostener los valores, la familia creada por Dios, la honra y la moral que son cualidades únicas del espíritu.

 Honor y lealtad son la base de toda sociedad purificada y de todo individuo libre de las amarras sinárquicas que odian al espíritu humano.

La Importancia de la educación en valores

La educación en valores no se limita al ámbito familiar; la escuela y la sociedad en su conjunto tienen un rol fundamental en este proceso. Es necesario integrar la educación en valores en los currículos escolares, promoviendo la reflexión crítica sobre temas relevantes para la convivencia pacífica. Programas educativos que fomenten la empatía, la resolución pacífica de conflictos y la participación ciudadana son cruciales para la formación de ciudadanos responsables y comprometidos con la construcción de una sociedad más justa y equitativa.

Conclusión: Un futuro de paz

La construcción de una sociedad pacífica requiere un esfuerzo conjunto, que comienza en el hogar y se extiende a la escuela, la comunidad y la sociedad en general. La educación en valores, complementada con la expresión artística, es esencial para el desarrollo integral de los jóvenes y para la formación de ciudadanos capaces de construir relaciones interpersonales positivas y contribuir a una convivencia armoniosa.

La poesía, como lenguaje del alma, juega un papel fundamental en este proceso, permitiendo la exploración de las emociones, la comprensión de la experiencia humana y la transmisión de valores que promuevan la paz y la justicia social. Invertir en la educación en valores es invertir en un futuro más pacífico y equitativo para todos.

La construcción de una sociedad pacífica y justa comienza en el hogar, en la crianza de niños y adolescentes con valores sólidos que promuevan la empatía, la comunicación efectiva y la autoconfianza. Este proceso, fundamental para el desarrollo integral de las nuevas generaciones, se ve enriquecido por la expresión artística, particularmente la poesía, como herramienta poderosa para la transmisión de valores y la comprensión de las emociones. Intentemos explorar a fondo la interconexión entre la educación en valores, la expresión artística y la construcción de una sociedad más armoniosa.

 

El autor

Favio Andrés Ceballos, Dr. h.c. Ambassadeurs de la Paix del Cercle Universel des Ambassadeurs de la Paix Franco-suizo. Maestro, escritor, cantante, antólogo, gestor cultural, periodista, investigador y polímata. Director de la Editorial Acuarela, Centro Cultural Baigorria. Revista Acuarela Literaria. Funda en 1993 el Club de Poetas de Baigorria. Publica la antología latinoamericana ‘De Baigorria con Amor’. Libros: ‘Lugares comunes’; ‘Poesía Fractal’ y ‘De claridad de canta’ (poesía). Jurado de concursos literarios. Miembro fundador CPL Club de Poetas Latinoamérica. Ha obtenido premios y distinciones nacionales e internacionales en Perú, Brasil, Chile, Uruguay, Colombia, Paraguay, Venezuela, México, España, Francia, Suiza y Marruecos. Recibe el homenaje a sus treinta y dos años de trayectoria en la cultura (Legislatura de Córdoba, 2015). Crea en 2018 junto a María Hermilda Chavarría Londoño el Encuentro Internacional de Escritores Arte y Cultura Baigorria bajo el lema ‘El Arte y la Cultura son la Patria del alma’. El 17 de octubre de 2019 realiza El Encuentro Internacional de Escritores Arte y Cultura Baigorria con el Lema ‘El Arte y la Cultura son la patria del alma’, declarado de interés cultural. Recibió el nombramiento Embajador universal de la paz franco-suizo (Cercle Universel des Ambassadeurs de la Paix) Francia en 2020. Vicepresidente de la Academia Norteamericana de Literatura Moderna Internacional. Miembro de Número de la Academia Mundial de Cultura y Literatura en Brasil.