Con René González, un ex policía reconocido por el Rotary Club Canelones por su aporte a la comunidad

René González al momento de recibir el reconocimiento de parte de Rotary Club Canelones, el mes pasado.

Un hombre solidario

Es jubilado policial, ex adiestrador de perros Ovejero Alemán y se destaca en la cocina. El pasado 17 de junio celebró sus 84 años de edad, siendo homenajeado por el programa Servicio A Través de la Ocupación (SATO) del Rotary Club Canelones.

Tal como informáramos oportunamente, Rotary Club Canelones destacó a algunas personas por su aporte a la comunidad de Canelones y, entre ellas, se encontró René González. Es oriundo de Paso de los Toros, departamento de Tacuarembó. Llegó a la ciudad de Canelones en la década del sesenta, cuando tenía aproximadamente 18 años, después de las grandes inundaciones que azotaron la localidad. En ese entonces, él y varios jóvenes colaboraron en esa situación tan triste. En diálogo con HOY CANELONES, González habló del reciente reconocimiento, de algunas de las actividades que ha realizado y de cómo se encuentra en la actualidad. Expresó que recibir el premio SATO de parte de la institución rotaria fue “muy lindo, algo muy grandioso. Fue un regalo de cumpleaños muy hermoso”.

Una referencia
González es un vecino conocido por la comunidad por preparar inmensas cazuelas de mondongo a beneficio de la Escuela N° 221 ‘Paul Harris’, que después se replicaron en otras instituciones educativas de la ciudad de Canelones. “Comencé cuando mis hijos eran chicos e iban a la escuela, después cuando mis nietos y se terminaron el año antes de la pandemia. Esas cazuelas dejaban mucho dinero para la escuela. Se volvió tradicional”, relata. El vecino contó que “la última vez hice ocho tachos de cien litros”.
Entre sus oficios, González contó que fue sereno y ayudante de camionero. Perteneció a la Jefatura de Policía de Canelones, específicamente en la Fuerza de Choque, ubicada en el Parque Artigas. Tomó un curso de Adiestramiento de Canes, en especial de la raza Ovejero Alemán, y realizó la actividad por mucho tiempo. “El plantel de perros que teníamos era un éxito para las escuelas porque los niños quedaban maravillados de las pruebas que podían hacer”, recordó.

Siempre activo
Actualmente, René González se mantiene activo. Hace ejercicio, tiene una huerta y la cocina sigue formando parte de su día a día. Sostiene que “los asados familiares de fin de año me tocan seguro. Mientras pueda caminar los haré. No me quedo quieto. No me gusta ir a la plaza a darle de comer a las palomas. Me cruzo con amigos y me dicen ‘Vení, vení’… no, no. Nos juntamos algún domingo a jugar un truquito. Si me quedo quieto me agarra la vejez”.

J.C.