“La banda es un reflejo del día a día de cada uno de nosotros”
Manuel Pedraja (guitarra), Mauricio Melgares (batería) y Andrés Carrión (bajo y voz) son los integrantes de Ruido, una banda canaria de punk rock contestatario, que nació en setiembre del 2024 y ya grabó su primer disco. Su próximo paso será presentarse en un pub de Montevideo.

Manuel, Mauricio y Andrés, que tienen 18, 30 y 35 años respectivamente, se criaron en la ciudad de Canelones. Manuel estudió Informática en la UTU, Mauricio trabaja en la construcción y Andrés es chofer de un camión. No viven de la música, pero cada uno por su lado tiene su propia conexión con ella. Andrés, que ya tenía alguna experiencia en el género, se contactó con el resto y desde setiembre del año pasado “somos una unión para algo que nos encanta”. HOY CANELONES recibió al trío en la redacción y conversó con los músicos sobre su enérgico inicio en el ambiente, típico de la estética rebelde del punk rock.
Primer disco
Al ser consultados sobre cómo se conformó la banda, Manuel cuenta la anécdota de que “con Andrés éramos vecinos y yo, a los 8 años, me metía en sus ensayos porque él hace mucho tiempo que está en la movida del punk rock”. Andrés agrega que “es cierto: Manuel estaba preocupado porque no conseguía con quién tocar y Mauricio lo mismo con la batería, y como ambos querían sumarse a un proyecto para tocar los llamé a los dos”.
Manuel contó que “el primer tema que tocamos fue uno de los Ramones, porque son fáciles musicalmente hablando y que todos conocen de años. Y así surgió la banda”. El grupo cuenta con su primer disco en plataforma de YouTube, llamado ‘Poesía del dolor’. Andrés relata que “en pocos meses hicimos como trece canciones, tocamos a fin de año y a comienzos de este año grabamos los temas en Santa Lucía Records, con Manuel Cedrés. Tuvo abundante reproducciones”. El músico agrega que “el disco salió como viene dándose todo en la banda: en cuatro horas grabamos los trece temas. Fue una locura”.
Decir sin culpas
Sobre cómo definen el género que realizan, Andrés manifiesta que “la banda tiene un género punk que podría ser contestatario, pero que es un reflejo del día a día de cada uno de nosotros. Por ejemplo: alguna situación de vida, alguna situación incómoda. Manuel escribe mucho sobre la juventud y las diferentes maneras de pensar, reflexiones, agobios del sistema… También hay algún que otro cover”.
Los músicos sostienen que la elaboración de los temas es una construcción colectiva entre los tres. Mauricio señala que “también hablamos de las injusticias sociales, sobre los años de dictadura”. Manuel agrega que “el primer tema que tocamos nuestro lo escribí yo, se llama ‘Jugando con vivir’. Tengo familiares, amigos y conocidos que están involucrados en el tema de la memoria reciente y desde la infancia es algo que lo tengo presente. Siempre escuché los relatos que me contaban y a raíz de eso escribí el tema, que hoy está incluido en el disco”.

Música y vínculo
En referencia a cómo confluyen sus vidas personales y sus trabajos con la música, Andrés dijo que “es un poco la vida que queremos reflejar en nuestras letras, más allá de lo que hagamos cada uno. Uno de los temas también habla de eso, de que te da el tiempo para todo. Cuando uno tiene la energía…”. Manuel agregó que “en este momento yo soy el que cuenta con más tiempo porque me tomé este año sabático y, literalmente, me dedico a escuchar mucha música, escribo y después comparto con el grupo. En lo particular, tengo una familia muy melómana. Mi viejo Carlos toca la batería en la Orquesta Municipal y mi abuelo era Carlos ‘Cachón’ Pedraja, que fue el precursor del candombe acá en Canelones. Mi otro abuelo era el hippie de la época y con él me crié escuchando The Beatles, Pink Floyd. Mi vieja escuchaba a La Polla Records, por ejemplo”.
Los otros dos músicos también tienen su costado curioso, porque según relatan un pariente de Andrés y un pariente de Mauricio tocaban hace muchos años juntos en la banda canaria Pica por Todos los Compas.
Pasos agigantados
La banda es un reflejo de lo que sucede “afuera”, nace y se desarrolla a puro pulmón con el deseo desenfrenado de seguir creciendo, de seguir apostando a su decir. Confirman que nada de lo que les ha ido sucediendo ha sido planificado, sino que la música los fue llevando hasta su presente. Al género que practican, de sonidos fuertes, lo utilizan como un canal para revelar las experiencias que viven a diario y que deciden no callar, aunque para algunos sea un hecho alarmante.
Dentro de esta vorágine el próximo viernes 13 de junio, a las 23 hrs., en Cold Music Bar (Soriano 1263), Ruido se presentará por primera vez en Montevideo, en lo que será su primera salida del grupo del perímetro canario. Al respecto, los integrantes coinciden en que “es una emoción muy grande. Es experimentar con cosas nuevas. Para una banda de Canelones es algo muy especial ir a tocar a Montevideo”. Mauricio y Andrés de forma unánime manifiestan que “el interés de la banda es pasarla bien, sin fines de lucro”. A lo que Manuel suma que “es una unión para algo que nos encanta y nos divierte mucho y eso también se ve en nuestra convivencia”.
Jennifer Cassarino

