En este 2025 se cumplen 30 años de la publicación de ‘The Bends’, el segundo disco de estudio de Radiohead


Rompiendo esquemas

Escribe: Martín Romego

Este 2025 se cumplen 30 años desde la publicación de ‘The Bends’, el segundo disco de estudio de Radiohead, que empezó a fortalecer la figura de la banda como una de las más importantes de la década, de nuestra época y hasta de la historia. Este proyecto, liderado por Thom Yorke en las voces y acompañado por la dupla entre Jonny Greenwood y Ed O’Brien en guitarras, Colin Greenwood en el bajo y Phil Selway en la batería, ha sido uno de los más innovadores dentro del rock y la música en general, pero también se han destacado cuando van a las bases, sin arriesgarse demasiado. Es por eso que, a partir de esta entrada, nos embarcamos en el camino por la discografía del grupo británico.
La entrada en escena para Radiohead fue en 1993 con el álbum ‘Pablo Honey’, que hasta el día de hoy es el menos aceptado por la crítica y sus seguidores, a pesar de haberlos posicionado como una de las promesas en esa época. Sin dudas, en mayoría se debe a ‘Creep’, que es el single con mayor éxito de la banda, pero también mostraron cosas muy interesantes, a pesar de ser, en general, bastante genérico si se compara con el resto del material. Este track tuvo mucho impacto en su época por su letra, que resonó con mucha gente y por el contraste que tienen sus versos, con guitarras limpias y el estribillo que explota con la distorsión al máximo. La interpretación de Yorke ya dejaba ver su potencial, no solo en esta canción sino en otras como ‘You’, que abre el disco y el trabajo de las guitarras es espectacular, desde los temas como ‘How do you?’ o ‘Anyone can play guitar’, muy cercano a los Pixies hasta los tramos acústicos en ‘Stop whispering’ o ‘Thinking about you’. La realidad es que es un disco que, para cualquier banda sería su mayor éxito, pero para la historia que tendría la banda en su futuro, queda bastante chico, sobre todo por la segunda parte del tracklist, a pesar de cerrar con ’Blow out’, que es una de las joyas infravaloradas de este álbum.
Seguramente, lo que más haya afectado a la recepción de este disco, haya sido la cantidad de material que había de comparación, con bandas como Nirvana y la movida grunge, The Smashing Pumpkins y los propios Pixies. Lo que no logró Radiohead con ‘Pablo Honey’ fue marcar una diferencia, que sí fue encontrando ya a partir de su segundo disco, con composiciones y un sonido más definido. La banda se mete en un terreno más experimental, que arranca desde la introducción con ‘Planet Telex’, buscando sonidos diferentes, gracias a efectos de guitarra y piano. Sin embargo, la diferencia se marca más en tracks como ‘Bullet proof… I wish I was’, que se mueve en un ambiente casi onírico y baja las revoluciones, con arreglos y la voz de Yorke en su estado menos agresivo. En ‘(Nice dream)’, incluyen arreglos de cuerdas, mientras que en ‘Street spirit (fade out)’, le dan un toque de oscuridad con arpegios exquisitos.
La banda sigue jugando con diferencias en intensidad, pero logra mejores resultados en temas como ‘The bends’, que sin ser el tema más complejo del mundo, tiene arreglos y giros que no se presentaban en el primer disco. Las joyas del disco son ‘Just’ y ‘My iron lung’, que contienen riffs y arreglos de guitarra que fueron demostrando la capacidad de Jonny Greenwood para salir de lo convencional. Aunque son temas que contienen solos de guitarra, tienen una impronta caótica y desordenada que le da mucha personalidad, aparte de tomar giros inesperados dentro de la estructura del track. Por otro lado, también abordaron de mejor manera los temas acústicos, como ‘High and dry’ o ‘Fake plastic trees’, que hoy en día son de los más conocidos del grupo.
Más allá de la calidad superior de este álbum, lo mejor estaba por venir para Radiohead, porque en 1997 se publica ‘OK Computer’, que puede entrar perfectamente como uno de los mejores de la historia. Un álbum que empezó siendo “difícil de vender” para el sello discográfico de la banda, terminó siendo uno de los mayores éxitos a nivel de ventas y de críticas para los británicos y no puede sorprender a nadie. Así como es extraño y quizá poco amigable a una primera escucha, fue innovador y disruptivo, aparte de tener una calidad superior en todo nivel. A simple vista, obviamente destacan ‘Paranoid android’ y ‘Karma police’, dos tracks que unen elementos acústicos, con efectos de guitarra y teclas, para crear una atmósfera distópica, que se puede ver a lo largo de todo el tracklist. La banda construye una canción, una estructura, para luego derribarla y salir con algo que nadie se espera, como el solo y la parte final con coros en ‘Paranoid android’ o mantenerla para volverse hipnóticos como en ‘Karma police’. En varios tracks, la banda logra a la perfección llegar a un momento de clímax, para que explote con todos los instrumentos en juego, como pasa en los dos anteriores o en ‘Lucky’ y ‘Exit music (for a film)’. En este caso, también hay temas más cercanos al rock convencional como ‘Electioneering’ e incluso el pop, con ‘No surprises’. Si bien habían mostrado algo así en el pasado, la banda logra de manera más efectiva introducir diferentes capas en las canciones, como en ‘Airbag’, que abre el disco, ‘Let down’ o ‘The tourist’. Esto lo logran gracias a métodos de producción no tan convencionales, con efectos de reverb, loops y la misma creatividad de los músicos. Por otro lado, en el momento más experimental del tracklist, Yorke lee una serie de frases que sacó de publicidades de TV en un recitado con la voz distorsionada como si fuera un robot, en ‘Fitter happier’
A todo esto se le agrega el contenido de las letras, que van por una fuerte crítica al sistema capitalista, la globalización y el estilo de vida hegemónico británico, que causan alienación y una brecha entre la sociedad. De esta manera, Radiohead se posicionó como una de las bandas más importantes e influyentes en la época y, lejos de quedarse con una fórmula del éxito, para seguir subiendo, más adelante se reinventaron varias veces y siguieron rompiendo esquemas propios y ajenos. En próximas ediciones, continuaremos con este recorrido por la discografía de Radiohead.