Se realizó una tarde de ‘Ajedrez por la convivencia’ en la Plaza 18 de Julio de Canelones

“Te juego una, dale”

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La ciudad de Canelones fue uno de los lugares donde se llevó a cabo en la jornada de ayer la actividad denominada ‘Ajedrez por la convivencia’, que organiza el Ministerio de Educación y Cultura con sus Centro MEC en cada localidad. Jóvenes, adultos y los más veteranos también se fueron sumando y animando a jugar ajedrez en la céntrica plaza 18 de Julio.

En la plaza principal de la capital canaria se instalaron mesas con juegos de ajedrez para que aquellos que deseaban protagonizar una partida, lo pudieran hacer al aire libre. También se colocó un juego con piezas de mayores dimensiones sobre el piso de la plaza, para ser utilizado por grupos.

Por lo que aporta

Según se informa desde el MEC, ‘Ajedrez para la convivencia’ surge con la finalidad de generar desde las políticas públicas, un espacio en donde al ajedrez se lo reconozca como a un bien cultural, valioso no solo desde su historia, sino también en lo que este puede aportar al desarrollo educativo y humano.

Integrador

Patricia Pereira, coordinadora de Centros MEC Canelones, comentó que esta experiencia en años anteriores ha tenido buena aceptación, con más de cien personas de todas las edades que se suman. “Aparte no está el que viene y juega, sino el que viene y mira, dando instrucciones como ‘Podés mover aquella o podes mover esta pieza’”, relató Pereira.
El ajedrez se ve como un juego un tanto individualista, pero al realizarse en estas condiciones produce contagio al público que se arrima por curiosidad y termina integrándose de alguna forma. Los niños son los que “más se enganchan sobre todo a aprender”, contó Pereira, que dijo además que sorprende “la cantidad de gurises chicos que saben jugar”.

Jugador profesional

Marco Perdomo fue parte del staff del Centro MEC de nuestra ciudad. Es ajedrecista profesional y enseña a jugar en esta dependencia pública. Perdomo, además, dio clases en un taller de ajedrez dictado en la localidad de Aguas Corrientes.

“Te juego una, dale”

Los primeros en romper el hielo y con la pregunta “¿para qué es todo esto?”, y al escuchar “para jugar”, fueron dos jóvenes que se invitaron a una partida con un “te juego una, dale”. Más tarde se fueron arrimando más interesados y estaban los que no sabían jugar y a los que Marco Perdomo ofrecía enseñarles.

Para todos

Otro de los objetivos es también quitarle el mote de juego “elitista”, por el hecho de que sus reglas quizás no sean tan fáciles de aprender como otros juegos clásicos. El mensaje en esta propuesta es que todos, grandes y chicos, pueden aprender las reglas y jugar ajedrez.

Eduardo Castro