Por Miguel Pérez Estévez
Se adelantó la conmemoración y homenaje para el viernes 7 por la posibilidad del mal tiempo. Fue acertada esa decisión.

Las mujeres adultas mayores cumplieron con el programa coordinado por la gestora cultural Marcela Acosta. Pasadas las nueve de la mañana del día mencionado, intervinieron en la Plaza y sobre la calle Zorrilla, que ya es semipeatonal. Con cuadros pintados por ellas mismas con el toque femenino y otros con leyendas alusivas a la fecha. Y sobre el espacio público colocaron carteles y bajo la sombra fresca de los árboles tuvieron su clase de gimnasia dirigida por el profesor Matías Ipata, el docente que las ejercita habitualmente en el Espacio Cultural. Formaron ronda con sillas. Allí hubo un final levantando un manto y luego adornaron con globos y lazos en distintos sitios de la Plaza. Y en una tela morada dejaron sus mensajes personales. Todo en un ambiente cálido y agradecido. Una hora de presencia y después un sabor dulce en la despedida, pues el Municipio las obsequió con una torta que degustaron en ese edificio tan querido que fue sede de escuela, liceo, UTU, Casa de la Cultura. Los pasantes preguntaban y se enteraban del acto conmemorativo y homenaje a la Mujer.









