Con Martín Lamarque, un motociclista que corre desde hace casi treinta años y sigue entre los primeros puestos


El nivel y la pasión de siempre

Martín Lamarque, de la ciudad de Canelones, se quedó con el tercer puesto en la categoría de ciclomotores de resistencia de la Federación Uruguaya de Motociclismo (FUM). En 2022, el competidor llegó al primer lugar.

Lamarque en plena competencia. Foto @phmaximorales.

Lamarque compite desde la década del 90. Tiene cincuenta años y sigue entre los primeros de la pista. La categoría elegida por el deportista es la de ciclomotores de resistencia, una disciplina que valora la exigencia del motor durante una hora, más que la velocidad en tiempos reducidos. Además de competir, el vecino fue uno de los impulsores para que la categoría de resistencia resurja y tenga el respaldo de la FUM.
Lamarque conversó con HOY CANELONES sobre el campeonato de este año, la pasión por los ciclomotores y la categoría en la que participa.

El podio
El corredor explicó que la disciplina de ciclomotores de resistencia se divide en dos, una A y la otra B. En ambas instancias se corre durante una hora y se prueba la resistencia de los motores. “En este corriente año, que terminó en la última fecha en el polideportivo de Mercedes, pudimos proteger el puesto que de forma anticipada habíamos logrado, el tercer puesto en la categoría ciclomotores B. En 2022, que fue el año que comenzó esta actividad luego de estar por mucho tiempo en stand by, pude ganar el campeonato y quedé primero en la categoría ciclomotores B, un campeonato federado por la FUM”, explicó el piloto.
Además de competir, Lamarque fue uno de los impulsores para que la categoría de resistencia resurja. “Lo logramos a través de otro compañero que luego dio un paso al costado. Convocamos a los ciclomotores y a medida que se fueron dando las ediciones, que en un año hacíamos cuatro y en cada etapa teníamos un crecimiento, vimos la posibilidad de redactar dos reglamentos para ambas categorías”, destacó el entrevistado.

Lamarque en una cena de fin de año organizada por la FUM.

Intacta
Lamarque corre desde hace casi treinta años y sigue con la pasión intacta. “En esta disciplina estamos desde el año 95, cuando nos presentamos por primera vez, y fue en el Kartódromo de Fray Bentos. En aquel entonces, la resistencia era de tres horas, no como ahora, que es de una hora”, recordó el deportista. “Después estuvimos presentes en San Carlos, Minas, Nueva Helvecia y Rosario. Todos circuitos callejeros. Desde esa época consideramos quedarnos en la disciplina porque nos atrajo”, agregó.
Para Lamarque, el desarrollo del motor es la parte más emotiva fuera de la pista. “En este caso, desarrollar un motor implica no considerar tanto la potencia sino más bien la resistencia, porque un motor se puede llevar a un régimen muy alto pero de poca resistencia, como ocurre a veces en las picadas, que son cuestiones de minutos y no llegan a dos minutos de exigencia del motor. Pero hacer una mecánica, desarrollar un motor mecánicamente para que pueda lograr alcanzar las tres horas de hostilidad a las que uno lo somete en pista es una mecánica distinta”, explicó.
Lamarque mencionó, además, que existen otros pilotos de la ciudad de Canelones en otras categorías, entre ellos Darwin Montaña, Claudio Silva y Danilo Battaglino.

F.G.