Casi nada se tira: Una crónica del Primer Encuentro de Reparadores en la ciudad de Canelones

Un momento del Primer Encuentro de Reparadores en la ciudad de Canelones, realizado días atrás en Espacio Minga.

Vida útil

El Espacio Minga, de la ciudad de Canelones, fue sede hace un par de semanas de un encuentro del Club de Reparadores por Uruguay, con la idea de formar un equipo de restauradores locales.

 

El Club de Reparadores nace en Argentina en 2015 y llega a Uruguay poco tiempo después. Primero fue un encuentro montevideano, pero la idea se fue expandiendo y días atrás llegó a la ciudad de Canelones, gracias al apoyo de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE). Ese día hubo restauradores de electrodomésticos, ropa y artículos de bazar, entre otras propuestas. HOY CANELONES concurrió a la instancia y conversó con integrantes del club y referentes de proyectos locales que participaron.

Tiempo y voluntad
Como informáramos en ediciones anteriores, el Espacio Minga fue uno de los colectivos seleccionados en una convocatoria del Club de Reparadores por Uruguay. “Este año, a partir de un apoyo de una convocatoria de ANDE, pudimos salir al interior del país. Hemos estado por Villa Serrana, Maldonado y Punta del Diablo, entre otros lugares. La idea es empoderar a los colectivos locales, generar esas comunidades tan lindas que se dan y que damos fe de que, durante el tiempo, van cultivando algo divino. Reparadores ponen su tiempo voluntario para estas instancias, que son cuatro horas en las que nos encontramos”, destacó Mariale Ariceta, integrante del club. “A veces decimos que reparamos personas, porque reparamos esa idea de que las cosas duren más tiempo, de ir contra la obsolescencia programada, generar espacios comunitarios y darnos cuenta de que las cosas tienen más vida útil”, agregó.
Se espera continuar con instancias de este tipo en la ciudad de Canelones y en localidades cercanas. Se está conformando, además, un mapa virtual de reparadores de la zona. “No tienen por qué ser reparadores del club. Si el reparador no quiere venir o todavía no se anima, no importa. Este mapeo los va a contemplar a todos, a los de Canelones y los de zonas cercanas”, indicó Silvia Cabrera, una vecina de la ciudad que impulsó la idea de que la propuesta llegara a la capital departamental.

Fernando Kenis junto a otros integrantes de Kenistech, un emprendimiento de la ciudad de Canelones que reutiliza plásticos de tablets obsoletas de Ceibal.

Se transforma
Kenistech es un emprendimiento de la ciudad de Canelones que reutiliza plásticos de tablets obsoletas de Ceibal. Los integrantes del proyecto transforman ese material en filamentos para impresión 3D. Confeccionan engranajes, soportes y repuestos de todo tipo, en una impresora que también fue creada con plástico reutilizable. Trabajan con instituciones grandes, como una mutualista que necesitaba porta catéteres para pacientes en tratamiento de diálisis, y causas pequeñas, como la de un vecino que no conseguía en ningún lugar un engranaje para una máquina de picar carne.
En la actividad realizada en la ciudad de Canelones, integrantes de Kenistech expusieron parte del trabajo que hacen a diario. Fernando Kenis, uno de los referentes del proyecto, mostraba con orgullo una pieza original de una cama utilizada en salas de una sociedad médica y un repuesto idéntico impreso en 3D. No había repuestos y se tuvo que hacer un proceso de “ingeniería inversa” para lograr el resultado. “Se pueden hacer un montón de cosas útiles con plástico reciclado y sobre todo en una parte tan importante como es la medicina y el cuidado de los enfermos”, comentó Kenis.

Fernando Guerrero